Cosas que contamos

Tamikrest
Tamikrest es una banda fundada en 2006, por músicos originarios de la región alrededor de Kidal, una ciudad en el noreste de Malí, considerada uno de los principales centros culturales del pueblo tuareg. Son los herederos legítimos de Tinariwen. Abren nuevos caminos entre el blues del desierto y el rock occidental a la vez que transmiten su mensaje revolucionario en tamashek, su lengua materna,  y nos hablan del derecho a la autodeterminación de este pueblo nómada.


Un encuentro casual con la banda australiana-estadounidense Dirtmusic en el Festival Au Désert en 2008, llevó a una amistad y cooperación musical. Chris Eckman (The Walkabouts, Dirtmusic) fue el productor de sus tres primeros álbumes: “Adagh” (2010), “Toumastin” (2011) y “Chatma” (2013) e introductor en Europa de esta banda.

Este año Tamikrest lanzó su último álbum – producido por Mark Mulholland (Afro Haitian Experimental Orchestra) y mezclado por David Odlum (que consiguió un Grammy por el “Tassili” de Tinariwen) – titulado “Kidal”, ciudad maliense que los tuaregs consideran un símbolo de su lucha.

Tamikrest estuvo presente en la 25ª edición del Sziget Festival, el pasado Agosto y tuvimos la oportunidad de charlar con Ousmane Ag Mossa (voz y guitarra) sobre su música y la cuestión tuareg.

Ousmane Ag Mossa, Tamikrest

FESTIVALEROS!: Vosotros sois la nueva generación de la “Ishumar music”. ¿Cuál es vuestra relación con Tinariwen y la música rock? 

OUSMANE AG MOSSA: Bueno, nueva generación no lo sé. Estoy más viejo ahora, tengo 30 años. Hablando de música, escuché muchísimo Tinariwen cuando era niño, pero rápidamente empecé a escuchar músicas del mundo e internacionales, por ejemplo músicas de Inglaterra, el blues de Eric Clapton y Dires Straits, BB King y de todos estos personajes. También escuché a Bob Marley, pero siempre guardando nuestra identidad en nuestra música. Nuestro reto en todo eso es que conservemos nuestra originalidad, pero quedándonos abiertos a otras culturas, otras músicas que no son de nuestra región. No respetamos muy bien nuestra tradición, es decir que somos un grupo de música tradicional, pero hacemos lo que queremos, seguimos nuestras ideas, seguimos lo que nos gusta.

La prioridad son las letras que cantamos, defendemos personas que están en un proceso con la justicia, criticamos mucho la política que nos parece muy injusta. Sufrimos en nuestro país, hace 50 años en el desierto. Desde que nací, veo a mi pueblo que está viviendo en condiciones muy difíciles y que no es libre, como hace 100 años antes de la colonización o antes de que se dibujara la redistribución territorial en África. Por todas estas razones, me he motivado a crear un grupo revolucionario: Tamikrest.

F!: ¿Cómo es la situación actual para la juventud en tu región? 

OAM: Bueno, es muy complejo y muy caótico a la vez. Para los jóvenes hay un antes y un ahora. Los jóvenes que tienen la oportunidad de ir al extranjero y tener diplomados son una minoría. La mayoría está desempleada. Cuando los jóvenes de mi zona se van a otro país, son considerados como personas de segunda clase. Entonces, claro, no puedes disfrutar de tu juventud plenamente cuando nos ves un futuro mejor para tí. La situación actual es un desastre porque nuestra zona está dividida entre 5 estados: Níger, Burkina Faso, Argelia, Libia y Mali. Desde 1962 y desde la independencia de todos estos estados, nosotros no nos sentimos como ciudadanos.

Por ese motivo hicimos muchas rebeliones en Mali hasta 2012, para reclamar el estado de Azawad. Luego, vino otra gente muy oscura como los yihadistas y también las fuerzas internacionales. En mi zona podemos ver muchos ejércitos, con muchos drones que vuelan por todas partes, aviones, tanques, militares. Es una vida muy complicada en una zona con situación muy complicada porque todo el mundo defiende sus propios intereses y le da igual la humanidad. Estoy seguro que mucha gente ni sabe que hay gente que vive ahí.

F!: ¿Cuál es el mensaje que queréis transmitir con vuestra música? ¿Queréis enseñar al mundo esta situación complicada? 

OAM: Bueno, primero quiero decir que la música tiene algo de universal, y acerca a los seres humanos y les da alegría de vivir. Con Tamikrest nuestro objetivo es que se sepa qué está pasando detrás de las dunas, lo que los periodistas no pueden decir, nosotros los artistas podemos decirlo. Queremos atraer la atención de la comunidad civil, por ejemplo, que ellos vean qué está pasando en nuestras casas, que somos un pueblo de hambrientos que vive con muchas dificultades. También intentamos ayudar a nuestro pueblo a lanzar sus mensajes lejos de su casa. Queremos conservar nuestro dialecto. No es casualidad que cantemos en el idioma de nuestros ancestros: el tamashek. Sería mucho más fácil cantar en inglés o francés para que todo el mundo nos entienda. El tamashek es como un poema. A la vez también tenemos mensajes que son directos para la juventud tuareg.

F!: Habéis ido al Festival Au Désert en 2008. ¿Podéis contarnos cómo fue y la importancia para  la historia de la banda? 

OAM: Sí, tienes razón. Este festival fue muy importante, aunque desde 2012 ya no existe. Fue importante porque como todos los otros festivales es un medio para reunir todos tipos de culturas y si lo piensas bien, es alucinante. Casi todos los que fueron a vernos, vienen de la cultura tuareg y nosotros también vimos muchos artistas de fuera que vinieron de muy lejos. Fue un encuentro de culturas y hoy en día es muy importante que eso exista.

F!: ¿La creación del grupo fue a partir del Festival Au Désert en 2008 o antes? 

OAM: Fue antes. El Festival fue en 2008 y nosotros empezamos en 2006.



F!: ¿El éxito de Tinariwen ha cambiado algo en la región de Sahara? 

OAM: Es cierto, Tinariwen tiene la imagen de la cultura tuareg a través el mundo y claro, es muy importante para nosotros y nuestra música.

F!: ¿Qué música escuchas últimamente? 

OAM: Escucho principalmente músicas de los años 70, 80. Me gusta mucho Eric Clapton, Mark Knopfler, también Joe Bonamassa, J. J. Cale que murió hace poco. También en mi zona hay artistas nuevos muy buenos.

Adriana 
Colabora: Vincent
Foto: Sebastien Rieussec
Mad Cool 2018, cartel
Durante las últimas semanas, Mad Cool Festival nos ha ido dando pinceladas de lo que parece va a ser el festival más importante en territorio nacional del verano 2018. La primera noticia fue el cambio de ubicación. Del Sur de Madrid se pasaba al Norte. De la Caja Mágica se pasaba a lo que se ha llamado el Espacio Mad Cool, una zona comprendida entre Valdebebas e IFEMA concebida para albergar a 80000 festivaleros por día, casi el doble de los que han pasado en las dos últimas ediciones. Se confirmaba también la existencia de siete escenarios (dos más que en 2017) y se mantenían las iniciativas del Mad Cool Gallery y el Mercado del Arte. La fecha también se mantenía del 12 al 14 de julio.

Conocido el sitio y la ambición de recibir a tantos aficionados a la música sólo queda descubrir un cartel que pintaba a gigantesco y variado y en el que seguro tenían que aparecer grandes nombres para atraer a todos esos festivaleros en busca del ansiado sold-out. A partir de ahí los rumores se dispararon. El primer bombazo llegó con Queens Of The Stone Age, primer confirmado y primer gran nombre. La cosa empezaba fuerte.

A partir de ahí y día a día fueron cayendo Future Islands, Real Estate, MGMT, Ángel Stanich, Ofenbach, Fleet Foxes, Jack Johnson, Massive Attack, Depeche Mode, Yo La Tengo, La M.O.D.A., Black Pistol Fire, Nine Inch Nails, Justice, Black Rebel Motorcycle Club, At The Drive In, The Black Madonna, Japandroids, Kasabian, Rag'n' Bone Man, Morgan, Snow Patrol, Perfume Genius, Marmozets, Washed Out, Sampha, Gold Panda y el esperado secreto a voces de Pearl Jam como guinda al pastel.

Con esto ya sería suficiente para montar un festival con éxito asegurado, pero Mad Cool ha dejado la coletilla de Many More y un enigmático punto blanco para el viernes 13 que nos hace pensar que por lo menos falta un cabeza de cartel, si no dos, para ese día. Con esta perspectiva, queda claro que el objetivo es asentarse definitivamente como el macro festival de referencia en el verano festivalero.

Habrá que ver cómo responde el público teniendo en cuenta también que el coste de conseguir un cartel tan excelso ya se ha notado en el precio de las entradas. De momento los primeros 15000 abonos se agotaron en poco más de una hora. El precio para conseguir la pulsera para los tres días está ya en 165 euros más gastos. Las entradas de día, por su parte, están en 76 euros más gastos.

Tras el vendaval de los últimos días parece que la cosa se ha calmado un poco pero si algo hemos aprendido de Mad Cool es que no te puedes fiar porque en cualquier momento te sorprenden con una nueva confirmación. Seguiremos atentos a sus redes sociales para no perdernos nada.

J&B

Mad Cool 2018, recinto
Trombone Shorty, 49 Voll-Damm Festival Internacional de Jazz, Razzmatazz, Barcelona

Troy Andrews, conocido musicalmente como Trombone Shorty, llega al 49º Voll-Damm Festival Internacional de Jazz inundándolo de la pura esencia de Nueva Orleans. La cita será este sábado 9 de diciembre de 2017 en la Sala Razzmatazz de Barcelona.

Trombone Shorty es considerado uno de los músicos más espectaculares que ha surgido en la Nueva Orleans del siglo XXI. Nacido en una familia de músicos en la capital de Louisiana, su música combina a la perfección soul, funk y tradición de brass bands, con melodías pop y rock. En esta ocasión el trompetista y vocalista nos presentará su disco de debut para Blue Note, Parking Lot Symphony, una grabación con irresistibles piezas propias y versiones de iconos de Nueva Orleans como The Meters y Allen Toussaint.
Un cita imprescindible para los amantes de los viejos tiempos del jazz.

Aquí puedes comprar las entradas

Adriana
Kase.O, Wizink Center, Madrid

21.30h. Un gran círculo de luz ilumina la pista desde el escenario, enorme, del Palacio de los Deportes (Wizink) de Madrid. 14.000 personas, no cabe ni una más, abarrotan el recinto para recibir a un fenómeno que parece no tener techo pero que sin duda esta noche ha alcanzado un hito. No es una banda de rock, ni de pop, ni una gran superstar aupada al olimpo por las redes, las radios o el márketing más actual.

No. Es un rapero del barrio La Jota de Zaragoza el que está a punto de salir a escena. Estamos en el Palacio, esperando al rey.

La noche es especial por lo que significa para Kase.O y para la gente que le seguimos hace tiempo, 'la primera frase es para los que están desde el inicio'. Pero también para el hip hop y la música en general de este país. Es, en definitiva, un concierto histórico.

R de Rumba suelta la base, la introducción a esa catarsis a la que te invita Kase.O en sus conciertos. Él siempre estuvo en otra liga, pero ahora está en otra dimensión, la energía se puede notar a su salida. Javier Ibarra la atesora y la multiplica. El ambiente es de olla, con la ilusión a presión.

Kase.O ejerce de Maestro de Ceremonias (MC) en su más vieja y olvidada acepción. No sólo hay música y raps, hay un hilo conductor, hay interacción, una historia que se desarrolla, un rito casi espiritual. Hay un mensaje de amor en el Círculo. De amor al otro, 'chicos, cuidad a las chicas, no permitáis menosprecios ni abusos', al que está lejos, 'vamos a gritar Paz para todos aquellos que lo están pasando tan mal, creed que les va a llegar' y al que está al lado, 'abrazaos al que está a vuestro lado, daos amor'.

Te puede gustar el rap o no, pero es seguro que nunca estarás en un concierto como el de Kase.O, en el que el protagonista va creciendo entrelazando canciones y discursos, y haciéndose cada vez más luminoso, alimentando su propio mito.

Muchas sorpresas para esta noche. Para empezar no nos esperábamos la aparición del extraterrestre, prometido en la intro de El Círculo. De nombre Félix, apareció un par de veces entablando conversación con el público en un gag quizá un poco forzado. "El arquitecto de la raza humana que escucha a Violadores del Verso".

Kase.O


Algunas cosas estaban cantadas. El Momo es el perfecto escudero a los coros y las dobles voces. Y cuando tiene su momento lo aprovecha de manera precisa y brutal. Seguros estábamos de que Sho-Hai y Xhelazz aparecerían por allí para cantarse esos "Viejos Ciegos", nostalgia de borracheras adolescentes, oda a esos tiempos que nunca volverán. Por cierto que Xhelazz sigue siendo una auténtica fuerza de la naturaleza rapeando, qué bárbaro.

Bastante probable era que Hermano L y Shabu One acompañaran al Ibarra en su delicatessen jamaiquina, 'Pavos Reales' en la que faltó MCKlopedia por "razones burocráticas". Incluso podíamos suponer que saldría al escenario Najwa Nimri, sensual y sugerente para poner la guinda en la erótica 'Mitad y Mitad', reconfirmando que ella y sólo ella podía darle a esa canción el toque que requería.

Pero hubo dos sorpresas significativas que chocan por lo inesperado. La primera que al picar al telefonillo que da paso a la canción "Mazas y Catapultas", la que contestara fuera Rozalén. Al Kase le impactó la improvisada versión que la artista hizo de su canción (ya nos lo contaba en la rueda de prensa) y sin ningún complejo la llamó para colaborar en Zaragoza y repitió invitándola a cantar en su gran noche de Madrid. Rozalén, claro, encantada y algo sorprendida por el tirón humano del Ibarra, sentenciaba: 'sois una revolución musical pero también una revolución social necesaria'. Quedaba así patente, por si no estaba suficientemente claro, la universalidad alcanzada por el maño.

La otra gran sorpresa de la noche fue una ausencia. La de Lírico. Difícil de comprender. A no ser que esté en una expedición en un carguero por el ártico, las razones que se me ocurren para su falta están relacionadas con las relaciones personales. Incluso en un momento de la noche, tras la salida de Hate, el público empezó a corear el nombre de Lírico. Kase.O levantó ojos y dedo al cielo y sin hacer ni una sola mención, siguió con 'Repartiendo Arte'. Si alguien sabe lo que pasa con Lírico, que nos lo cuente por favor.

Kase.O


Lo que no es sorpresa es el desarrollo, sobre todo para los que repetían encuentro, [Lee la crónica de Febrero en La Riviera]. Kase.O logra una comunidad absoluta con su público y el concierto se convierte en un hermanamiento, celebración de la vida, reivindicación desde el positivismo. El gran chamán en el escenario y todos los fieles cantando al unísono canciones, repitiendo mantras, gritando palabras que tienen que ver con el amor y con la paz, con estar bien. Sonrisas y felicidad. Arcoíris.

Y así fue transcurriendo las dos horas y pico de catarsis colectiva que propone Kase.O. Trabajando cuerpo (tramos para mover el cuello), espíritu (tramos para sentir y recordar) y mente (tramos para pensar y trasladar un mensaje positivo), se pasa de la asimilación inicial a la explosión final en la que se encadenan como en una montaña rusa: 'Ballantines' (rescatada para la ocasión, gracias Javi), 'Basureta' y para alejar el drama 'Cantando' y dejar flotando en el aire decenas de mensajes y una energía palpable, que puede resumirse en el ya conocido mantra: 'cuanto más amor das, mejor estás'.

Quizá, como él dice, Kase.O no sea ejemplo de nada, pero lo que sí es cierto es que hoy por hoy es un espectáculo superlativo, con una perfecta compenetración artista - público y un logrado equilibro entre la diversión, la música y la responsabilidad de tener un micro y usarlo para el bien.

La leyenda continúa...

kboy


Cuando apareció la ilustración de la portada del nuevo disco de lendakaris, ya hacía presagiar, que no iba a dejar indiferente a nadie.

La portada refleja perfectamente el mundo en el que vivimos. Ese mundo en el que para algunos cabe en un móvil y en el que la lucha de ideas (metáfora del puño levantado), se ha remplazado por likes y emoticonos.

El título del disco, 'Podrán cortar la droga, pero no la primavera', tiene un claro guiño al poeta chileno Pablo Neruda, y a ese alegato a la esperanza que formuló con la frase: “Podrán cortar las flores, pero no la primavera “. Esperemos que ese presagio de esperanza, se cumpla.

El disco es Lendakaris en estado puro, o como les gusta decir a ellos, un disco “Lendakarísimo”. Letras gamberras, descontrol y acidez e ironía en cantidades industriales.

El disco fue grabado desde el exilio  durante la gira “Pandamericana” por Estados Unidos, México, Colombia, Argentina y Chile. En sus temas no se pierde la esencia del grupo. Trallazos punk y letras ingeniosas con doble sentido que desembocan en la risa floja del oyente.

Lendakaris Muertos, nuevo disco


Las canciones del disco nos hablan de gente que pasa sus vacaciones en playas paradisíacas y que de repente ese oasis, se convierte en una película gore, en un infierno sangriento ('Último resort'). Gente que grita lemas radicales en un estadio de fútbol y anima a un equipo que lleva publicidad en la camiseta de un banco o una petrolera ('Odio a los partidos'); o víctima de las redes sociales y que se hace selfies en un instante antes de morir ('Fotomaton'); de gente que vive la vida en diferido a través de una tablet ('Lamentablet'); gente que monitoriza su vida en alta definición sin pensar en las consecuencias ('El 4K se llevó a mi chica') o gente que su única motivación es drogarse y pasárselo bien ('Speederman').

'Podrán cortar la droga, pero no la primavera' (Qué Mala Patria). Un disco novedoso, extraño y diferente a los demás

El último trabajo de los pamplonicas, podíamos decir que se trata de un disco novedoso, extraño y diferente a los demás. Como excepción y sin que sirva de precedente, en algunos cortes se escuchan afinados coros y pequeños punteos... 'Odio a los partidos' y 'El 4 k se llevó a mi chica' son auténticos y melódicos balazos, que seguro que la banda se encargará rápidamente en incluir en sus setlists, y que a futuro se pueden convertir en auténticos himnos de Lendakaris.

Además de todo este “popurrí”, el octavo trabajo del cuarteto de Pamplona, es el primero que publican con sello propio “Qué mala patria”. Acompaña al disco un dvd “Sin speed hasta Madrid” con un concierto grabado en la sala But a finales de Marzo.

Así que todos los fans de Lendakaris estáis de enhorabuena, ya tenéis en la calle la nueva “perla” del alocado grupo Navarro.

Saltimpunki



Cuando hace unos meses acompañé los chicos de WonderOnce al Metal Woman Fest, no pensaba que repetiría la experiencia, o por lo menos no tan pronto. Debido a que se cayera una banda del cartel del Aquelarre, los Wondercitos se vieron ante un reto de otra envergadura: convencer a un público más exigente y codearse con bandas de primer nivel como Vita Imana o Guadaña.

Tal como pasó en el anterior viaje, quedamos en el mismo sitio para salir, se nota que ya tenemos más confianza, y después de fuertes abrazos recojo los Carambars que me trajo Jenny (los Carambars son caramelos franceses que tienen forma de palo y un chiste dentro). Arrancamos y después de la experiencia vivida en el anterior viaje decido mandar un mensaje por facebook a los chicos para que contemplen la idea de comer algo… y me escuchan. Una parada y un buen bocata, y me siento con fuerza para aguantar lo que se está preparando. Seguimos el viaje con el Facebook Live de rigor, y un ambiente distendido.

A pesar de ser los últimos en tocar aquel día, somos de los primeros en llegar. Están los compañeros de Red Soil ya descargando el material. Charlamos un poco, y las demás bandas van llegando entre ellos Vita Imana con una cantidad de merchandising impresionante.

Un breve pasoó por el hotel, cambiarse, y vuelta a la sala el espectáculo está a punto de empezar.

Aquelarre, Six Burning KnivesLos chicos de Red Soil abrieron la velada, y tal como paso en la ocasión anterior, me parecieron sobresalientes, los chicos tienen las cosas clara en cuanto en puesta en escena, e imagen, y lo explotan bien. En cuanto al setlist está basado básicamente en su primer trabajo “Origen, Fall, Chaos”, pero también tuvieron tiempo para ofrecer un par de versiones con tema de Gojira e In Flames. Aprovecharon la ocasión para presentar un nuevo tema “Overrated”, adelanto de su próximo trabajo. Un poco más de media hora les sobró a Red Soil para conquistar la asistencia ya bastante numerosa. Por mi parte de lo mejor del festival.

La siguiente banda en el escenario fue Six Burning Knives, pura descarga de metal agresivo, no puedo catalogarlo, pero la banda empezó fuerte y arrasó. No sé si era hardcore, punk, metalcore, pero me dejaron despeinado. Riffs asesinos, voz desgarrada y batería que no para. El público sequía un poco apagado, pero poco a poco se animaba. La banda da un repaso a su primer álbum Knife Therapy, y su anterior Ep VI, en el que demuestran su evolución y su potencial creativo y agresivo. Puedo reconocer que su estilo no es de mis favoritos, pero me gustaron mucho, y procuraré darle una escucha a su trabajo para comprobar si mantiene el tipo frente al directo demoledor vivido.

Aquelarre, Death & Legacy Le tocó el turno a Death & Legacy, heavy metal. La banda presenta un estilo peculiar que no podría catalogar, pero la combinación de voz melódica femenina y guturales es efectiva. Tengo que reconocer que es la banda que menos me ha impactado, quizás porque en ese momento no prestaba la suficiente atención, y me dejaba llevar por la música, y charlaba con uno y otro. Cosas de los festivales, no puedes abarcarlo todo.

Aquelarre, Senmilla Animal En cuanto a Semilla Animal, solo presencié los primeros temas. La entrada con el Tío Del Saco paseando por la sala y el escenario es impactante. Musicalmente se desenvuelven entre el thrash, groove o algo de death metal. A estos chicos los conocía de la playlist que preparo en Spotify para Metal Korner, y suenan bien. Como son fijos en el Aquelarre, seguro que los veo más detenidamente el año que viene.

Pero no me quedé viendo su actuación, ya que me fui con los chicos de WonderOnce a cenar al Bocatica y +. El ambiente está tenso. La banda se acaba de enterar de que a los demás les están recortando tiempo, y están haciendo malabarismos para saber si a la hora de tocar hace falta recortar, qué tema eliminar. Por muchas vueltas que le den, 40 minutos es lo mínimo que pueden tocar, ya que sus temas son largos, y se enlazan unos con otros. La comida sigue así, con algunas risas también, pero sería el principio de una noche agónica para ellos, con esta incertidumbre.

Aquelarre, Somas Cure Regresamos justo a tiempo para la actuación de Somas Cure, una de las nuevas sensaciones del metal, si bien me perdí su actuación en Ronda Fest, esta vez no fue tal caso y estuve anclado a la primera fila de principio a fin. Lo más impactante es su cantante Txema, capaz en un solo fraseo de pasar de una voz de falsete con vibrato a unos guturales, pasando por voces limpias, y no todo el mundo puede hacer esto. La banda presenta su nuevo disco Éter, que es el disco de la consagración, y le abre las puertas de los grandes festivales, todo acompañado por una puesta en escena convincente. Borja el guitarrista es el otro puntal de la banda, los demás parecen estar un paso atrás en cuanto a presencia en el escenario, pero aportan consistencia a la agrupación y en contraste a la parte grandilocuente, la otra más reservada. El setlist estuvo compuesto por temas de su nuevo trabajo como el tema inicial “Génesis”, o dos temas que surtieron gran efecto en la recta final como “Abrir La Tierra En Dos” o “Leviatán”. El cierre con el tema “Helios” fue sobresaliente. Una gran actuación. Me alegro haber visto a esta banda que sube como la espuma. El año que viene estarán en el Resurrection y nadie sabe dónde están sus límites.

Aquelarre, Guadaña La siguiente banda es Guadaña. La sala ya está llena. Guadaña entra a escena. La banda es una referencia en el metal español, como lo atestigua su trayectoria, y lo demuestran sobre la escena, el dúo formado por Glory y Salva es eficiente repartiéndose protagonismo en las voces, alternando, o haciendo harmonías de voces. El resto de la banda tampoco deja a nadie indiferentes. Con temas como “Ser Uno Mismo” o “Dios del Trueno” fueron subiendo de intensidad, dejando protagonismo a temas de su último trabajo Kharma como “Némesis”. La banda sabe estar en el escenario, aunque Glory y Salva estuvieron casi toda la actuación en el centro del escenario, y moviéndose muy poco. Pasan los temas y no baja el nivel ni la intensidad. Y cuando llegan los temas finales “Como Hermanos” y “Karma” son un gran cierre para una buena actuación. Seguro que nos volveremos a ver por allí.

Aquelarre, Vita Imana Llegó el momento más esperado de la noche. VITA IMANA saltó al escenario y dio una lección de entrega y potencia. La banda está ultimando las fechas de presentación de su trabajo El M4l. Javier Cardoso confesó en un intermedio que le gustaba dejar Murcia para los finales de gira, ya que en esta ciudad siempre son bien recibidos y pasan cosas especiales. Y pasaron cosas especiales, como que se cayera un cubata sobre un cable, y que se fuera el sonido. Después de un arreglo volvieron al asalto.

Desgranaron un amplia muestra sus trabajos anteriores y otros tantos del antes mencionado El M4l. Javier Cardoso es una bestia sobre el escenario, se tiró unas cuantas veces al público (muy numeroso), y nos gratificó con su aéreos marca de la casa. A mi gusto la canción más destacada es “Seis Almas”, que es la que más me gustó en el disco Oceanide, y que en directo es aún mejor. Pero no se pueden menospreciar otras composiciones como “Paranoia”, “Genesis” o “Animal”. Tengo que reconocer que había escuchado detenidamente el disco Oceanide, cosa que no hice todavía con El M4l, lo que provocó que no conociera muchos de los temas. A pesar de eso puedo reconocer y afirmar que Vita Imana nos entregó una actuación llena de energía, entrega y calidad. Era mi primera vez, y en cuanto pueda, no hay duda que repetiré.

La recta final de la noche, ya bien entrada la misma, fue a cargo de La Skala De Richter. Por mucho que lo intente, y que tenga simpatía por la banda, se me atragantan. No por la calidad de los temas o la actitud de la banda, simplemente porque ese género me deja bastante indiferente. Pero el público sí respondió, por lo que puedo afirmar que son solo sensaciones mías. La banda estaba grabando un videoclip en directo. Pero tengo que disculparme porque durante la recta final de su actuación estuve ayudando, y dando animo a los chicos de WonderOnce, y me perdí la parte final.

Aquelarre, WonderOnce

Ahora toca hablar de WonderOnce, y de esa noche que prometía ser una experiencia para disfrutar y se había convertido en un agobio constante. Esa incertidumbre sobre si la banda tocaría el tiempo que tenía previsto, incluso algunos más negativos se plantearon que no podrían tocar debido al considerable retraso acumulado. Si a eso sumamos que cuando acabó su actuación La Skala, y le toca entrar el material por la puerta trasera, esta está bloqueada por otra banda, o los problemas técnicos a la hora de acoplar su material al de la sala, el cambio se convirtió en la historia sin fin, más de cuarenta minutos de cambio, lo que provocó que el público poco a poco se fuera rindiendo.

Pero llegó el momento 4:30 de las mañana, y suena la introducción. Esta noche presencié la mejor actuación de la banda. El trabajo realizado durante los ensayos se nota, y ya se vislumbran coreografías. El setlist fue representativo con “Dragon Valley 1”, “Morrigu” o “Wolfmoon”. Pero la pieza más destacada es “Baba Yaga” en la cual Javi y Liss arrodillados en el filo del escenario, empiezan a contar la historia de la bruja desquiciada, y allí una vez más Liss deja patente su talento para además de cantar, actuar, adentrarse en el personaje, y con esa risa dar vida a Baba Yaga. No voy a seguir con superlativos. Los chicos se sacaron todo el agobio vivido durante la noche, y en lugar de venirse abajo se crecieron, una muestra más del potencial de la banda. Otro detalle importante es que la gente que los vieron en el “Metal Woman” se quedaron para volver a verlos, y todos y cada uno de los que presenciaron el inicio del concierto se quedaron hasta el final. No se fue nadie, todo el mundo se quedó embaucado.


5:15, el Aquelarre baja el telón, aún es pronto para hacer una valoración de esta edición, pero es envidiable ver que el público acudió desde el principio (atraído por cerveza y jamón gratis), y apoyaron a todas y cada una de las bandas.

La organización por parte de Andy estuvo bien con el único pero del poco respeto de los horarios, en todos los demás aspectos estuvo sobresaliente.

La Sala Garaje Beat Club me sigue pareciendo de las mejores que he visto, con su pantalla que ejerce de telón y permite disfrutar de vídeos durante los cambios. El sonido muy bueno, aunque se escucha mejor en medio de la sala, y el juego de luces es inmejorable.

Como en la anterior ocasión, el levantar de los guerreros fue de lo mejor, ojeras, algunos afónicos… Alrededor de un café se hace un repaso a la noche anterior, Andy está satisfecho, el público ha respondido con unas 400 personas en el momento de mayor afluencia. Red Soil están también felices ya que a pesar de abrir el festival tuvieron el suficiente público ante ellos, y recibieron muchos halagos por la actuación. WonderOnce a pesar de las malas sensaciones previas a subir al escenario están más que contentos ya que volvieron a conquistar corazones en Murcia.

El regreso fue tranquilo, algunos chistes, pero la gente está cansada. Ojo al dato: no paramos a comer, lo dejo caer para la próxima vez. Me entero de cosas por venir que me ilusionan, y como siempre se le da una vuelta a la actuación del día anterior, viendo cómo se podría mejorar.

Al final llegamos a Málaga, con esa misma sensación que en el viaje anterior. Viví una experiencia única. Se podrá repetir, pero será diferente.

Mescouillesenskis