Cosas que contamos




Durante esta semana deberíamos estar en Portugal cubriendo el FMM Sines 2020, uno de nuestros festivales preferidos y referencia de músicas del mundo en Europa. Desafortunadamente, la organización del FMM Sines se vio obligada a cancelar la edición de este año por la pandemia del covid-19.

Al recibir la noticia de la cancelación del festival, se nos apretó el corazón ya que allí vivimos lindos momentos con nuestros compañeros de la organización, periodistas y público. Fue en Porto Covo y Sines donde descubrimos músicas de varios rincones del mundo, asistimos a conciertos muy especiales y charlamos con decenas de artistas. Aquí os dejamos un recopilatorio de nuestras entrevistas desde 2016 y las fotogalerías para recordar este maravilloso festival.






FMM Sines 2019 


Zenobia
El dúo de Haifa con su auténtica música electrónica árabe
http://www.losfestivaleros.com/2019/10/entrevista-zenobia.html

Al-Qasar
Homenaje al pop rock psicodélico del Oriente Medio de los años 60 y 70 de la mano de Thomas Bellier y sus músicos.
http://www.losfestivaleros.com/2019/08/entrevista-al-qasar-en-tiempos-dificiles-la-gente-necesita-rock-psicodelico.html


Fotogaleria FMM Sines 2019
http://www.losfestivaleros.com/2019/09/fotogaleria-fmm-sines-2019sines-portugal.html



FMM Sines 2018


Tootard
Los hermanos Nakheleh desde los Altos del Golán con su desert blues, melodic psych-rock y reggae con influencias árabes
http://www.losfestivaleros.com/2018/07/entrevista-tootard-Altos-del-Golan.html

Markus & Shazad
El cantante qawwali Shazad y Markus con su oud fusionan música tradicional de Pakistán con música francesa
http://www.losfestivaleros.com/2018/08/entrevista-markus-shahzad-fmm-sines-2018.html

Cordel do Fogo Encantado
La banda llevó el teatro, la poesía oral y los ritmos afro-indígenas de Arcoverde al rock brasileño
http://www.losfestivaleros.com/2018/08/entrevista-cordel-do-fogo-encantado-sines-2018.html

Baba Zula
La banda hace un gran viaje entre la Turquía moderna y sus tradiciones, paseando por el rock psicodélico, el dub y sonidos orientales
http://www.losfestivaleros.com/2018/07/entrevista-baba-zula-ffm-sines-2018.html

Orlando Julius
El virtuoso saxofonista que influenció leyendas como James Brown, Fela Kuti, Richie Havens o Marvin Gaye.
http://www.losfestivaleros.com/2017/09/entrevista-orlando-julius.html


Fotogaleria FMM Sines 2018
http://www.losfestivaleros.com/2018/07/fotogaleria-fmm-sines-2018.html

Fotogaleria FMM Sines - Porto Covo 2018
http://www.losfestivaleros.com/2018/07/fotogaleria-fmm-sines-2018.html



FMM Sines 2017



Metá Metá
El trío brasileño mezcla sonoridades de la música brasileña y africana, con el free jazz y el rock
http://www.losfestivaleros.com/2017/08/entrevista-meta-meta.html

The Barberettes
El trío de Seúl recupera la tradición de los grupos doo-wop de los años 50 y 60
http://www.losfestivaleros.com/2017/08/entrevista-the-barberettes-sines.html

Chico Trujillo
La orquesta chilena mezcla la cumbia clásica con bolero, música latinoamericana, reggae, rock y ska
http://www.losfestivaleros.com/2017/08/entrevista-chico-trujillo.html

Saul Williams
Un poeta, actor, músico y activista neo-yorkino vanguardista
http://www.losfestivaleros.com/2017/08/entrevista-saul-williams-festival-sines.html



FMM Sines 2016



Mbongwana Star
Su música mezcla actitud punk y la electrónica espacial con ritmos frenéticos y líneas de guitarra soukous
http://www.losfestivaleros.com/2016/10/entrevista-mbongwana-star-kinshasa-africa.html

Konono no 1
Combinan likembés eléctricos con voces, bailarines e instrumentos de percusión fabricados con productos reciclados
http://www.losfestivaleros.com/2016/09/entrevista-konono-no-1-sines.html

Alibombo
Grupo de percusión urbana de Medellín
http://www.losfestivaleros.com/2016/08/entrevista-alibombo-percusion-FMM-Sines.html

A Jigsaw
El dúo de multi-instrumentistas João Rui y Jorri y su universo estético entre Tom Waits, Leonard Cohen y Nick Cave.
http://www.losfestivaleros.com/2016/08/entrevista-a-jigsaw-FMM-Sines-2016.html

Bixiga 70
Banda brasileña que mezcla ritmos africanos como el malinké guineano, al candomblé de Brasil, la samba y la cumbia, el jazz y el dub
http://www.losfestivaleros.com/2016/08/entrevista-bixiga-70.html

Sytema Solar
Colectivo músico-visual de la región Caribe de Colombia
http://www.losfestivaleros.com/2016/08/entrevista-systema-solar-musica-energia-para-sentir-compartir.html

Bnegão & Seletores de Frequência
La banda brasileña fusiona el hip hop y el funk, así como el reggae, el rock psicodélico, el surf rock, el jazz, la samba y el etio-jazz
http://www.losfestivaleros.com/2016/07/entrevista-bnegao.html



Aquí podéis encontrar todo lo que tenéis que saber para venir al FMM Sines 2021
http://www.losfestivaleros.com/2019/07/guia-practica-fmm-sines-2019.html




Video cortesía de Fundação Inatel presentando el festival en muy buen español por Maria en 2016, el primer año que asistimos al festival.



Nos vemos en el FMM Sines 2021 para seguir disfrutando de la música intensamente.

Adriana
Fotos: Vincent


 
¿Responsables pero optimistas o temerarios insensatos? 

En plena desescalada se empiezan a ver conatos de aglomeraciones que hace sólo unas semanas nos hacían daño a la vista. No hay que irse a los botellones masivos sino a fiestas de cumpleaños, visitas a ermitas, celebraciones de títulos de fútbol, playas y parques repletos. Hay playas que pueden albergar a 30.000 personas. Quizá estén parceladas en cuanto al sitio pero la movilidad obligará a llevar la responsabilidad en la mochila. A Mallorca ya llegan oleadas de alemanes a modo de prueba y en cuanto las fronteras europeas se abran, el trasiego volverá a convertir muchos lugares en hervideros de gente.

¿Y qué pasa con la música? 

Ahora mismo se ha dado ya por descontado que eventos musicales al aire libre que impliquen varios miles de personas son directamente inviables. En general no se ha comprado la opción de implementar medidas de seguridad tipo público sentado, parcelamiento del terreno, realización de tests rápidos y similares.

En España la mayoría de festivales de aquí a Agosto han cancelado/aplazado sus fechas hasta el año que viene. Algunos aplazaron allá por Abril hasta después de verano, Viñarock por ejemplo, con la esperanza cada vez más vana de poder salvar la edición de este año. Los que no han cancelado todavía, no parece que les quede mucho para hacerlo.

Los grandes festivales europeos también han suspendido el año 2020 en su mayoría. Los más tempranos como Glastonbury, Roskilde lo hicieron al inicio de la pandemia, otros más adentrados en el verano como Sziget, Colours of Strava, incluso el Lollapalooza de Berlín que sería en Septiembre, están trabajando ya en la edición 2021.

Y mientras muchos sectores económicos tienen ya planes de reconstrucción, basados o no en dinero público y visos de reactivarse poco a poco, en el mundo de la música todos parecen o estar de acuerdo en el verano perdido o no poder hacer nada al respecto. Hay grandes iniciativas, como por ejemplo Love Your Crew o los conciertos en streaming con entrada o gorra virtual, que tienen más que ver con la solidaridad y con un intento de capear el temporal que con retomar una actividad con unas características que la convierten en carne de cañón ante la actual situación sanitaria.


El Exit Festival se va a hacer este verano. ¿Cómo?

Pero ojo, hay un festival que se ha salido del mantra que reza 'el verano 2020 lo damos por perdido para los festivales'. El EXIT serbio, anunció hace semanas que iban a hacer todo lo posible para que su festival se celebrase. En total comunión con el gobierno de Serbia (cosa que se echa de menos y mucho por aquí) estableció nuevas fechas para la mitad de Agosto y se puso a trabajar en lo relativo a cartel, aforos, medidas de seguridad, etc.

Hoy es una realidad, obviamente sujeta a lo que pase en próximas semanas. Pero las nuevas fechas, un mes después de las originales, están fijadas del 13 al 16 de Agosto. En una primera tanda el cartel incluye a Amelie Lens, Black Coffee, Nina Kraviz, Paul Kalkbrenner, Boris Brejcha, Tale Of Us, Robin Schulz, Ofenbach, Laibach... con la sorpresa de Roni Size, que ya actuó en la primera edición del festival hace 20 años.

Entre las medidas de seguridad anuncian que el aforo estará limitado al 50% de su capacidad y que habrá menos escenarios que de costumbre. Eso sí, estamos hablando de al menos 20 escenarios (escenarios Latino, de hiphop, reggae, electrónica...) repartidos a lo largo y ancho de la Fortaleza Petrovaradin de Novisad, donde se celebra el festi. Además, obviamente, trabajan de la mano con el gobierno para implementar las medidas sanitarias necesarias. Eso sí, no especifican cuáles son.

En principio cualquier europeo podrá asistir al festival, Serbia tiene ya a día de hoy totalmente abiertas sus fronteras. Eso sí, también aseguran que "Si por alguna razón hubiera un rebrote pandémico en alguno de los países durante Agosto, los visitantes que provengan de ese país en concreto tendrán que pasar unos rápidos tests que serán gratuitos o bien por un mínimo coste". Nuevamente, ¿responsables pero optimistas o temerarios insensatos?

El EXIT nació en el año 2000, con la intención de ser un rayo de luz ante una situación muy complicada en los Balcanes después de la guerra. Se convirtió enseguida en un símbolo. Ese mensaje social de lucha por la paz y la libertad, se renueva este 2020 con un mensaje de esperanza ante un nuevo tiempo. Ellos dicen haber dejado atrás la pandemia, aunque aquí sabemos que esa afirmación parece bastante prematura.



Ahora mismo tienen hasta una oferta de entradas 4+1, en la que te llevas una entrada gratis comprando 4. Los tickets pueden comprarse desde su web.

El destino festivalero parece haber puesto a Serbia en el camino. La intención es clara y loable. ¿Aporte de optimismo y adaptación a los nuevos tiempos? ¿O imprudencia irresponsable? Como tantas cosas hoy en día, eso habrá que juzgarlo a posteriori.

¿Qué está pasando ahora en Europa con la música en directo?

Foto: nicu cherciu

Actualmente en países como Alemania, Dinamarca, Suecia hemos visto ya conciertos para una audiencia metida en sus coches (sin pogos), o salas con poco público o al aire libre sentados frente al escenario. El concierto más "masivo" que hemos encontrado fue uno en Cluj Napoca de la banda Vitadevie, celebrado la semana pasada al que se pudo asistir con mascarilla, sentados, sin bailes, sin barras.

Todo se antoja escaso y falto de gracia. Nos entusiasma la música en directo, pero en ese entusiasmo juega un papel esencial el aspecto social sin distancia ninguna, el compartir la música con personas cuerpo a cuerpo sean conocidas o desconocidas, bailar o dejarse llevar por la marabunta, esa magia que se genera en un concierto que va rondando entre escenario y público. Sin eso, los directos pierden su esencia y en mi opinión su razón de ser. Sin eso se convierten en puro streaming, objeto de consumo pasivo, sea o no a través de una pantalla.

Veremos la evolución de esto, pero creo que merece la pena sentarse a pensar una solución conjunta entre gobierno, promotoras, artistas y demás, sobre qué hacer y cómo hacerlo. Si puedo juntarme en una terraza con 15 colegas bajo mi responsabilidad de no liarla, ¿por qué no podría ir a un concierto con mis 15 colegas o el número que toque en ese momento?

kboy
Hace unos días nos planteábamos una serie de preguntas sobre el futuro de los festivales y conciertos una vez que el coronavirus ha cambiado el mundo tal y como lo conocemos (puedes leerlo aquí). Hoy damos un paso más para hablar de los streaming o de cómo se están reinventado las bandas y los festivales.

"Este sábado a las 20:00 directo en mi IG", "El viernes a las 22:00 concierto en streaming en nuestro canal de Youtube", "El próximo domingo desde las 16:00 varios artistas pasaran por nuestros perfiles en redes para tocar en acústico desde sus casas". Son tan sólo tres ejemplos de los muchos que podríamos enumerar y que nos hemos encontrado estos días de confinamiento y coronavirus en nuestras redes sociales.

Los artistas se han reinventado y han apostado por los directos en redes con más o menos medios, con más o menos calidad, con más o menos suerte con la conexión. Todo con el objetivo de hacernos olvidar un poco todo lo que está pasando. Junto a esa tendencia empieza a aparecer otra cada vez más creciente en la que para disfrutar de esos streaming hay que "pagar una entrada". Muchas de ellas benéficas, destinadas a ONG's, otras para colectivos más desfavorecidos por este parón (los técnicos, por ejemplo), y otras... Otras no tan claras.

¿Es ese el futuro que nos espera? ¿Estamos dispuestos a pagar 5 euros por ponernos delante del ordenador en nuestro salón y ver un concierto? Esas preguntas parecen una de las claves que despejarán a corto plazo el futuro de la industria. Hay que esperar para ver si esto es una tendencia circunstancial o si es algo que ha venido para quedarse.

Y si se queda... ¿Realmente podemos seguir hablando de lo mismo? La esencia de un concierto, de un festival, es el directo, el estar ahí, sólo o acompañado, más cerca o más lejos del escenario. ¿Se puede conseguir lo mismo en un streaming? Parece claro que es imposible recrear eso. Entonces, ¿nos resignamos y asumimos que ese es el futuro que nos espera si queremos ver un concierto en "directo" o asistir a un "festival"?

Más preguntas al aire... ¿Por qué hay grupos que no tienen problema en realizar conciertos en streaming de manera gratuita (Dropkick Murphys o Dubioza Kolektiv, por ejemplo) y otros no? ¿Cuál es la diferencia entre unos y otros? ¿Qué diferencia hay entre ponerse delante del ordenador a la hora marcada o buscar en Youtube un concierto de ese mismo grupo subido hace meses o años?

Por otro lado está el punto de vista de lo que nos ofrecen los artistas en su conjunto. Ya no sólo música en vivo sino creaciones, en forma de canción o de cualquier otra manera que se nos ocurra. ¿Es posible para ellos seguir ofreciéndolas sin un soporte que les permita vivir de ello? "Superadas" las sucesivas crisis de la industira de los últimos años, los directos parecían el último bastión de la resistencia de músicos y bandas (y por supuesto de técnicos, promotores y demás actores de la escena). Circunstanciales o estructurales, ¿tiene el público un deber moral de apoyar estas iniciativas en pro de la supervivencia de quien le alimenta el alma, por muy poco atractivas que parezcan?

Todas estas cuestiones las tiene que responder cada uno y por ahí irán los tiros del futuro de los conciertos en streaming. Lo que nosotros tenemos claro es que no tiene nada que ver un "directo" en streaming con un "directo" en directo. Y que, salvo causa de fuerza mayor, nosotros tenemos claro que queremos conciertos y festivales en vivo y en directo. Entendemos que habrá que adaptarlos a la "nueva normalidad". Pero precisamente esa "nueva normalidad" no puede impedirnos seguir disfrutando de una de las cosas que más amamos y que más alimentan a las personas... La música en vivo y en directo.


A finales de febrero volábamos a Bruselas para ver en directo a los Dropkick Murphys. Sólo tres semanas después estábamos confinados en casa viendo en streaming a los mismos Dropkick Murphys en su tradicional concierto de St Patrick's en Boston. Sin público. Sin gente alrededor. Algo estaba cambiando.

Sólo era el principio de todo lo que ha venido después: Conciertos suspendidos, Festivales cancelados, Giras mundiales aplazadas un año. Los escenarios vacíos. Las salas en silencio. Los artistas se están reinventando en las redes sociales, acercándose a sus fans, haciendo directos desde el salón de casa.

Y en medio de toda esta vorágine, nosotros sentíamos que no podíamos quedarnos parados. Hemos estado atentos a las noticias que iban surgiendo, a las situaciones que se estaban viviendo, pero queríamos hacer algo más, intentar mandar un mensaje de optimismo. De esta situación vamos a salir y vamos a salir más fuertes.

No tenemos ninguna duda. Vamos a volver. Nos volveremos a abrazar. Volveremos a compartir vasos de cerveza. Volveremos a reírnos a la entrada de un festival. Volveremos a juntarnos frente a un escenario para escuchar música en directo. Volveremos. Y ese es el mensaje que os hemos querido dejar en forma de canción. Esperamos que os guste y la disfrutéis.

Familia festivalera... Nos volveremos a ver.

Festivaleros!

Coronavirus, Música, Festival, Concierto, Live,

Avanzan los días y el panorama musical y festivalero se empieza a despejar. A despejar, por desgracia, con uno de los peores escenarios posibles. Las cancelaciones de las bandas están a la orden del día. Las suspensiones de festivales son un efecto dominó en el que cada mañana nos levantamos con la incógnita de cuál será el siguiente. Porque de lo que no hay duda es que pasará mucho tiempo hasta que podamos ir a ver un evento musical en directo tal y como lo hacíamos hasta ahora. Y la pregunta está clara: Y ahora... ¿Qué?

Ahora, ¿qué? No ha habido ni un sólo día de este confinamiento en que en alguna de nuestras múltiples videollamadas se haya repetido esa pregunta. En nuestro caso la pregunta iba dirigida a esos conciertos para los que ya teníamos entradas o a esos festivales con abono en la mano o a los que les habíamos echado el ojo para el verano festivalero. Ahora, ¿qué?

Pues ahora la realidad es que nuestra ventana musical está vacía. Poco a poco se han ido confirmando las cancelaciones, las suspensiones o los traslados a otras fechas confiando en que para entonces las cosas se hayan solucionado. Pero... ¿Cómo se van a hacer? Parece claro que las concentraciones multitudinarias han pasado a la historia y que los aforos se van a ver reducidos en un porcentaje muy alto.

Hasta ahora la mayoría de organizadores, sean de conciertos o de festivales han tirado por la calle del medio. Es decir, traslado la fecha, mantengo la sala, el aforo y, en el caso de los festivales, la mayoría del cartel. Y así lo doy por solucionado. ¿Es esta una opción real? ¿Las mismas mil y pico personas podrán entrar en La Riviera dentro de medio año? ¿Las mismas cinco mil en el Wizink Center? ¿Los más de cincuenta mil festivaleros entrarán en el recinto del Viñarock en octubre? Sinceramente y por desgracia, nos tememos que no.

La gran incógnita es esa, hasta dónde se va a obligar a reducir los aforos. Y la consecuencia de eso viene casi de seguido... Hasta qué número se van a poder mantener conciertos o festivales sabiendo que el aforo se va a limitar, pongamos, por ejemplo en un 50%. Un Mad Cool con veinte o treinta mil personas como mucho. Un concierto de Metallica con menos de cinco mil personas en cualquier pabellón. O, sin mirar tan arriba, cualquier concierto en cualquier sala de Madrid con doscientas, trescientas personas a lo sumo.

La siguiente cuestión nos sale de ojo. ¿Puede significar todo esto que el abono que antes de costaba 150 euros ahora pase a costar el doble? ¿Se dispararán, aún más, los precios de las entradas para conciertos? Si queremos que el show continúe no puede recaer toda la responsabilidad en los festivaleros o en los fans y que sean ellos los que sufraguen ese coste.

Y por último... ¿Cómo van a conseguir que se respete la "distancia social"? ¿Se va a confiar en la responsabilidad de cada uno de los asistentes a un directo? Parece complicado. Desde algunas organizaciones se ha lanzado alguna propuesta-sonda para festivales. Se trataría de compartimentar el espacio pensado para el público frente al escenario con el objetivo de controlar el número de personas en cada compartimento. Se habla incluso de compartimentos con mamparas. Soluciones que si viéramos en una película de ciencia ficción no nos creeríamos ni de lejos. Si esto tiene que suceder, pensemos en un auto-festival al estilo de los auto-cines americanos de los setenta. Cada uno en su coche con su gente de confianza y cero contacto con el resto del mundo. Surrealista y poco creíble. Pero... ¿Y si no?

Desde luego no sabemos que ocurrirá. Pero la música seguirá sonando. Aunque sea en Lives de Instagram.

J&B
 BCUC, Sziget Festival

Aprovechamos estos días de confinamiento para rescatar perlas musicales que teníamos guardadas desde hacía un tiempo. Empezamos por una entrevista que hicimos a BCUC (Bantu Continua Uluhru Consciousness), cuando actuaron en la Caravan Tent del Sziget Festival. Marina Pommier, gracias por hacer posible esta entrevista.

Ya habíamos cruzado con BCUC en dos otras ocasiones. La primera fue en el FMM Sines, uno de nuestros festivales preferidos donde siempre descubrimos grandes bandas. Luego, volvimos a verlos en la Sala Le Jam de Montpellier, Francia. ¡Ambos conciertos fueron excepcionales! La banda se entrega por completo a un público que les sigue hipnotizado, llevando algunos al trance y éxtasis con su viaje afro-psicodélico. Si los ves en un festival, en comparación con otras bandas se destacan por su potencia y originalidad. Si tienes la oportunidad de ir a su concierto en una sala has tenido un privilegio y volverás a casa con una sonrisa de oreja a oreja y el alma lavada.

BCUC es una banda de siete surafricanos de Soweto, inspirados en la música indígena, que inventaran su propio género, el "africangungungu". Cuentan historias de donde son, en zulú, sotho e inglés acompañados de tambores tradicionales en canciones rituales, canciones shebeen y canciones de la iglesia infundidas con raps, funk, blues y punk rock. Para ellos, la música siempre debe resonar con la espiritualidad, la historia y el futuro de las personas. Tienen 3 álbuns publicados: "Our Truth" (2016), "Emakhosini" (2018), "The Healing" (2019) y colaboraciones con Femi Kuti y Saul Willians.

Aquí podéis leer nuestra entrevista a Saul Williams.

Charlamos con los vocalistas Nkosi “Jovi” Zithulele y Kgomotso Mokone.

FESTIVALEROS!: ¿Podéis contarnos cuando os habéis conocido? ¿Cuándo y dónde empezó BCUC?

NKOSI "JOVI" ZITHULELE: Fue en 2003 en el Centro Comunitario cuando conocí a Cheex, quién toca las congas. En aquella época yo aún estaba rapeando. Le escuché tocando el saxo, le propuse hacer una jam y tocamos por horas... Fue tan buena la jam. Entonces le llevé a mi sitio secreto en Soweto, que es una gran torre, de donde puedes ver todo Soweto, y seguimos tocando allí hasta la puesta del sol. Me “enamoré” de él musicalmente. Cuando nos encontramos de nuevo, él me presentó a uno de sus amigos, Luja, quién toca el bombo. Después le presenté a mis amigos y él me presentó a más amigos. Entonces empezamos a hacer sesiones en el parque durante el día, nos sentábamos en la sombra y tocábamos buena música, éramos unos 20 tocando. Luego, una señora pasó, nos vio cantando, dijo que le gustaba mucho, quería programarnos y preguntó el nombre de la banda. No teníamos nombre de la banda, ni mismo teníamos una banda. Entonces, un día creamos la banda y decidimos llamarla Bantu Continua Uluhru Consciousness porque queríamos un nombre largo. Nos parecía guay tener un nombre largo como A Tribe Called Quest.

BCUC, Sziget Festival

F!: ¿Cuándo empezasteis con las jam sessions?

NJZ: En 2003. La razón de haber elegido los instrumentos fue porque eran los instrumentos más baratos que podíamos comprar en aquella época como tambores, shakers y muchos vocales. No teníamos dinero para comprar un teclado... En el principio ni teníamos una guitarra base, solo teníamos una guitarra acústica barata. Lo que siempre tuvimos fue soul. Entonces, nos decíamos que no hace falta instrumentos caros para tener soul. Empezamos así. La gente que escuchaba nuestra música nos pedía que no cambiáramos y no hemos cambiado.

F!: Creo que es la intención que quieres transmitir al público, no hace falta un instrumento caro.

KGOMOTSO MOKONE: Eso es. Es sobre la intención. El espíritu humano reconoce la intención, la honestidad y la verdad como fuente de todo esto, independientemente del idioma que tú hablas y que yo hablo. Puedes sentir la intención.

F!: Es lo que puedo sentir en vuestros conciertos porque no puedo entender las letras, pero puedo sentir toda vuestra energía. Es muy potente e impresionante.

NJZ: Porque para nosotros es lo único que tenemos y es la única cosa que estamos intentando compartir con todos: el sentimiento y la honestidad.

F!: Es muy bonito.

NJZ: También pensamos que es bonito. Es más bien lo que la música sudafricana es cuando no se toca comercialmente. Es una música tradicional de ceremonia, la música que usamos para comunicar con nuestros antepasados. Creemos que cuando cantamos, nos olvidamos que la vida es difícil. Cantas y tu alma sabe que todo saldrá bien. Después que cantamos, todo va a estar bien porque también es una medicina para nosotros. Cantamos y pensamos que es posible.

KM: También es muy bueno para nosotros porque somos todos niños y niñas problemáticos. Aún estamos intentando encontrar nuestro camino. La música nos encontró. Nos encontró e hizo sentido, luchamos por ella.

NJZ: Nos dio un propósito. Cuando empezamos, pensamos que íbamos a grabar y a tocar en todo el mundo, que seríamos super stars, pero empiezas a cantar y la música empieza a convertirse en lo que es. Se convirtió en música para la gente, música de la gente y música con la gente. Se convirtió en música sin orgullo, sin ego, música que es una medicina para la gente. Nos ha atrapado y sentimos que fuimos elegidos por esta música y no la dejamos ir. En el comienzo, nuestras familias no pensaba que sería una buena idea cuando les dijimos que no íbamos a hacer música que se escucharía en las radios. Entonces pensaron que estábamos malgastando nuestro tiempo, ya que habíamos ido a la escuela, ¿por qué no trabajar directamente? Pero, ya no podemos trabajar porque amamos a esto más que a cualquier otra cosa, nos preocupamos por eso más que a cualquier otra cosa. Esta es la vida que vamos a vivir hasta que nos moramos. El escenario para nosotros es como un santuario para rezar, un sitio para superar problemas.

KM: También creemos que si no somos honestos, si no tenemos conversaciones verdaderas con nosotros mismos en aquel santuario, que es el escenario, entonces el público sentirá que no es sincero. Entonces, para nosotros en cada concierto tenemos que ser honestos, que llevar a todos con nosotros, desde el técnico de sonido, técnico de luces, el público, el stage manager... todos para venir con nosotros en este viaje para que todos nosotros podamos hacer un concierto increíble. Sin el público, sin el sonido, sin las luces no será un concierto increíble, somos una comunidad.

NJZ: Nosotros solo somos un vehículo que lleva estas emociones. Ahora estamos tocando en muchos países, se siente diferente en estos países y no lo entendemos. A veces llegas a otro sitio y la gente solo está pensando en el dinero, con mucho stress, y que sus vidas van muy mal. Queremos llevarles alegría, es lo único que podemos hacer para la gente. Nos estamos convirtiendo en un reflejo de lo que se necesita en cualquier sitio que estamos tocando. Somos una especie de profetas.



F!: La sensación de liberación cuando acaba vuestro concierto. Por lo menos es así cómo me siento y lo que veo en las caras de las personas. Es muy potente. Hablando sobre “Yinde”, ¿de qué habla la letra?

NJZ: “Yinde” significa "el camino": un símbolo de la distancia que queda por recorrer hacia una sociedad sudafricana más justa. Habla del gen de la vida, de la imprevisibilidad de la vida y la necesidad de ser fuertes aunque la vida no esté bien. “Yinde” dice que la vida no está prometiendo ser buena ni siquiera mañana, pero hay que seguir adelante, seguir adelante... Yinde, yinde...

KM: Y también es una celebración de nuestra cultura y nuestras creencias. La segunda parte es sobre qué nuestros antepasados han tenido que pasar para que nosotros existiéramos.  Es sobre el viaje de aquellos que vinieron antes de nosotros y nuestros viajes. Es sobre la apreciación y la celebración de nuestra cultura. En ocasiones, has nacido como has nacido y no lo elijes, pero no significa que esto debe ser un peso. Estamos aquí, hacemos black music, somos negros. Nuestras diferencias no deberían separarnos, deberían unirnos aún más.

BCUC, Sziget Festival

NJZ: Sobre la segunda parte de “Yinde”, también habla de nosotros como realmente somos. No significa que uno es más especial que el otro. Todos somos especiales, todos somos diferentes y todos deberíamos unirnos en este camino. Descubrir más sobre nosotros mismos. Mientras estás descubriendo más sobre ti mismo, facilitas que la gente descubra más sobre ti porque ya tienes más clara tu identidad, ya sabes quién eres.

F!: Creer en uno mismo.

KM: Eso, esforzarse y seguir adelante. No necesariamente va a ser fácil. Al principio, pensaba que la música debería ser algo fácil, sobre la creatividad, pero luego he entendido que hay muchos percances por el camino. Eso no significa que iba a desistir, no. De hecho, nos impulsa a seguir adelante, a esforzarnos para alcanzar nuestro máximo potencial. Cuanto más avanzas, te das cuenta que aún queda mucho más. Aunque tengas un día malo, hay que seguir adelante.

NJZ: La mayoría de nuestras canciones y los nombre de nuestras canciones hablan de donde estamos en la vida. Estas canciones vienen de lo más fondo de nosotros y son sobre ahora y donde estamos. No sabemos donde estaremos en dos años, pero en dos años estaremos cantando canciones que hablan de donde estamos en aquel entonces.

KM: Fuimos creados por personas que madrugaban y volvían cansadas tarde a casa, sin tiempo para compartir con sus hijos, pero aún así, eran familia, gente que se sacrificaba por nosotros para que fuéramos lo que somos ahora. Nos enseñaban alegría, apreciación, gratitud y positividad. Gracias a ellos, somos personas optimistas y positivas. Creo que Sudáfrica tiene una cultura positiva con diferentes culturas en una misma. Las personas con más dinero no necesariamente son las más felices, pero aún se puede encontrar momentos felices en tiempos oscuros.




F!: Tenemos que ser positivos e intentar transmitir esto a las nuevas generaciones. 

NJZ: No estamos diciendo que la vida no es difícil. La vida es difícil, pero no solo para ti, la vida es difícil para todos. Mismo la persona que creo que está teniendo la mejor vida de todos, aún así quiere una vida mejor. Entonces, puedes ayudar a ti mismo siendo feliz con quién eres ahora y ayudar a la gente que necesita. Debes ayudar, pero si alguien más no te ayuda, no pasa nada, es su elección. Ni todos los hombres son codiciosos, ni todos los hombres son generosos. Elige quién eres, sé honesto contigo mismo. Seremos muy felices si puedes ser amable contigo y con los otros. Sé lo mejor de ti y nosotros estaremos allá para ayudarte.



Adriana
Fotos: J&B