Cosas que contamos

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Chico Cesar  es una leyenda viva de la música brasileña
, es la voz de Mama África, es un hombre del mundo, un hombre de lucha, de letras y músicas.

Chico es compositor y colaborador de grandes artistas como Chico Buarque, María Betania, Daniela Mercury, Richard Galliano, el español Luis Pastor.

Coautor del tema Soberana Rosa de Sting (The Police), por el que fue galardonado con un Grammy y ganador del Premio de Música Brasileña en las categorías rock, pop, reggae, hip hop y funk.

El 03 de octubre,  Chico Cesar llega la (2) de Apolo para presentar su décimo álbum de estudio, "Vestido de Amor", y otros éxitos de su carrera, siendo el encargado de completar la temporada de Caprichos de Apolo 2022.

En “Vestido de Amor”, César canta a la universalidad adoptando una pintoresca fusión de ritmos brasileños, occidentales, caribeños y africanos que van desde el forró, el reggae jamaicano, el calypso y el coco, pasando por el rock urbano. 

Para la ocasión, ha contado con las colaboraciones de “La voz de oro africana” Salif Keita y el pianista, guitarrista y compositor congoleño Ray Lema, dos grandes personalidades de la música africana

Vincent

 


El 3 de Octubre en la Sala Apolo, Entradas aquí


El festival MedinerraneO' de Portet sur Garonne vuelve con más fuerza que nunca. Che Sudaka y Dubioza Kolektiv encabezan el cartel del festival portesiano que, fiel a sus principios, nos ofrecerá GRATIS, un fin de semana de los de no parar de bailar a saltos. Si estáis en Toulouse y alrededores entre el 16 y el 18 de septiembre, no os lo podéis perder! 


Che Sudaka en Sala Caracol 2022
Todo vuelve si fue cierto, dicen los amigos de Che Sudaka. Y la cosa es que siempre dudamos de que el festival MediterraneO' fuera cierto, pues se hubiera dicho más bien que era una especie de encantamiento, un sueño de un festivalero al final de un verano... ¿Dónde se ha visto, si no, un lugar de entrada libre y gratuita, al que se puede llegar en transporte público o en bici desde Toulouse, en el que se puede pasar un fin de semana disfrutando de un cartel especialmente diseñado para adictos a bailar y gourmets de la World Music

 


Y, sin embargo, vaya si fue cierto, siempre lo ha sido. Incluso cuando la pausa pandémica y las dificultades del relevo generacional en la organización amenazaron con hacer que se desvaneciera dejando tras de sí una nube de entrañables recuerdos. Se salvó por la persistencia: la de la memoria, la de la cultura, la de lo que nos hace humanos, la de sus voluntarios que son los que hacen posible este sueño tan real. MediterraneO' siempre ha sido para nosotros un modelo a seguir, un ejemplo que esgrimir frente a aquellos que trafican con la cultura con la única intención de mercadear, que especulan con precios y aforos sin una pizca del respeto y cariño que deberían mostrar por los artistas y por el público. Aquí, otro festi es posible. Uno en el que cabe todo el mundo, sin más pretensiones que crear y compartir buenos momentos, como el que anda por ahí soplando pompas de jabón nada más que por iluminar por un instante la vida de los que puedan verlas.

En 2022, MediterraneO' nos trae en sus pompas de jabón a dos veteranos del festival que no necesitan presentación: nuestros queridos Che Sudaka, como siempre, Almas Rebeldes en ruta y evolucionando, que pasarán a alegrarnos la noche del viernes a las 23h45, y los grandes Dubioza Kolektiv, que vienen el sábado a las 23 h a romper la escena con su último álbum: Agrikultura.


Dubioza Kolektif en La Riviera 2018

En el resto del cartel, que os dejamos en este link, recomendamos especialmente a Mr Zarko, porque no podemos resistirnos a las trompetas de su I will drink, y a la Ganga Calé y sus ritmos latinos metidos en una coctelera vitaminada y canalla como en este Sigue buscando.

Será un placer volver al parque del Ramier, aun más si venís una buena multitud a acompañarnos en este sueño tan real llamado MediterraneO'. Como la marea,que viene y se va... Todo vuelve. Hasta yo vuelvo.

Nos vemos en Portet!

 Dr. J
Istanbul Talks

Seguimos descubriendo nuevas bandas de la prolífica escena musical turca con Istanbul Talks

Hoy os presentamos a Eskiz, una banda de rock'n'roll de Estambul que comenzó a darse a conocer en la escena musical underground a principios de 2010 con sus actuaciones ruidosas y vigorosas. Después de su primero álbum "Kimsenin Ruhu Duymaz" (2014), Eskiz lanzó el EP "Türkçe Sözlü Ağır Müzik" en 2015, con elementos de psych/heavy blues y haciendo un debut experimental con un sonido único de garage rock turco. La formación actual de la banda es Uygar Çetiner como baterista junto a Can Tunaboylu en el bajo y sintetizador moog y Deniz Ağan en la guitarra y voz. En 2017, la banda lanzó el álbum "Beterin Beteri Var'", que fue completamente grabado en vivo. "Kozmik Ruh Dansı" fue publicado en 2020 y a finales de octubre saldrá a la luz su nuevo álbum "Ateşle Beni". Hasta el momento ya podéis escuchar a 3 singles que estarán incluidos en el álbum. 

FESTIVALEROS!: ¿Podéis presentar a la banda y hablar un poco de la historia de la banda?

ESKIZ: Estamos haciendo rock'n'roll desde que hemos empezado y experimentando con diferentes tipos de música. Originalmente estábamos estudiando artes visuales, nos hicimos amigos y empezamos a aprender a tocar la guitarra juntos. 

F!: ¿Cuándo habéis empezado?

E: Empezamos alrededor de 2005. 

F!: ¿Cómo podéis definir vuestra música?

E: Nos encanta diferentes tipos de música y nos gusta mezclarlas y hacer que suenen lo mejor para nosotros y al mismo tiempo comunicar nuestras ideas. Empezamos con el rock'n'roll, pero hemos estado experimentando con otros tipos de música como el funk y el afrobeat. 

 

F!: ¿Podéis hablar de la evolución de vuestra música a través de los álbumes?

E: Empezamos haciendo algo un poco más básico, pero a medida que fuimos avanzando, hemos cogido más experiencia y hemos mejorado. Básicamente hemos empezado como una "garage band", queríamos hacer ruido, ser escuchados y al mismo tiempo disfrutar haciendo música. A lo largo del tiempo se ha convertido en lo que estamos haciendo ahora. 

F!: ¿Vivís todos en Estambul?

E: Sí, vivimos en Estambul. Básicamente hace 10 años en Estambul había un caos bueno, dónde se podía disfrutar de diferentes tipos de personas y de experiencias, pero ahora la ciudad es demasiado caótica y te cansa, te agota. Hay mucho de todo, muchos edificios, muchos coches, mucho ruido para poder vivir confortablemente. Es el problema de la mayoría de las ciudades.

F!: ¿Cómo Estambul influencia vuestra música?

E: Ahora Estambul es demasiado caótica y buscamos la naturaleza, sitios más tranquilos. El caos de la ciudad ya no nos inspira. 

 

F!: ¿Podéis hablar un poco sobre vuestra experiencia en el Nilüfer Festivali?

E: Nilüfer Festivali ha sido el mejor festival donde hemos tocado, gracias a la organización y al trato humano.

F!: ¿Fue la primera vez que tocasteis en Nilüfer Festivali?

E: No, la segunda vez. Estamos pensando en volver a tocar el año que viene también. 

F!: Ya sois parte de la familia del festival si venís casi cada año. Muchas gracias y espero volver a veros en otros conciertos en Estambul. 

E: Quizás en Brasil.

F!: O también en Barcelona, que está más cerca.

E: Toqué dos veces en Barcelona con mi otra banda, The Ringo Jets. Me encanta la ciudad. Estaría muy bien ir a Barcelona con Eskiz

F!: Ojalá. ¿Dónde tocasteis en Barcelona?

E: Primavera Sound y en una sala de conciertos.

F!: ¡Genial! Tocasteis en uno de los festivales de música más importantes de Barcelona.

E: Sí, fue una gran experiencia.

 

 


Adriana

Colabora: Emir Demirtaş

Spiderman en Sziget 2022
Existe la Isla y el resto del mundo. Y empiezo a escribir esto recién llegado al resto del mundo, aunque para contar lo que allí sucede suele ser bueno esperar unos días, asimilar lo vivido en una semana entera. 

Según escribo aún me dura la sonrisa y aún voy bailando por la casa, por la calle, en el mercado... se duerme bien en una cama después de siete días de acampada, no lo niego, aunque se echan de más las paredes y de menos el latir de la Isla. Lo que no se echa de menos es el polvo en suspensión de este año, demasiada sequedad en el terreno, aún me dura un poco la tos. Y hoy ya no desperté rodeado de cuarenta mil tiendas de campaña pensando si habrá cola en las duchas, lo cual tiene su lado bueno y su lado de realmente me parecía bien así.

Porque Sziget no es un festival cualquiera, pero eso ya lo hemos dicho.

 

Personajes de la Isla

Sziget es lo que te pasa mientras cualquier otra cosa ocurre en la isla. Mientras buscas el sitio donde bailar y echar la noche otros también lo buscan. Así los primeros días son para patear y descubrir rincones, mesas de mezclas secretas, carromatos de brebaje escondidos. De repente encuentras a otra patrulla pateadora en un cruce de caminos y alguien pronuncia la palabra mágica. Palinka es un sortilegio, una pócima de agrupación y efusividad, una palabra a conocer dentro de Sziget por sus implicaciones.

Puede que después de probar la poción, se precipiten los personajes a tu alrededor, cada uno con su propio concepto del universo, una gorra rosa de 'make america great again', un gigante con collares tribales que acabará perdiendo a manos de un parlanchín trilero, alguien de nombre impronunciable, un camarero que no sabe dónde meterse.

Puede hacer que acabes la noche hablando con Rumor, holandés, perdón, neerlandés errante con ganas de hablar de política, y le cambies el paso para hablar de música. Puede ser que le enseñes quiénes son Smash y Califato 3/4 cuando te das cuenta que su referente de música española son Triana. ¿Lo soñaría? ¿Quién, él o yo? Yo creo que no, pero ya sabemos aquello de los recuerdos inventados...

Lo que está claro es que ese tipo de cosas son Sziget, reconozco la sensación.

La evolución de Sziget

 

 

La Evolución de la Isla

Al llegar nos llamó la atención que en la Isla de la Libertad ya no hay banderas en el puente que te den la bienvenida, y aun así algo ocurre en tu cabeza cuando lo cruzas, pero sí que hay más vallas que nunca en el interior. El camping libre y gratuito se intenta reducir y no facilitarlo demasiado, supongo que para empujar a los campings de pago. Tampoco nunca fue fácil, dirá alguno de los primeros exploradores. Aun así acampamos en el mejor lugar posible, como siempre ocurrió.

Esto hace que... ¿qué ocurre? Ah que ha llegado un mini-mini bus que dice que nos lleva al main. Pues sube que nos vamos. ¿Quién tocaba hoy? Qué más da, tira y luego ya vemos. ¿Por dónde iba? Ah sí, la libertad. Qué palabra. No se cuántos festivales la han usado este año. Y lo que no son festivales. Le vamos a gastar el nombre a la pobre, libertad...

Transporte en mini-mini bus en Sziget

 

Los recortes y la subida de precios también son libres. Este es un punto negativo del festival este año. Precios prácticamente duplicados respecto a la última edición, algo difícil de digerir y de explicar convincentemente. Recortes de presupuesto reconocidos de un cincuenta por ciento, en cartel parece obvio pero también en decoración, instalaciones, lugares de esparcimiento de los festivaleros. Recortes y precios unidos a una afluencia masiva, hacen que este año Sziget probablemente se haya recuperado ya del palo de los últimos años. Ojalá todo haya sido temporal y el año que viene los precios vuelvan a su cauce y la isla se engalane como debe y regenere esos espacios perdidos. ¿Soy ingenuo, verdad?

Los baños y duchas siguen funcionando muy bien en general. Limpios todos los días al iniciar la jornada. Ahí no se han notado los recortes y se agradece. Pero un punto de duchas más ya hubiera sido la guinda. 

Lo que sí se ha notado es una mezcla entre el viraje de los asistentes a un público más joven y más anglosajón, y la madurez absurda y desbocada del uso de los móviles y de las redes, en su pleno apogeo, para acompañar cualquier momento. Instagramers y posturetas campan a sus anchas, hacen video llamadas a voz en grito durante los conciertos con personas que les devuelven morritos, y postean fotos que están a su vez llenas de otras pantallas. Se hacen la foto sonriendo y dejan de hacerlo cuando el móvil deja de enfocarles. Se cargan la experiencia propia y la de los demás. Una pena. Antes hadas y duendes no tenían una pantalla en la mano, les bastaba con mirar los ojos de los que tenían al lado.

El relevo generacional se nota en el público pero no en la nueva organización, más tendente a eso que llaman negocio. El festival mantiene mucho de su esencia, enraizada en la isla como sus enormes árboles, pero se nota la tentación de tirar por senderos ya transitados por otros grandes festivales, cuando Sziget nunca tuvo que fijarse en otros. Siempre fueron otros los que se fijaron en Sziget. 

Mucha zona vip (este año una en cada escenario grande) y poco protagonismo para la cultura húngara, tan presente en años pasados, relegada a rincones como la feria o tres casetas de venta de vino en la que ni siquiera podían hacer vörös boros kola (kalimotxúngaro para los iniciados).

Dance at Sziget 2022

 

 

La esencia de Sziget

Que Sziget ha cambiado es innegable, que sigue siendo el mejor festival que conozco, por ahora, también. No es un macro cualquiera, tiene su cuota por supuesto, pero tiene mucho más que ofrecer, varios festivales más pequeños y cercanos dentro del mismo espacio. Como digo, consiguen mantener mucha de esa esencia, el espíritu de diversidad global, personal, musical, artística. Hay que agradecer a quien corresponda y sobre todo a Marina, que se mantenga ese pequeño oasis llamado Global Village, que aunque ni se acerque a lo que antes era un World Music Stage potente y a la altura en nombres de los escenarios grandes, sí que le pone un punto terrenal fuera la inmediatez. Lo llaméis como lo llaméis, nunca dejéis de hacerlo porque ese espacio y esas músicas son uno de los órganos vitales de un festival como Sziget. Curiosamente allí se ven muchos menos móviles.

Allí pudimos ver a artistas de Argelia (Sofiane Saidi), Cabo Verde (Tabanka), Hungría (Csángálló), Ghana (Santrofi), Haití (Moonlight Benjamin), Japón (Minyo Crusaders), Marruecos (Mehdi Nassouli)... por citar sólo algunos.

La magia de Sziget no son Calvin Harris o Arctic Monkeys. Eso lo puede hacer cualquier festival. Espero que eso lo tengan claro. La magia ocurre en esos sitios que completan la gran programación. Por ejemplo también el escenario Europe Stage, dedicado a bandas europeas emergentes que cada vez va ganando más importancia en el festival. O seguir dedicando el escenario Petofi íntegramente a bandas húngaras de diferente índole. Hay un Circo con reconocidos artistas internacionales, espacios de arte visual como el que nos ofrecieron los catalanes Insectotròpics con un espectacular 360º sobre la primavera árabe, o la compañía nacional de marionetas acuáticas de Vietnam, o todo un recinto como el Magic Mirror dedicado a la diversidad LGTBI con ciclo de cine, talleres de yoga o hula hoop a las mañanas y actuaciones drag y DJs por las noches... y una larga lista de espectáculos por las calles de la isla.

Y la magia ocurre en la música. Ay la música. Es lo que mueve Sziget, no los conciertos, o no sólo los conciertos. Es la Música. Esa que suena por todos los rincones de la isla. Esa que suena en las decenas de escenas diferentes donde alguien actúa en un momento dado, pero también suena en los bares, en los caminos con los teatros callejeros, en los innumerables talleres que copan rincones de arte, de movilidad reducida, de juegos de mesa, o carpas explicativas de ese viejo sueño llamado Europa. Suena en la tienda cuando te acuestas, y en tu cabeza. La música no deja de sonar.

La Caravane Passe at Sziget 2022

 

La Música

Lo de menos es si vimos a Dua Lipa, que en lo suyo muy bien por cierto aunque todavía no estoy seguro de si era playback o no. O a Justin Bieber, que en lo suyo muy mal por cierto, ahí sí que dejó claro que no era playback.  

Y Stromae confirmó lo que todos esperábamos, que el escenario grande no sólo no le queda grande sino que lo llena apabullante con su cuerpo escuálido y su clase desbordante. El espectáculo es fantástico. Los originales juegos de luces y pantallas completan la historia de las canciones, la puesta en escena sobria de los músicos tras teclados blancos ahondan en la elegancia del concierto. Es Stromae abriéndose ante el público sin demasiada parafernalia, con grandes temas que rebosan honestidad. Como curiosidad, en un par de ellos se puede ver y sentir el rasgueo de las cuerdas de un charango.

Fue probablemente el mejor concierto del main. Con permiso de los alemanes Meute, que no sorprenden a casi nadie a estas alturas o de Sigrid, no tanto por la música en sí sino por la frescura y la naturalidad de esta noruega de 25 años que echa por tierra todas las tonterías que se supone tienen que acompañar a una estrella del pop.

De la carpa que yo seguiré llamando A38 (ahora FreeDome) destaco sobre todo la electrónica finísima de Woodkid, la intensidad de Palaye Royale, el descaro de Black Honey y la originalidad en la mezcla de Tsha.

Pero lo de más son los descubrimientos. Darte cuenta de que estás viendo músicas, grupos o artistas a los que no volverás a ver en un alto porcentaje o de los que nunca más sabrás nada. Rap en holandés (Cor), rap en finlandés (Laineen Kasperi), Luiku y su folk ukraniano, o una batería acompañando a una guitarra y un bajo tocados con varios teclados, combo del que no sabemos ni el nombre. La Perla, percusión, cumbia y raíces populares desde colombia, una delicia. Stake, los más duros del festival con unos cortes medios casi bajos tiempos metaleros, rompecuellos y demoledores. Conocimos a Anima Sound System, divertidos húngaros poco clasificables que mezclan electrónica, ritmos de la tierra, toques funkys y varios cantantes que se van alternando. La canción 'Reading is Sexy' es surrealista. Y por supuesto Gilipojazz a los que incluyo por descubrimiento en directo, ellos sí que sorprendieron con su manera de tocar rápida y muy técnica que a la vez conecta con el público por simpatía y por lo impredecible de la propuesta. Espero volver a verles muchas veces y que Iker pague ese café.

Gilipojazz en Sziget 2022


Y los viejos conocidos a los que encuentras por el cartel, en nombre pequeño que tú te encargas de engrandecer subrayándolos bien. Besh'o'Drom o Kerekes Band fueron un inesperado soplo de música húngara, La Chiva Gantiva y su punklore nos dio una buena paliza de baile (y un ratito de charla muy agradable que publicaremos en breve) y La Caravan Passe nos trajo a la memoria rumores de trompetas, música itinerante, otras formas de vida.

La mezcla de músicas es casi casi lo mejor de Sziget (este tema ya lo discutimos). Un festival cero temático, todo variedad, donde cualquier cosa es posible, incluso casi ni pisar el escenario principial en siete días. Esa es la identidad del festival. 

Puedes empezar tocando para 2 personas y acabar el concierto ante multitudes haciendo pogos (Stake, Gilipojazz), te puedes dejar llevar por el mini-mini bus que me recogió al inicio del artículo, puedes toparte con dos enormes vacas articuladas, una fanfarria pakistaní o te puedes encontrar en medio de una aldea gallega itinerante que llevan consigo Pan Sen Fron (junto a Xurxo Fernandes) con sonido de pandeireitas y faldas y pañuelos al viento. 

Por supuesto puedes conocer a varios superhéroes, algunos con traje y otros capaces de montarte una tienda en el centro mismo de tu campamento, o encontrarte a dos bañistas irreales contando su historia alrededor de una piscina de juguete sin decir palabra (Cie Super Super). Puedes descubrir que el sonido envolvente del Colosseum no se aprecia justo en el centro, como era de esperar, sino corrigiendo un poquito hacia atrás a la derecha, o encontrar a tu crush en el Party Arena mientras Ofenbach intentan mezclar el 'killing in the name' con nefasto resultado, o ver que la hora de la sesión en el escenario temazos es tan esperada como muchos conciertos.

Pandereiteira en Sziget 2022

Outro

Cada Sziget es distinto, y eso es tan difícil de decir cuando llevas ya más de una decena, como verídico. Siguiendo con la costumbre de llevar cada año a al menos una persona nueva a la Isla, en esta ocasión tocó que fuera Ibai quien conociera de primera mano los caminos de Obuda por primera vez. Y a fe que los recorrió, pateó, saltó y bailó de la única manera que conoce: a la máxima potencia.

Nestor y Anna también se lo pasaron como niños descubriendo palmo a palmo la isla.

Esos caminos nos siguen llevando a lugares inesperados y compartir este año Sziget en familia y con pequeños grandes festivaleros de energía inagotable ha sido una manera diferente y muy especial de vivirlo.

Y nos llevan también a rincones de la isla que nos traen a la mente a quienes allá estuvieron en algún tiempo, y a quienes se les echó de menos por momentos también. Habitantes de la isla por derecho propio que nunca dejarán de serlo. Historias, recuerdos.

Me he despedido de Sziget muchas veces. Siempre he vuelto. Veremos si hay una próxima o los caminos nos llevan por otros lares a descubrir. Por ahora, como cada año a estas alturas, sólo puedo decir gracias Sziget por todo y gracias a todos los que durante los años habéis contribuído a darle a este festival esa aura mágica y legendaria. Para vosotros tengo otra palabra, Filatorigat. Quizás allá nos veamos.

kboy

P.S. Por supuesto gracias a Inti y a Sziget Spain por las facilidades, el buen rollo y el cariño en todo momento.



En menos de un mes volveremos a Valdebebas para asistir a la PRIMERA EDICIÓN del MAD COOL SUNSET. Atrás quedó una quinta edición memorable de su hermano mayor, y ya somos muchos los que volveremos a la capital tras recorrer otros lares que ofrecen jarana festivalera con la mente puesta en este evento, para culminar merecidamente la vuelta de las vacaciones (para la gran mayoría). 

Pero es una edición que ha tenido que verse perjudicada, muy a nuestro pesar, por la cancelación inesperada de la gira europea de Rage Against The Machine (RATM), los que eran cabeza de cartel para el festival. La organización ya está trabajando para sustituir a los californianos por otra banda que esté a la altura. No parece trabajo fácil, pero estaremos atentos. 

Aun así, el resto del cartel cuenta con otros grupos, que porque no decirlo, nos resultan maravillosos.

Stereophonics, la banda galesa que lidera Kelly Jones desde hace 30 años, es una referencia de la música indie que permanece en nuestra memoria colectiva a pesar del paso del tiempo (Dakota). El ritmo creativo del grupo no deja a nadie indiferente, llevan a sus espaldas 14 álbumes y más de 20 sencillos, un número lo suficientemente grande como para echarle un vistazo si todavía hay alguien que no ha sucumbido a sus encantos. Haciendo gala de su creatividad, llegarán al Mad Cool Sunset con un nuevo álbum bajo el brazo, Oochya! 

Kurt Samuel Vile es otra joya del festival, que tiene eso que muchos artistas americanos evocan: una dulce melancolía de estilo indie y una melodía folk acompañada del particular banjo o de una guitarra bien punteada. Con su proyecto en solitario y algunas colaboraciones se dio a conocer tras dejar The War on Drugs, pero junto con TheViolators la sintonía alcanza otros derroteros y cautiva de forma sublime a los que tienen el placer de verlos en directo.

También podemos mencionar a Glass Animals, los cuales no pudieron asistir a la pasada edición del Mad Cool Festival, o de los escoceses Biffy Clyro, arrolladores en directo y con un séquito de fans consolidado a lo largo de sus años de carrera. 

Pero los diamantes en bruto, en nuestra humilde opinión, son The Dip. Los de Seattle combinan el pop con el blues y toques de jazz con una elegancia abrumadora. Si su paso por España ha sido puntual, tampoco ha llegado a conocerse como se merecen, así que esta es una oportunidad para disfrutarlos. 

Por último, tampoco podemos olvidarnos de nuestras queridas Belako que son nuestra debilidad. Belako ha conseguido consagrarse como una de las bandas más potentes de nuestro panorama nacional, salir de nuestras fronteras y dejar huella en cada directo que ofrece, y no las podemos querer más. ¡Son un MUST de este festival! 

Esta edición se celebrará el 10 de septiembre como si del día del juicio final se tratara, y hasta que se publique el horario de actuaciones, estaremos con los ojos bien abiertos y confianza plena, esperando pacientes al anuncio del cabeza de cartel. 

¡Nos vemos pronto Madculers!

Annita Petrona

En 2019 no podíamos imaginar lo que nos iba a costar volver a la Isla de Obuda. Han sido tres años, dos ediciones no nacidas a cuenta de una pandemia que nos encerró y de la que nos ha costado salir. Pero el tiempo lo ha curado todo (o casi) y en 2022, por fin, vuele Sziget Festival y volvemos a la Isla de Obuda

Está a punto de empezar la edición más especial, por todo lo que significa, de nuestro festival. Ese por el que aterrizamos allá por 201... allá por.... hace más de una década. Muchos han sido los cambios desde aquella primera vez. Mucho hemos cambiado nosotros también. Pero la esencia siempre permanece.

Sigue habiendo Main Stage, sigue habiendo carpa pero ya no es el mítico A-38, ahora es el FreeDome. Ya no tenemos World Music Stage, ni Roma Tent, y seguimos teniendo esa mirada de nostalgia cuando lo decimos. Pero sí tendremos el Europe Stage para descubrir a ese grupo inesperado. No faltarán, como no, el Party Arena y el Colosseum para los más madrugadores. Hay por ahí un Escenario Tributo en el que siempre habrá un Festivalero dejándose la garganta. Otra vez el Magic Mirror nos sorprenderá, igual que el Cirque. Atentos al dropYard para descubrir el hip-hop mundial y lo más local lo escucharemos en el Global Village. Por tener, este año tienes hasta supermercado!

El resto de sorpresas te toca descubrirlas a ti. Nosotros te contaremos las nuestras, las que vamos a vivir junto a la familia festivalera, la de uno de los festivaleros más jóvenes que estarán en la Isla; le de una de las que fue más jóvenes y que ahora es toda una mini-festivalera que sigue enamorando cámaras y escenarios.

Busca la F! allí estaremos!!!!!

J&B