Hace mucho que esperábamos que se dejaran caer por la Terreta uno de los grupos de pop psicodélico más frescos de la actualidad: los granadinos Colectivo Da Silva.
Esta banda de, en palabras de ellos, siete varones de complexión media en busca de relaciones sanas, han sido uno de los ganadores del programa de apoyo a la música en vivo de INAEM, Girando por Salas. Su minigira, que continúa este viernes en la sala Stéreo de Alicante.
Entre la música que esperamos escuchar en la pista de esta mítica sala, seguro encontraremos su último tema, lanzado hace poco más de una semana. Además, nos alegramos de que el grupo cada vez se anime a más a no esconder su acento sureño.
Este single llega tras su segundo álbum Casa Vargas (Subterfuge, 2001), en el que siguen explorando su pop irónico y de corte inocentón cercano a aquello que algunos periodistas musicales etiquetaron como la Nostalgia Milenial.
Y si no los pillas en Alicante, los siguientes conciertos son:
12 de noviembre en Murcia (Teatro Bernal), 25 de noviembre en Oviedo (Tribeca Live), 26 de noviembre en Santander (Summun). Además, ya están confirmando festivales para 2023 como el Cooltural Fest (Almería).
Colectivo Da Silva comenzaron sus andanzas en 2017. Fueron ganadores en 2018 de la VII edición del concurso Emergentes
organizado por la excelente Sala Planta Baja y el Ayuntamiento de Granada. El
primer sencillo del Colectivo …Y era verano, fue introducido
por la revista Mondosonoro dentro del top cinco singles del año. También Disco Grande de Radio 3 les eligió como cuarta mejor banda emergente
de 2018.
Desde entonces han recorrido la piel de toro tocando y han fichado por el sello Subterfuge, con el que han publicado dos álbumes: Vacaciones (2019) y Casa Vargas (2021), tocando varios palos entre el pop psicodélico (la faceta que más gusta a este redactor) y el indie, e incluso pasando de puntillas por el bolero y el reggaeton.
Los Festivaleros tuvimos el gusto de conocer a esta artista de potente voz y poderosa actitud el año pasado en el festival Sziget como cantante la banda Electrorumbaiao, liderada por Dj Panko, miembro fundador de Ojos de Brujo.
Tras seguir girando con músicos como Dj Panko, Chico Ocaña u Oriol Tramvía, este año Izä se ha encerrado en el estudio para trabajar en lo que será su segundo trabajo en solitario, "Veneno", que viene apadrinado por otro grande, el mismísimo Chico Ocaña de Mártires del Compás.
Este sábado 10 a las 22h en la pista del Marula Café de Barcelona se dan la mano el funk, el pop y la electrónica, con una pizca flamenca con Izä y su banda, formada por algunos de los músicos más talentosos de la escena de Barcelona: Ivan Santa (producción y teclados), Sergio Di Finizio (bajo) y José Luis Garrido (batería). A ellos se ha unido un invitado especial, el anteriormente citado Dj Panko, que colabora en el nuevo disco y ofrecerá su repertorio con más groove, colaborando con la banda en algunos temas y con una sesión posterior.
Izä se presenta tras ganar el concurso "Summer Vibes" de la plataforma de crowdfunding Ulule.com, a través de la que ha financiado este segundo LP con casi 100 productores distintos.
Festivaleros! estaremos en uno de los locales con más soul de España para contaros todo sobre esta artista que hablar en el próximo año. Os dejamos con su último sencillo, "El Mundo Gira", grabado por el multifacético artista Jack Tarradellas.
Sabéis que Los Festivaleros! somos muy
fans de las iniciativas hechas desde el cariño, y así es ImaginaFunk, un equipo de gente en el entorno propicio para que estas cosas
pasen.
El que os escribe ha sido un
enfermo del género desde que me encontré con Prince gracias a los
casetes de mi hermana. Ya había oído hablar sobre este festival allá por el 2010, cuando vivía en Madrid, y escuché un extracto en
Radio3. Me sorprendió la familiaridad y buen rollo del que hablaban
los locutores y los músicos, así que lo he mantenido en el radar desde entonces aunque, por
unas cosas o por otras, siempre me había sido imposible asistir. Como este año se habían alineado los planetas, tenía los días y
tocaba repartirse los eventos entre el equipo de Los Festivaleros
para cubrirlos, a mi me tocó el cupón del soul y pude acudir a este
rincón del funk al que tenía muchas ganas de hincarle el diente.
Torres, un pueblo cariñoso
El respetable partiendo la pista a ritmo de afrobeat durante el concierto de Bixiga 70
Uno de los puntos fuertes de Imagina
Funk es, sin lugar a dudas, el lugar donde se celebra. El pueblo de
Torres, es una pequeñísima localidad a las faldas de sierra Mágina,
que aporta no sólo un bello entorno sino, más importante si cabe,
temperaturas frescas para soportar la torradera de final de julio
en Jaén, casi tan famosa como su aceite de oliva.
Comenzamos nuestra aventura cuando, al
bajar del autobús y empezar a encarar la cuesta que llevaba al
camping, una chica del pueblo se acercó y se ofreció a subirnos en su coche (donde, por cierto, un municipal nos abrió la puerta con
una galantería digna de la alfombra roja). Tras asentarnos buscamos a
Rafa, encargado de prensa, para que nos acreditase. He aquí otra de las
positivas sorpresas: el acceso a tomar instantáneas en el foso es
totalmente libre, nada de acudir con antelación, firmar contratos de
derechos de imagen o esperar colas. Este comienzo nos anticipaba lo
que más tarde veríamos: un ambiente de hermanamiento, campistas de lo más amable y, sobre todo,
mucha gente que repite la experiencia.
Una vez instalada la tienda de campaña
mientras sonaban las sesiones de los DJs ganadores del concurso que
el festival organiza todos los años, y ya preparados para funkear,
pudimos disfrutar de los jienenses Maldito Swing y de la primera jam
en el camping, de la mano de la Imagina Funk Band, una serie de
músicos amigos provenientes de varias agrupaciones como The SweetVandals o Speak Low, acompañando a la cantante Nora Norman, dueña de una
fina y estilosa voz.
Bebida en mano, emprendimos camino a la
plaza de toros y conocimos a los que han sido nuestros principales
compañeros de viaje: Rogelio y Elena, publicitarios de Madrid con
espíritu joven y vivo, que no pararon de bailar en los dos días.
¡Todo unos fenómenos!
Nuestros amigos Rogelio y Elena (y mucha más gente) pasándolo como enanos
Buena gente y mejor rollo en Imagina Funk
Take 1 – Latin
Los ritmos latinos como el mambo, la
cumbia o la rumba están pegando cada vez más fuerte por toda España
gracias a colectivos como Conspiraciones Tropicaleso Tierra Candela.
En Imagina Funk no son ajenos a estás tendencias, y el primer día
de actuaciones estuvo marcado por un carácter bien sabrosón. Pese a
lo que acabáis de leer, el comienzo no pudo ser más soulero. Nos
agradó mucho ver que, al más puro estilo gospel, como si nos
encontrásemos en una iglesia de Mississipi, el rapero Frank T hacía
de maestro de ceremonias entre cada actuación, algo que levanta los
espíritus y allana el camino para lo que viene detrás.
Los granadinos Los 300
Comenzaron la fiesta los TWMCollective, probablemente el grupo más puro funk del festival y
dejaron paso a Los 300, con un sonido amplio gracias a su uso
de los loops. Sólo 3 personas conseguían llenar el espectro pasando
del funk al afrobeat.
Cuando empezábamos a tener el cuerpo
caliente llegó la, a nuestro juicio, banda menos acertada del
festival: Jorge Durán y su Jalea de Mambo. No ya por su calidad que
está fuera de toda duda, sino porque esa propuesta de latin jazz
easy-listening que suena a lobby de hotel es soporífera para ese
entorno y esa hora. Además, su nula interacción y preocupación por
el público terminaron de rematar la faena.
Menos mal que Nickodemus, Nappy G y
Bosq of Whiskey Barons con su espectáculo Turntables on The Hudson son
capaces de levantar a un muerto con un viaje en su nave del ritmo
desde los nuevos ritmos latinos, pasando por el afrobeat, el funk y
acabando en la electrónica. La propuesta de dos DJs mezclando y un
percusionista llenando de ritmo el escenario nos pareció soberbia.
Mención especial para la fresquísima remezcla del famoso tema Apache,
que nos puso en todo lo alto.
Ya cansados y esperando coger
colchoneta nos retiramos aunque, para nuestra sorpresa, encontramos
uno de esos momentos joya que regala la vida: tres chicos se
encontraban tocando la guitarra, el ukelele y cantando, a lo que se
unió Sergio, el camarero del camping y amante del flamenco, en una
improvisada jam hasta el amanecer.
Mucho flow es lo que hay en la sierra de Jaén
Take 2 - Afro
César Merino, director artístico del festival, charla con los chicos de HornDogz
Por la mañana, y tras revivir con una
caña al más puro estilo festivalero (todo sea dicho, porque el
camping carecía de café y de productos de desayuno), hicimos
nuevos amigos que venían de Jaén, Madrid y Sevilla, incluso un
alemán que vive en Las Alpujarras. Tras un baño reparador en la
piscina del pueblo, tomamos un rato para entrevistar a César Merino,
director musical del festival, músico y viejo conocido de Radio 3, con
quien tuvimos una interesante charla sobre la salud del género funk
en España y sobre el futuro de esta cita que podréis descubrir en
la entrevista completa que pronto publicaremos.
Preparados para la segunda ronda, y
tras beber un vasito de gazpacho reparador, ya que quedaba poco más
en la barra del camping a esa hora, volvimos al mini de kalimotxo, la
cerveza y nos enfundamos el estómago de acero para una nueva sesión
festivalera al calor de la Imagina Funk Band, esta vez con algunas
caras nuevas, como el anteriormente citado César Merino poniendo el ritmo en el bajo.
La Imagina Funk Band en formato jam, dando calor a la tarde en el camping
Desde la primera edición del
Creamfields Andalucía en Villaricos, uno de los primeros festivales
a los que acudí en mi vida, me di cuenta de que la panceta es el
mejor aliado de un festivalero: alimenta, sacia, hace poso para lo
que vendrá después y crea esa película de grasilla en el estómago
que nos libra de todo mal. Así que tras chascarnos ese bocata y
bailar desde el Aserejé hasta La Cabra Mecánica en la
terraza del restaurante junto a la plaza de toros en un comienzo de
sesión de lo más bizarro, volvimos a tiempo de ver comenzar a los
brasileños Bixiga 70, la agrupación más en forma de todas las que
pudimos disfrutar.
El afrobeat, la samba y el dub
reclamaron su lugar en la pista de baile con esta formación de 10
músicos que dan un giro brasileiro al género que acuñó el maestro
Fela Kuti allá por los 70. De la misma manera que en la vida de la leyenda
africana, hubo un momento para el activismo político con una fuerte
crítica a la gestión política de Temer en su país natal. Solos de
percusión, riffs llenos de ritmo y vientos que hacen de melodía
hicieron las delicias de todo el mundo, la satisfacción se notaba en
las caras y en el contorneo de los cuerpos. Y pudimos comprobar
cuánta razón tenía nuestra compañera Adriana al recomendarlos.
Bixiga 70. Sin duda, lo mejor del festival
Todavía con la sonrisa en la cara, los
franceses HornDogz tomaron el escenario para convertirse en la
sorpresa: un funk bien gordo que unas veces se perdía por las
cumbres del jazz y otras por las del hip-hop. Una propuesta fresca y
arriesgada, y un gran acierto a celebrar.
Tras este chute de ritmo y adrenalina,
la Imaginafunk Band se subió al escenario para ofrecer un homenaje
al padrino del soul: el inimitable James Brown. Reconociendo la
originalidad de versionar con voces femeninas, tenemos que decir que
a la banda le faltó potencia y alma. Correctos en la ejecución
pero faltos de la frescura y el ritmo que caracteriza a las buenas
bandas del género.
Hasta aquí el Imagina Funk 2016. Pese
a algunas debilidades en un par de bandas o en la escasez de
alternativas de comida, como festivaleros no podemos dejar de
recomendar la experiencia. No lo decimos nosotros, lo dicen tanto los novatos como las personas que llevan acudiendo a esta cita
5, 6 ó 7 años seguidos. En un circuito repleto de
festivales-fotocopia producidos en masa, programados pensando en
propuestas mainstream y en hacer caja, se agradecen enormemente las
propuestas cocinadas a fuego lento, con cariño y con la música por
delante. Imagina Funk es una opción de festival maduro, a la que
puedas acudir a pasar un fin de semana como si te encontrases en las
fiestas de un pueblo, con todo el buen rollo que ello conlleva pero
ambientado con un gran musicón y una sonrisa.
Por eso estamos
deseando descubrir qué traerá el 10º aniversario. ¡Larga vida a
Torres y al funk!
Como veremos en próximas entregas de este recorrido musical, las islas del mar Caribe han sido y son lugares de una riquísima producción musical. Esto se explica por la gran y variada mezcla de razas y culturas a la que esta región ha estado expuesta durante los últimos 5 siglos. O quizás sea el calor, o la manera alegre de sus habitantes. O porque simplemente allí la vida va más despacio, y el día da más para disfrutar de alegres melodías. Existen diversas teorías sobre el origen de la palabra “reggae”. Algunos lo sitúan en la palabra “ragga” o “raggamuffin”, un término del inglés jamaicano que significa literalmente “harapiento” utilizado para designar a los pobres , y también a los Rastafaris o a los movimientos sociales de las clases bajas de la isla. Otros afirman que proviene de la canción de Toots & The Maytals “Do the reggay”, en la que la palabra “reggay” define a la gente normal y corriente.
La música reggae es, fundamentalmente, música alegre de protesta. Suele tratar temas políticos, sociales o religiosos y está íntimamente emparentado con el punk por su discurso antisistema. Proviene de estilos que se escuchaban en Jamaica, basándose en sonidos Afro-Norteamericanos como el rhythm & blues, o de origen Afro-Caribeño como el Calipso, ska y otros ritmos antillanos.
Su cadencia isleña y su capacidad para evocar pensamientos positivos ha calado entre todas las razas y culturas, siendo hoy una de las músicas más populares del planeta. Si bien es cierto que su máximo exponente, Bob Marley, eclipsa normalmente al resto por su leyenda, y que ha sido tremendamente prolífico en Jamaica y en otros países que recibieron inmigración jamaicana como Inglaterra o EE. UU., bandas de todo el planeta profesan este ritmo afrocaribeño, dándole una identidad propia y diferente al de su origen. Por eso, algunas de las canciones en esta playlist no pertenecen a artistas típicamente reggae. Os invito a que descubráis la variedad de sonidos y discursos que este género jamaicano ha inspirado por el mundo entero.
Press Play!
NOTA: En este artículo os hablaré de las diez primeras canciones que he
incluido en esta lista. En los próximos días iré añadiendo más
temas para que tus oídos sigan disfrutando. Si te gusta lo que has
escuchado, te invito a que te suscribas a mi perfil de Spotify donde
encontrarás muchas más playlists con músicas de todos los colores.
1. Slings & Arrows – Fat Freddy’s Drop (Nueva Zelanda)
Desde exactamente el otro lado del planeta nos vamos a otra isla, Nueva Zelanda, a conocer una propuesta que fusiona hip-hop, jazz, soul, electrónica y, como no, reggae. Fat Freddy’s Drop es una formación base de siete personas que colabora con vocalistas de diversas procedencias y gran cantidad de músicos para producir una música siempre inesperada. Algunos de sus músicos también forman parte de otra interesantísima formación neozelandesa que no os debéis perder,Sola Rosa. 2. Shashamane - Rocky Dawani (Ghana)
Dawuni entró en contacto con el reggae por primera vez al escuchar a una banda militar tocar una composición de Bob Marley. Es ya por justicia uno de los máximos exponentes africanos del género junto con los míticos Alpha Blondy y Sonny Okosun. En su música da una vuelta de tuerca africana al reggae, además de atreverse con el blues y el soul de una manera muy dulce y sexy. Desde hace años es el promotor del festival Independence Splash, día en el que se celebra la independencia de su tierra de los poderes coloniales inglés y alemán.
3. Scarlet Ribbons - Roisin Murphy (Irlanda)
Tengo que reconocer que la voz, actitud y sensualidad de esta mujer siempre me han traído loquito. Desde los tiempos en los que lideraba la vanguardista banda de electrónica-funk Moloko hasta su carrera en solitario, esta artista irlandesa sorprende y hace bailar a partes iguales. Pero no sólo se queda ahí, sino que produce otros temas más reflexivos, como es este Scarlet Ribbons, en el que nos transporta por un onírico mundo de dub reggae, una variante ralentizada y psicodélica del género.
4. Soldado - Cultura Profética (Puerto Rico)
Desde la tierra de la salsa y el boogaloo, Puerto Rico, llega esta banda coral cuya formación ha sufrido gran multitud de cambios a lo largo de más de 20 años de carrera. Cultura Profética nació como un tributo al rey del género, Bob Marley. De hecho, su primer álbum fue grabado en el mismo estudio de Kingston donde la leyenda parió varios de sus hijos musicales, hoy lugar de peregrinaje de todos los “reggaemen” del mundo. Sus letras tratan temas habituales del reggae, como son el respeto a la naturaleza y a los derechos sociales y, como no podía ser de otra manera, a la legalización de la inspiradora hierba verde.
5. Voices - Blundetto feat. Hindi Zhara (Francia & Marruecos)
Inspirado en el nombre de uno de los personajes de la famosa serie “Los Soprano”, Max Guiguet es lo que una rata de laboratorio a la música: una persona que vive por y para el arte y que pasa la mayoría de su tiempo en su estudio, ya sea componiendo o como programador de la multicultural emisora parisina Radio Nova.
En mi propia experiencia, este artista ha logrado una amalgama de sonidos de lo más rico que he escuchado en años. En esta canción junta fuerzas con la cantante marroquí Hindi Zhara, dueña de una deliciosa y misteriosa voz.
6. If Life Was a Thing - DJ Vadim feat. Demolition Man (Rusia)
Integrante de Ninja Tune, una de las discográficas independientes más interesantes del planeta, DJ Vadim es todo menos lo que se espera de un ruso: calor, baile y raíz africana. Alguien que ha tenido como padrinos a dos generaciones de los mejores productores y DJs de la BBC como John Peel y Gilles Peterson o que ha producido para Prince, Stevie Wonder o Al Green tiene que ser, a la fuerza, un volcán en erupción. Por eso, aunque provenga del frío, su música parece sacada de la jungla jamaicana.
7. Calaveras y Diablitos - Los Fabulosos Cadillacs (Argentina)
Los orígenes del reggae se remontan al ska que ya sonaba en las orillas de Jamaica allá por los años 50. Este género precursor ha calado igualmente en distintas variantes por todo el planeta. Uno de sus seguidores más famosos son esta banda argentina, una de las más importantes de la historia de toda Latinoamérica y que ha hecho bailar a medio mundo mientras removían conciencias. Su música y sus letras, por un lado tremendamente políticas y reivindicativas (Matador) y por otro, festivas (Carnaval toda la vida) han hecho bailar a medio mundo. Y es precisamente esta faceta lúdica que reivindicamos con esta canción mítica que también versionó la banda valenciana de ska-punk-latino La Pulquería en 2007.
8. La Negra Flor - Radio Futura (España)
A estas alturas quedan pocos géneros en el globo que no haya tocado el bueno de Santiago Auserón. Líder de una banda que, en sus palabras, “se hizo famosa sin tener ni idea de tocar”, Juan Perro, su hermano y sus compañeros supusieron un soplo de inspiración y una de las formaciones clave de la llamada “Movida Madrileña”, además de contar con mucho más talento y menos farándula y espantajería que Alaska y su séquito de petardos modernos. Además de con el pop, coquetearon con el punk, el ska o el reggae, como es el caso de esta inolvidable canción ambientada en La Rambla de Barcelona.
9. O Amor Não Sabe Esperar - Os Paralamas Do Successo & Marisa Monte (Brasil)
Una banda mítica de los años 80 que ya forman parte del salón de la fama del rock brasileño y que aún siguen en actividad. Si no los conocías ya, te recomiendo des un repaso a su discografía para embarcarte en un viaje desde el rock hasta la música africana, pasando por el reggae.
El productor británico Will Holland, más conocido por el nombre artístico de Quantic es una de esas personas capaces de hacer bailar a cualquier cultura. Da igual el idioma que hables o el color de tu piel, Quantic tiene un ritmo para ti. Originariamente un guitarrista de funk y DJ, ha materializado algo que va más allá de una sola persona: una plataforma de creación colectiva en la que caben varias formaciones multiculturales como OndaTrópica, el Combo Bárbaro, Quantic Soul Orchestra o Flowering Inferno. Bajo este último nombre se lanzó un completísimo álbum que mezcla los sonidos del Caribe jamaicano y del Pacífico colombiano en un no parar de gosal.
Bonus Track: La primera canción de Robert Marley
Y para despedirnos, qué mejor que hacerlo de la mano de la leyenda. La primera grabación suya que se conserva es este tema a ritmo de rocksteady donde una joven voz ya dejaba entrever los temas de lucha social que le hicieron famoso. Judge Not es un canto al respeto entre clases y razas, tan necesario entonces como ahora.
¡Bienvenidos oídos inquietos! Me presentaré: soy Miguel Buendía, comunicador, creativo cultural y creador del proyecto Nomad Radio, un programa sobre músicas del mundo y que ahora cobra vida también en Festivaleros!
Una vez al mes quiero compartir con vosotros una playlist con diez canciones provenientes de distintos rincones de nuestro bello planeta, siempre acompañadas de un breve texto que ponga en situación a esos sonidos y a sus personajes. Déjame que te lleve en un viaje y te sirva una bandeja de sabores exóticos para paladares curiosos.
América es el futuro
Vale.
Es cierto que así, de primeras, el tema elegido para esta playlist
abruma. Y es que el territorio es enorme, y hay una diferencia
abismal entre los ritmos de Cuba, Chile o Ecuador, por citar
algunas regiones. Pero mi cometido no es realizar un concienzudo
estudio. El artículo de hoy va sobre romper mitos y mostrar una
pincelada de la cara B de esta hermosa tierra.
Muchas veces al
mencionar el término "música latina", rapidamente vendrán
a la mente la salsa, el son, el tango o la bachata. O incluso peor,
Ricky Martin y similares. Pero por suerte para los oídos
agradecidos, América Latina es mucho más que eso, y sus nuevas
generaciones pisan con fuerza y así lo atestiguan.
La
historia de este territorio es la historia de la fusión de
razas, colores, olores y ritmos traídos de África y Europa que se
mezclaron con los que allí existían previamente. Siglos más tarde,
hubo un tiempo en que lo "cool" era escuchar o copiar lo
que venía de Estados Unidos. Pero, si bien es cierto que esta
influencia se sigue dando (y a escala mundial) también lo es que
hoy en día existe una especie de revival que reivindica
orgullosamente lo propio y, no sólo lo rememora, sino que lo crea de
nuevo, lo remezcla y le otorga nueva forma.
Lo
que sí es realmente curioso es que, mientras aquí cada vez más
grupos intentan expresarse en inglés para llegar a más
público, al otro lado del charco la modernidad se canta en
castellano. Parece que, una vez más, América es el futuro.
Como siempre, os recomiendo que le deis al play, y vayais leyendo el artículo mientras esuchais la música. 1, 2, 3... ¡despegamos!
NOTA:
En este artículo os hablaré de las diez primeras canciones que he
incluido en esta lista. En los próximos días iré añadiendo
más temas para que tus oídos sigan disfrutando. Si te gusta lo
que has escuchado, te invito a que te suscribas a mi perfil de
Spotify donde encontrarás muchas más playlists con músicas de
todos los colores.
1. El Catire - Los Crema Paraíso
Los Crema Paraíso - Foto: proporcionada por los artistas.
Con ya dos discos a sus espaldas, esta banda venezolana afincada en Nueva York brinda una buena oportunidad para ilustrar esa reintrerpretación de lo antiguo a través de lo nuevo de la que os quiero hablar. La historia de cómo les conocí es curiosa: en los primeros días de cursar mi máster en Australia conocí a dos venezolanos, Frank Madrid y Melissa Messulam, productores musicales que luego se tornarían en grandes amigos. Les comenté que sobre su tierra conocía muy poco musicalmente. Tan sólo una banda, Los Amigos Invisibles (ya disueltos, aunque también recomiendo). Ellos se echaron a reir y me comentaron que ya trabajaron con ellos y que eran amigos de José Pardo, su guitarrista. Si bien es cierto que los miré con escepticismo, también lo es que siete meses más tarde nos encontrábamos produciendo juntos un festival de música y trayendo a Australia a su nueva banda. Esta formación, Los Crema Paraíso, toma como base ritmos tradicionales como el joropo para acabar convirtiéndolo en funk-rock psicodélico. Como mi amigo Antonio definió certeramente, suenan como si, en vez de en la gris Inglaterra, Pink Floyd hubieran nacido, vivido y explorado los límites de la música frente al mar Caribe y hubiesen sucumbido a los alucinógenos efectos del peyote. Para rematar, una curiosidad: "catire" significa "rubio" en el español venezolano. 2. Vagalume - Democustico Para aquellos que gustéis de la música brasileña, os recomiendo que le echéis un ojo a los artistas que edita Far Out Recordings. Este sello londinense realiza una cuidada selección de artistas europeos y latinoamericanos, especializándose en ritmos con mucho sabor. En las canciones de Democustico podréis apreciar instrumentos tradicionales como el pandeiro o el palo de lluvia, así como samples electrónicos, coronados por una voz muy potente. 3. El Micrófono - Instituto Mexicano del Sonido
Instituto Mexicano del Sonido - Foto: pitchfork.com
El productor y DJ mejicano Camilo Lara es otro de esos "nuevos latinos" que reinterpretan su folklore. Paradigma de la modernidad mejicana, se rumorea que prepara un disco con artistazos de la talla de Toots and The Maytals, MØ, Cypress Hill o Gogol Bordello. Si acaba siendo cierto, que nos pille la Virgen de Guadalupe confesados, porque podríamos morir del gozo. 4. Mariel Mariel y Carla Morrison - Desahogar Según me comenta mi amigo Leandro Muñoz, existe actualmente una oleada de artistas chilenos mundándose a México. ¿La razón? México es más grande y más cercano a EE. UU., factores que hacen más golosa su industria musical. Aunque también es cierto que esa falta de oportunidades agudiza la creatividad y, por lo general, sube el nivel de los artistas chilenos que consiguen hacerse un hueco. Una de ellas es Mariel Mariel, hito de la sensualidad de babor a estribor. Mariel Villagra añade su voz a la producción del guitarrista Andrés Landón en este proyecto cercano al hip hop y otros ritmos urbanos. Artista pop en sus comienzos, ha conseguido salir del voraginoso mundo del estilo MTV y, por suerte para nosotros, lanzarse a ofrecer un sonido ecléctico y atractivo. Su último trabajo, Foto Pa Ti, así lo atestigua. 5. Empatía - La Nueva Guardia Hace unos años que se pusieron de modas las fusiones entre la electrónica y el tango, cuyo máximos exponentes fueron los famosos y ahora extintos Gotan Project. Así comenzó La Nueva Guardia hasta que, en 2009, decidieron dar un giro y pasar al synth pop, la electrónica y el disco. Recientemente han sido elegidos para componer la nueva banda sonora de la fiesta de la vendimia de su tierra, la provincia argentina de Mendoza. 6. Entre Mis Llagas - Leche con Celeste Shaw
Leche y Celeste Shaw - Foto: Facebook del artista
Tuve el gran gusto de conocer al productor chileno Leandro Muñoz el verano pasado gracias a mi trabajo en el festival Sziget de Budapest, al que acudió representando a su país junto a las voces privilegiadas de Celeste Shaw y Analí Muñoz. Su proyecto musical Leche es una densa a la vez que sofisticada jungla sonora que se extiende a los lados de un rio por cuyas aguas fluye el trip hop y el minimal. Y oye, por qué no decirlo, es un tio muy pero que muy majo. Así que doble motivo para escuchar su delicioso álbum Hogar. 7. Soy tu Sangre, Soy tu Eco - Mariela Condo con Juan Quintero En una tónica muy diferente pero igualmente profunda, la cantante ecuatoriana Mariela Condo hace revivir la música tradicionales del pueblo Puruhá, del cual desciende su comunidad. En su último trabajo Pinceladas recorre junto a Juan Quintero y Beto Gómez la vasta Sudamérica en busca de sus sonidos de raíz. 8. Chucusteady - Frente Cumbiero con Mad Professor
Frente Cumbiero - Foto: multiculturalarts.com.au
De entre todos los ritmos latinos que están viviendo un revival la cumbia es, posiblemente, el mejor parado en cuanto a cantidad y a calidad. Gracias a la labor de mi amigo Frank Madrid, que organizó unas jornadas mostrando el nuevo sonido colombiano, pude disfrutar de la música de Frente Cumbiero mientras vivía en Sydney. Estos señores se llevan la cumbia ahora al reggae, ahora al rock, ahora a la psicodelia... Qué más da, el caso es gozárselo. Os recomiendo de corazón su último trabajo junto a la leyenda del dub reggae Mad Professor. Todo un ejercicio de fusión sin fisuras que crea un folklore nuevo al cual tendrían que inventarle un país propio. 9. Mala Suerte con el 13 - Calle 13 con Mala Rodríguez Si a estas alturas aún no te has encandilado, escandalizado y vuelto a encandilar con las letras de esta banda, es que probablemente haga poco que has salido del convento. Los hermanastros puertorriqueños René Pérez y Eduardo Cabra hacen honor a su bastarda unión haciendo saltar por los aires cualquier concepción que pudiésemos tener de la palabra 'reggaeton', un género plagado de autores terribles pero al cual estos hermanos ellos solitos se bastan para levantarlo en peso. También se atreven con el merengue, el reggae o el hip hop, como en esta canción que he elegido junto al lujo ibérico de La Mala Rodríguez. Atentos a la letra: pocas veces habrás sido testigo de una lengua a la vez tan sucia y afilada. 10. Eres Tú - Carla Morrison
Carla Morrison - Foto: wired.co.uk
Como de contrastes va este artículo, terminamos con una voz para enamorar. Carla Morrison nació en California de padres mejicanos aunque, al contrario que muchos chicanos que intentan adaptarse a su nuevo país renegando de sus raíces, Carla les ha dado un cálido abrazo con su preciosa voz. Por si fuese poca dulzura, también es la creadora del proyecto Pan Dulce Productions, con el que ayuda a artistas nóveles a encontrar sus primeras oportunidades. Bonus Track: Guacamayo Tropical Si se te han puesto los dientes largos con este artículo, no es necesario cruzarse el charco para que se arme la gozadera. Madrid hace tiempo que ha sido tomado por unos extraños seres que llenan sus noches de sabor tropical. Las fiestas de este colectivo, tras el cual se encuentra la productora Tierra Candela, aseguran diversión una vez al mes en la mítica Sala Caracol. Lo moderno en la capital... ¡es ahora tropical!
¡Aún hay mucho más! Sería imposible poder abarcar la vasta amplitud de este continente en un artículo. Por eso, puedes suscribirte a esta playlist en constante crecimiento: ritmos de Cuba, Brasil, Perú, Bolivia o Uruguay te esperan.
Miguel Buendía
Artículo y playlist realizados con la amorosa colaboración de los músicos Leandro Muñoz/Leche (Chile) y PabloSlam/KinzoIsHere (Venezuela), el productor IntideManes (Venezuela) y el periodista y escritor Jorge Salazar (Colombia). Dedicado a mis amigos y compañeros de aventuras, los venezolanos Melissa Messulam y Frank Madrid.
Me encuentro sentado en una esquina de la sala. Decenas de personas corren de aquí para allá, charlan y transportan pesados cables. Con prisa, aunque con cuidado, unas chicas preparan hasta el último detalle de un pequeño puesto de merchandising. El olor a concierto ya se respira en el aire.
Frente a mi, cuatro chicos sonríen nerviosos, las piernas les tiemblan de inquietud, y me cuentan con brillo en los ojos que están a punto de hacer la actuación más importante de sus carreras. Ellos son Böira, de Barcelona, estamos en la sala Apolo, y queda muy poco para que de comienzo la primera noche de la 4ª edición del AMFest, la fiesta del rock instrumental que tuvo lugar del 5 al 7 de Noviembre.
Yo no soy ningún entendido en el mundo de lo que algunos llaman post-rock, lo reconozco. Si queréis, tomadlo a modo de disclaimer. Ahora bien, de lo que sí sé, y mucho, es del cariño, la dedicación y el esfuerzo, tres requisitos necesarios para todo aquel que se quiera embarcar en una aventura cultural que se aleje del circuito mainstream en España.
Más allá del criterio musical esta iniciativa, creada en 2013 por el sello barcelonés Aloud Music para promocionar a sus artistas y a la escena, es de aplaudir y celebrar. Gente como Mauro, Natalia, Sergio, y otros tantos han formado un equipo de personas que disfrutan de lo que hacen, trabajan a destajo -y muchas veces, por amor al arte- y están convencidos de que están haciendo algo bueno. No sólo han conseguido acercar nombres conocidos internacionales, sino que han creado un punto de encuentro, donde las bandas de la escena nacional pueden crear sinergias y darse a conocer. Precisamente lo que Aleix, Guillem, Marc, Llobet y Clara, los integrantes de Böira, están deseando hacer. ”Nos morimos por salir a tocar”- grita Marc con voz entrecortada mientras menea la pierna con la ilusión de un niño pequeño que espera los regalos de Navidad. De fondo se oyen las últimas pruebas de sonido. Let the show begin!
Jueves
El ambiente se va apoderando poco a poco de la sala y un público de una edad media entre los veintimuchos y los treintaypocos charla tranquilamente hasta que los Böirahacen su aparición. Haciendo honor a su nombre, niebla en catalán, llenan el escenario de humo y guitarras alargadas. Su propuesta rockera con acompañamiento de piano crea una atmósfera que sumerge al público y hace menear las cabezas con cada golpe de la batería. Mucha calidad para empezar. Tras ellos vienen mis favoritos del festival, los californianos El Ten Eleven, un dúo de bajo y batería que añaden capas a base de loops creados en el mismo momento. “Me gustáis porque sonáis algo parecidos a Devo o Talking Heads, aunque bastante más rockeros”, le comento a uno de los integrantes tras el concierto, a lo que me responde dándome las gracias, pues son formaciones que admiran, y nunca nadie les había dicho algo así. Como buen bailongo que soy, me lo gozo como un crío. Para cerrar la noche, toman el escenario Maybeshewill, de Reino Unido, la formación más esperada de la noche, que se encuentran en su gira de despedida. Su propuesta es sólida aunque, todo sea dicho, previsible y demasiado correcta. “Suenan demasiado a disco”, me comenta una amiga. Y, a mi juicio, no le falta razón.
Foto: Helena Torrent
Viernes
Como de cariño va el asunto, esa noche decido no acudir al festival. Mis amigos Nacho y Judith van a ser padres de una niña y ella, y el estado avanzado de ella no le permite grandes sobresaltos. La música es importante, pero más importante son los amigos. Por suerte, cuento con aliados en la organización, y le pido a mi amigo Mauro días después que me resuma qué se vivió en la noche. “Para los que estamos dentro, el viernes es siempre el día más esperado, el de los experimentos, el de las bandas menos conocidas, el de las apuestas “raras”. El cabeza de cartel era Maserati, una de las bandas claves para entender el post-rock electrónico, que ofrecieron su primer bolo en España. Desde Luxemburgo Mutiny On The Bounty pusieron el festival patas arriba, igual que ya hicieran en el pasado Primavera Sound. Las primeras dos bandas nacionales, Maamut desde Barcelona y Viven desde Mataró, acusaron un poco el hecho de que el público aún estuviese llegando. Aún así sonaron bien y fueron dos toques inesperados y originales. Cerró la noche Stearica, italianos, que debían de tocar antes de Maserati pero encontraron problemas en su camino a Barcelona. Se quedaron tirados con la furgoneta a la altura de Tolosa, y llegaron cuatro horas más tarde, y de puro milagro. Para algunos, de los mejores conciertos de todo el festival. Claro, venían con ganas y rabia.
Sábado
Foto: Helena Torrent
Eso sí, no pensaba perderme la última noche. Además de querer darme el último chute musical, como me contó Aleix de Böira la primera noche, “primero queremos pasarlo bien, y luego hacer amigos, charlar y, quién sabe, plantar la semilla para nuevos proyectos”. Esa también era mi intención. Tras vivir dos años en Australia, un servidor quiere seguir dedicándose a la promoción musical, y estos son siempre lugares indicados para conocer a gente interesante con la
que colaborar. Hablando de nuevos amigos, tuve el gusto de conocer a
Xisco, director de la revista online Rock I+D, quien había preparado una mesa redonda del post-rock español a petición propia. Una gran idea a la que me apunté sin dudarlo. En el bar contiguo, nos pudimos sentar junto a representantes de todas las bandas nacionales del festival en una velada tan amena como enriquecedora. Xisco ponía la mecha con sus preguntas, y los rockeros la gasolina con sus comentarios. Sobre la mesa, muchas y variadas reflexiones sobre qué es realmente el post-rock, la variedad y riqueza del género y, sobre todo, muchas ideas sobre cómo hacerlo mejor y conseguir que, poco a poco, la escena vaya creciendo y asentándose a base de inteligencia, sudor y riffs. Todos los integrantes escuchaban con atención en una reunión muy positiva que podremos leer íntegramente en el número de enero de Rock I+D, un magazine interesante y distinto que podéis leer aquí.
Volviendo a la música propiamente dicha, la noche echó a andar con el directo de Erroma. Sólidos aunque un poco fríos, los vascos resolvieron con acierto la papeleta de ser los primeros en la noche más larga, mientras gran parte del público distendía en los bares contiguos. Tras ellos, los madrileños Le Temps Du Loup, pasaron a un sonido más duro que hizo entrar en calor a la sala.
Antes de que terminen, y en un impás, salgo de la sala y le digo a Natalia, encargada de comunicación del festival que, ya que mi amigo Mauro está ya sin voz y muy ocupado, me gustaría charlar con otra persona de la organización. Ella se deja raptar gustosamente y nos escapamos a un bar cercano, de los de barra de aluminio de toda la vida, a charlar mientras disfrutamos de una fresca cerveza catalana. Ella me cuenta un poco sobre la trayectoria del festival, e ilusionada me comenta que están contentos porque notan que cada vez goza de mejor salud. La idea original surgió hace 2 años como manera de festejar los 10 años del sello Aloud Music, que pegó el gran salto con la explosión de los hoy conocidos de sobra Toundra. Desde ahí hasta ahora, muchas bandas nacionales e internacionales han pasado por el festival con propuestas diferentes, con el común denominador del rock instrumental. Uno de los objetivos que se marcó el festival fue la de promocionar el género dentro de nuestras fronteras y, de momento, los objetivos se van cumpliendo. Su sonrisa de satisfacción lo atestigua. Como entre amigos anda el juego, nos dejamos interrumpir gustosamente por Marc y Clara de Böira, y entre risas comentamos lo que más nos ha gustado del festival. Marc aún sigue en el mismo estado de emoción extásico de hace dos días. Y es que, para ellos, que llevan acudiendo como público desde la primera emoción, este es un momento para degustar con alegría.
Foto: Helena Torrent
De vuelta a la Apolo, pillo empezado el directo de los vallisoletanos Ciconia. Como me había comentado anteriormente uno de sus miembros, “lo nuestro es metal sin cantante y con huevos”. Y vaya si lo es. Las guitarras pegan en el pecho y levantan a los más cansados de su letargo. Sin duda, unos de los mejores del festival. Después les siguen And So I Watch You From Afar. Los irlandeses se hacen uno con el público gracias a su carisma y a un sonido duro con ligeras pizcas de su música tradicional irlandesa. Para terminar estos tres días, Jardin De La Croix, grupo madrileño que ya habían pasado por el festival y que, si bien no consiguen sorprender, nos transportan con su sonido a otras épocas que quizá nunca existieron. Con esta energía mágica, los asistentes se desatan y gastan los últimos cartuchos de fuerza.
Tras el último concierto, siempre quedan los cigarros y las charlas de rigor en la puerta de la sala. Vuelvo a encontrarme a mis ya amigos de Böira, con los que charlamos sobre festival, pero también de lo humano y de lo divino. Mientras viajaba a Barcelona y pensaba en como enfocar este artículo, decidí que la musa que lo inspirase fuese mi amigo Mauro, parte del equipo organizador y gran colega desde que nos conociésemos de Erasmus en Holanda allá por el 2005. El trasiego lo hizo imposible, aunque había tenido la suerte de encontrar a otras energías que me inspirasen. Y son estos chicos de Barcelona, amantes de lo que hacen, a los cuales les deseo muchísima suerte, ahora y siempre. Antes de marcharme a la casa del amigo que me acoge, Aleix se dirige hacia mi y me pregunta si sería posible que les hiciera llegar esta crónica.
“De muy buena gana”, le contesto. Y es que en Festivaleros! nos encanta la música, pero aún más la buena gente. Ya lo vaticinaba en el anterior artículo que escribí sobre el AMFest, volví a casa con una gran sonrisa, aunque me equivocaba en pensar que me pitarían los oídos. Tengo que decir que la sala 2 de Apolo sonó magníficamente, así que nada de dañarse el aparato auditivo, y sí mucho de hacer nuevos amigos.
Post-rock, noise-rock, instrumental, math rock... muchos nombres diferentes han recibido estos densos sonidos, en los artículos más indescifrables de las revistas musicales más in. Lo que no han recibido tanto, y con poca justicia, son festivales ad-hoc donde disfrutar de una buena dosis de distorsión.
Para solucionar este entuerto y promover el género en nuestro país, nació en 2013 AMFest (antes conocido como Aloud Music Festival) en Barcelona. Creado por la discográfica Aloud Music, este principio de Noviembre celebra su cuarta edición en la mítica Sala Apolo de la ciudad condal.
Durante 3 días, del 5 al 7 de Noviembre, algunas de las bandas más finas del panorama del rock instrumental de hoy, harán mover el tupé y ensoñar al público que asista a la La 2, la sala de Apolo para eventos más íntimos. El festival mezcla grandes nombres internacionales con lo mejor de la escena nacional.
Desde lejos llegan bandas como los irlandeses And So I Watch You From Afar, con nuevo disco bajo el brazo, los movidos e impredecibles El Ten Eleven desde L.A., los también estadounidenses Maserati presentando álbum, o los británicos Maybeshewill, que ya fueron cabezas de cartel anteriormente. Completan la alineación internacional Stearica (ITA) y Mutiny on the Bounty (LUX).
Pero, sobre todas las cosas, lo que más felices nos hace es ver una cuidada y variada selección de lo más interesante que se está cociendo en España. Nombres ya consagrados a base de directos inolvidables, como los madrileños Jardin De La Croix, comparten cartel con otras formaciones menos conocidas pero igualmente rompedoras como Ciconia (Valladolid), Böira (BCN), Erroma (Euskadi), Viven (Mataró), Le Temps Du Loup (MAD) y Maamut (BCN).
Tres días de guitarras rasgadas, armonías de ensueño y viajes introspectivos, en los que esperamos volver a casa con pitidos en los oídos y una sonrisa en la cara.
¿Cuándo? 5, 6 y 7 de Noviembre. ¿Cuánto? Abonos 3 días, 50 € . Entrada 1 día 20 €. ¿Dónde? La [2] de Apolo.