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Repica Balboa 2026
Todo empieza al cruzar el Bierzo por la autopista que lo atraviesa y encontrar ese cartel que indica la salida a Balboa. Ahí empiezas a adentrarte poco a poco en las montañas, cogiendo carreteras cada vez más pequeñas hasta que alguien del equipo del Repica te da la bienvenida con una sonrisa bien grande y sabes que has llegado. 

Una vez aparcado en una gran campa, el pueblo queda a cinco minutos andando, que te dan para apurar los primeros sorbos camineros, admirar el verde montañoso de los alrededores, vislumbrar el castillo donde ocurren los conciertos de la noche e ir poco a poco convirtiendo el silencio en murmullo y el murmullo en música. 

Y así llegas a Balboa, pequeña aldea en tamaño, pero gran sitio y maravilloso hogar del Repica Balboa. Al llegar te encuentras con la Casa de las Gentes, un edificio multiusos perfecto para todo tipo de actividades culturales y ya se siente el río Balboa y ya se oye la música y ya se a la gente bailando y ya se intuye la magia, que te acaba envolviendo del todo mientras cruzas el puente de madera sobre el río. 

Caravan Disco

La playa fluvial es el epicentro de los encuentros, actividades y bailes del fin de semana durante el día hasta que el sol desaparece. Ese que si acompaña invita a bañarse y, qué carajo, a bailar dentro del río a ritmo de la cumbia, el balkan, el electro swing, el funk, la rumba o lo que se tercie que salga de los aparatos de Montxo Lautrec, Balskandal, Caravan Disco o Las Hienas, todos encargados de darle ritmo a las tardes de Repica, para las que, por cierto, no necesitas el abono del festi para disfrutarlas. Y también puedes disfrutar con la cerveza artesana Ale, por supuesto de la zona y por supuesto con el vaso que hayas traído de casa, que para eso son reutilizables, productos locales, los puestos de artesanía, los bocatas de la Palloza o la conversaciones cruzadas con músicas improvisadas aquí y allá.

Por la noche, la subida hacia el castillo por los caminos indica que lo que espera arriba va a ser bueno pero te lo tienes que ganar un poco. Y la recompensa llega en forma de auditorio natural, con escenario de piedra y un entorno único con el castillo al fondo.

Allí vemos a Gilipojazz tocando canciones inspiradas en videojuegos de los 90 que todavía no se han inventado, y cuando se equivocan, es jazz. Nos reencontramos con Alpargata, emblemas del mestizaje madrileño con su mezcla de estilos y colores y esa flauta travesera marca de la casa. 

Repica Balboa 2026

Y para reencuentro el de Eskorzo, la última vez que les vimos estaban sobrevolados por un helicóptero de los civiles, pero esa es otra historia ya contada. La cumbia y los vientos de los granadinos fueron exaltando al personal y desatando los primeros pogos. Isla Kume siguieron la fiesta. No conocíamos a esta banda y vimos que forman parte de esta nueva corriente que he empezado a llamar nu folk, en la que ritmos y melodías folk tradicionales se mezclan con electrónica y efectos modernos, con resultados desiguales. DJ Kakalin pone la banda sonora de la retirada.

Al día siguiente La Mare y el Jose salieron con sus respectivas bandas, que les aplican a sus personales canciones una dosis de fuerza y energía que se agradece en un entorno así. Rodeadas ambas, por cierto, por dos intérpretes de lengua de signos que se iban turnando para traducir las letras. 

El Jose

Grande fue el momento en que Catalina Grande Piñón Pequeño invitaron a una de las intérpretes a traducir las suyas que son digamos, algo menos poéticas y más directas. Los de León arrasaron como suelen hacer, punk sin contemplaciones y letras ácidas, con batería, con guitarra y sin bajo, ni falta que hace.

Difícil lo tenían Kumbia Queers para mantener el nivel pero lo dieron todo las de Buenos Aires y engancharon el baile de un recinto lleno pero sin agobios. Hasta que la lluvia, los rayos y truenos hicieron su acto de presencia y obligaron a trasladar a Hadri Hache a pinchar a cubierto desde dentro de la barra. No tardaron mucho en disiparse las nubes y dejar al descubierto estrellas para alumbrar el camino de vuelta.

Y así transcurrió un fin de semana en una pequeña aldea del Bierzo. Una maravilla de sitio y una maravilla de gente, tanto la que hace posible el festival desde la parte de organización, como la que lo hace posible asistiendo como público o artista, conceptos que es habitual que se mezclen en el Repica y no será raro que te encuentres a La Mare dándose un chapuzón o a Gilipojazz sentados entre birras y risas, o a cualquier asistente guitarra en mano cantándole al sol. 

Hay que irse y luchar contra las ganas de quedarse a vivir. De mudarse a algún sitio, debería ser al Repica Balboa. 

Larga vida al Repica y que siga vibrando!

kboy 

Repica Balboa 2026

Repica Balboa 2026

Eskorzo

Repica Balboa 2026

Montxo Lautrec

 

El Gambeat Weekend vuelve a Barcelona el próximo 12 de septiembre, con una nueva edición de esta cita que desde 2011 se ha convertido en una tradición muy esperada para los amantes del garage rock y el rock and roll más visceral. La propuesta, como cada año, es sencilla y contundente: 18 horas de música sin parar, repartidas entre tres espacios del Paral·lel.

El festival arranca al mediodía en Casa Sidral, con entrada libre y ambiente family-friendly, y se traslada después a Club P62 y Sala Upload, donde los conciertos se prolongan hasta bien entrada la noche.

El cartel reúne a Kate Clover y Fuera de Sektor en Club P62, mientras que Sala Upload recibe a Wau y los Arrrghs!!!, Buenos Vampiros, Ruïnosa y las Strippers de Rahola, Plastic Family, Nul y Nucli Vaquer. Completan el cartel las sesiones de Gambeat DJs en Casa Sidral y los pinchazos de Lady Stardust, Chilbi, Xtraradio, Xavi Beat y David Under.

La noche en Sala Upload no se queda solo en conciertos: habrá Gambingo (el bingo particular del festival), karaoke con Nucli Vaquer y DJs hasta las 6 de la mañana, en una auténtica gincana musical que cierra el fin de semana por todo lo alto. 

Las entradas, con abono general y opciones específicas por sala, están disponibles en Dice.fm.

Podéis comprar entradas aquí

Os dejamos un vistazo de lo que fueron las ediciones pasadas de Gambeat.

Adriana

Fanna-Fi-Allah llegan por primera vez en Barcelona con su Sufi Qawwali tradicional

El próximo 22 de septiembre, el Centre Cultural L'Aliança del Poblenou acogerá una cita fuera de lo común: Fanna-Fi-Allah, uno de los conjuntos de Qawwali tradicional más reconocidos del mundo, presenta "El Lado Místico del Flamenco, Fanna-Fi-Allah Sufi Qawwali, Del Qawwali al Duende", una noche que tiende un puente entre dos tradiciones nacidas a miles de kilómetros de distancia pero unidas por el mismo impulso: el canto extático como vía de trance.

Liderados por Tahir Qawwal, el grupo cumple 26 años de giras internacionales y ha actuado en más de 50 países, llevando la música devocional de los santuarios sufíes a públicos de todo el mundo. Nada de fusiones ni electrónica: tabla, armonio y voces corales al servicio de la tradición clásica más pura, con la poesía de grandes santos sufíes como Amir Khusrau y Baba Farid como hilo conductor.

Palmas hipnóticas, coros que se elevan, ciclos rítmicos que atrapan y, a menudo, danza sufí giratoria de por medio. Los organizadores lo plantean como un espejo del flamenco: distinto origen, mismo lenguaje del éxtasis. Aforo limitado, así que las entradas no son reembolsables ni transferibles.


Podéis comprar las entradas aquí.

¡No os lo perdáis!
Vincent

Hace unos años conocimos el festival Repica Balboa, con otro nombre que les obligaron a cambiar abogados de por medio, y nos quedamos fascinados con el entorno, el buen hacer de la organización y la maravilla de gente que en él se encuentran. 

El festival es ante todo eso, un encuentro de gente para celebrar la música, la vida, el amor a la naturaleza y a las cosas pequeñas pero vibrantes. Así os lo contábamos entonce allá por 2023 

Vuelve pues el festival a la aldea del Bierzo que le da nombre y con un cartel como acostumbra, variado, mestizo, multidisciplinar y cercano.

Será los días 3, 4 y 5 de Septiembre, presentando a bandas tan potentes como los granaínos Eskorzo música mestiza por excelencia aunando ska, funk, rock, sonidos latinos... un sinfín de colores y un directo demoledor. Tenemos también lo que podríamos definir como jazz-punk de actitud irreverente personalizada en los madrileños Gilipojazz. Para irreverentes están los leoneses Catalina Grande Piñón Pequeño. Alpargata son una delicia musical a la que el término latin freak acuñado por ellos se les queda pequeño. Desde Buenos Aires llegarán Kumbia Queers, después de girar por medio mundo, llegarán a Balboa para redefinir la cumbia y sus aledaños. En formato más acústico tendremos a La Mare y a El Jose, la electrónica folk la pondrán Isla Kume y en formato DJ pincharán Balskandal,  Hadri Hache, Las Hienas... para que la música no pare.

Lo bueno, no tendremos que elegir, en Repica Balboa se pueden ver a todos los nombres anunciados, como debe ser, ya sea a la tarde en la preciosa playa fluvial o a la noche en el increíble anfieatro natural donde se desarrollan los conciertos en lo alto de la montaña.

Además otras actividades como talleres de Yoga, Batucada, ruta botánica o taller de creación de tarrañolas, o el domingo que habrá una gala de circo para casi despedir el festival.

Los productos del festival son de proximidad y se puede (se debe) reciclar vasos reutilizables que tengas por casa. Hay zona de acampada diferenciada para tiendas en el pueblo y para furgonetas justo antes de llegar pero a un paseo corto.

Así será Repica Balboa, un sitio alucinante y un festival pequeñito y muy recomendable para reconciliarse con ese tipo de eventos que permiten cercanía, buena música y buena vibra, lejos de eventos masivos e impersonales.

Os dejamos la programación de horarios y por supuesto, os animamos a ir.

Más información, aquí. 

kboy 

 

Horarios Repica Balboa 2026

 

El Metronome Prague Festival volvió a tomar las pistas del aeropuerto de Letňany con una edición que apostó fuerte por los grandes nombres sin sacrificar la diversidad ni la sorpresa. Tres días de música bajo un cielo checo caprichoso, entre nubes y claros, el escenario perfecto para una programación que iba del post-punk más oscuro al caos psicotrónico más luminoso.

Una de las apuestas más inteligentes de esta edición fue la promesa del festival de no recortar los sets de los headliners. Nick Cave, Sting y Tom Odell actuaron con pleno derecho escénico por más de 2 horas. Y se notó.

Entre la amplia programación de estos días, nos llamaron especialmente la atención los siguientes artistas.

Slowdive abrió el sábado con su shoegaze etéreo y envolvente. El cuarteto inglés construyó muros de sonido que flotaban sobre el público como niebla densa, con Rachel Goswell y Neil Halstead intercambiando armonías que parecían venir de otro mundo. Un concierto para cerrar los ojos y dejarse llevar.

Manic Street Preachers trajeron su rock político y su melancolía galesa con la intensidad intacta. Los himnos sonaron igual de urgentes que hace treinta años. 

Of Monsters and Men, los islandeses de pop-folk luminoso, entregaron lo que prometen: melodías grandes, coros masivos y esa energía de campamento que convierte a los desconocidos en coro improvisado. 

Los mejores conciertos: The Flaming Lips y Nick Cave & The Bad Seeds

The Flaming Lips son, ante todo, una experiencia. Wayne Coyne salió al escenario con su energía característica de profeta del rock psicodélico, rodeado de globos gigantes, confeti y pantallas desbordadas de imágenes alienígenas.  

La banda demostró que su propuesta visual no es artificio sino extensión natural de una música que siempre ha apostado por el asombro como forma de vida. El público de Letňany, entregado desde el primer globo, respondió con la energía de quien descubre en directo algo que no sabía que necesitaba. Fue el concierto más festivo y, en muchos sentidos, el más generoso de todo el festival, con canciones que resisten el paso del tiempo con una gracia inusual.

Nick Cave & The Bad Seeds hicieron exactamente lo contrario, y fue igual de devastador. El australiano llegó al escenario con la solemnidad de un predicador que ya no necesita el púlpito para que todo el mundo guarde silencio. La promesa del festival se cumplió: set completo, sin atajos, sin concesiones al reloj. Y eso significó dos horas y media de teatro negro, lírica de funeral y catarsis colectiva.

La formación sonó monumental. Warren Ellis construyó texturas que amenazaban con derrumbarse en cualquier momento, mientras Cave transitaba entre los extremos de su catálogo con una fluidez que solo da la madurez de quien ha convertido el dolor en arte durante décadas. "Jubilee Street" tuvo un comienzo delicado que creció hasta sacudir físicamente el suelo. "Into My Arms" funcionó como un momento de liturgia compartida, con miles de voces uniéndose sin que nadie lo pidiera. Y cuando llegó "The Mercy Seat", el cielo oscuro de Praga pareció el decorado más apropiado del mundo.

El festival también reservó espacio para la escena local, y eso se agradeció. Nombres como Anki, Dominik Gehringer, I Love You Honey Bunny, Marie April & The Fools o Mat213 & Gufrau demostraron que la música checa tiene cosas interesantes que decir, y que Metronome no solo mira hacia fuera cuando construye su programación. Un gesto que le da al festival carácter propio y que el público de casa supo valorar.

Metronome Prague 2026 cerró con la satisfacción de quien cumple lo prometido: grandes artistas con espacio real para desplegar su mejor versión. 

¡Hasta la próxima edición!

Adriana

Fotos: Martin Šimral, Marek Smejkal, Romana Kovacs, Simral, Martin Šimral

Zenet - 1001 Músicas - Granada 2026

Hay noches mágicas por lo mucho que las esperas, y otras que se convierten en magia. Ese jueves 16 de Julio en el Carmen de los Mártires, lo que parecía una noche más se transformó en un recuerdo indeleble.

La poesía hecha música, o la música hecha poesía —no se puede separar una de la otra—, tanto ZENET como su banda han sabido transmitir sentimientos y sensaciones. Por un lado, la poesía y el verbo ágil de ZENET, quien sabe hacer que algo tan anodino como un lunar o un móvil se convierta en algo poético; su manera de usar las metáforas, parábolas y redundancias está en vías de extinción, y me recuerda curiosamente a una de sus bandas amigas, LA CANALLA, y su vocalista Chipi.

Por otro lado, una banda de virtuosos, no tanto por la técnica (que sí estaba), sino por la manera de interpretar: con calidez, sentimiento y, sobre todo, compenetración. Boleros, tangos y ritmos cubanos se entrelazan para formar un repertorio fabuloso, un viaje dentro de lo maravilloso del día a día, pero magnificado por la música.

Zenet - 1001 Músicas - Granada 2026
 
Si la banda en sí se bastaba para crear un ambiente idílico, no podemos olvidar el entorno: los jardines del Carmen de los Mártires, sus cipreses, su palacete y, por supuesto, su fuente, que tanto quebradero de cabeza dio al vocalista.

Explicar lo vivido es complicado, pero se resume en una frase: “No nos salva el amor, nos salva el amar”. Y es que Zenet dio una lección de cómo amar de principio a fin, con respeto por los personajes de sus canciones —como esa mujer tan mala, pero que era la mejor— o haciéndonos partícipes de esas llamadas que nunca hacemos por cobardía. El amor siempre se usa como arma arrojadiza, pero el amar, sí, el amar, es el principio de todo.

Zenet - 1001 Músicas - Granada 2026
 
Tal como indica su nombre 1001 Músicas Caixabank abarca un gran abanico de estilos y géneros, y solo con Zenet, se vivieron 100 de ellos.