Cosas que contamos

-
-

Fanna-Fi-Allah llegan por primera vez en Barcelona con su Sufi Qawwali tradicional

El próximo 22 de septiembre, el Centre Cultural L'Aliança del Poblenou acogerá una cita fuera de lo común: Fanna-Fi-Allah, uno de los conjuntos de Qawwali tradicional más reconocidos del mundo, presenta "El Lado Místico del Flamenco, Fanna-Fi-Allah Sufi Qawwali, Del Qawwali al Duende", una noche que tiende un puente entre dos tradiciones nacidas a miles de kilómetros de distancia pero unidas por el mismo impulso: el canto extático como vía de trance.

Liderados por Tahir Qawwal, el grupo cumple 26 años de giras internacionales y ha actuado en más de 50 países, llevando la música devocional de los santuarios sufíes a públicos de todo el mundo. Nada de fusiones ni electrónica: tabla, armonio y voces corales al servicio de la tradición clásica más pura, con la poesía de grandes santos sufíes como Amir Khusrau y Baba Farid como hilo conductor.

Palmas hipnóticas, coros que se elevan, ciclos rítmicos que atrapan y, a menudo, danza sufí giratoria de por medio. Los organizadores lo plantean como un espejo del flamenco: distinto origen, mismo lenguaje del éxtasis. Aforo limitado, así que las entradas no son reembolsables ni transferibles.


Podéis comprar las entradas aquí.

¡No os lo perdáis!
Vincent

Hace unos años conocimos el festival Repica Balboa, con otro nombre que les obligaron a cambiar abogados de por medio, y nos quedamos fascinados con el entorno, el buen hacer de la organización y la maravilla de gente que en él se encuentran. 

El festival es ante todo eso, un encuentro de gente para celebrar la música, la vida, el amor a la naturaleza y a las cosas pequeñas pero vibrantes. Así os lo contábamos entonce allá por 2023 

Vuelve pues el festival a la aldea del Bierzo que le da nombre y con un cartel como acostumbra, variado, mestizo, multidisciplinar y cercano.

Será los días 3, 4 y 5 de Septiembre, presentando a bandas tan potentes como los granaínos Eskorzo música mestiza por excelencia aunando ska, funk, rock, sonidos latinos... un sinfín de colores y un directo demoledor. Tenemos también lo que podríamos definir como jazz-punk de actitud irreverente personalizada en los madrileños Gilipojazz. Para irreverentes están los leoneses Catalina Grande Piñón Pequeño. Alpargata son una delicia musical a la que el término latin freak acuñado por ellos se les queda pequeño. Desde Buenos Aires llegarán Kumbia Queers, después de girar por medio mundo, llegarán a Balboa para redefinir la cumbia y sus aledaños. En formato más acústico tendremos a La Mare y a El Jose, la electrónica folk la pondrán Isla Kume y en formato DJ pincharán Balskandal,  Hadri Hache, Las Hienas... para que la música no pare.

Lo bueno, no tendremos que elegir, en Repica Balboa se pueden ver a todos los nombres anunciados, como debe ser, ya sea a la tarde en la preciosa playa fluvial o a la noche en el increíble anfieatro natural donde se desarrollan los conciertos en lo alto de la montaña.

Además otras actividades como talleres de Yoga, Batucada, ruta botánica o taller de creación de tarrañolas, o el domingo que habrá una gala de circo para casi despedir el festival.

Los productos del festival son de proximidad y se puede (se debe) reciclar vasos reutilizables que tengas por casa. Hay zona de acampada diferenciada para tiendas en el pueblo y para furgonetas justo antes de llegar pero a un paseo corto.

Así será Repica Balboa, un sitio alucinante y un festival pequeñito y muy recomendable para reconciliarse con ese tipo de eventos que permiten cercanía, buena música y buena vibra, lejos de eventos masivos e impersonales.

Os dejamos la programación de horarios y por supuesto, os animamos a ir.

Más información, aquí. 

kboy 

 

Horarios Repica Balboa 2026

 

El Metronome Prague Festival volvió a tomar las pistas del aeropuerto de Letňany con una edición que apostó fuerte por los grandes nombres sin sacrificar la diversidad ni la sorpresa. Tres días de música bajo un cielo checo caprichoso, entre nubes y claros, el escenario perfecto para una programación que iba del post-punk más oscuro al caos psicotrónico más luminoso.

Una de las apuestas más inteligentes de esta edición fue la promesa del festival de no recortar los sets de los headliners. Nick Cave, Sting y Tom Odell actuaron con pleno derecho escénico por más de 2 horas. Y se notó.

Entre la amplia programación de estos días, nos llamaron especialmente la atención los siguientes artistas.

Slowdive abrió el sábado con su shoegaze etéreo y envolvente. El cuarteto inglés construyó muros de sonido que flotaban sobre el público como niebla densa, con Rachel Goswell y Neil Halstead intercambiando armonías que parecían venir de otro mundo. Un concierto para cerrar los ojos y dejarse llevar.

Manic Street Preachers trajeron su rock político y su melancolía galesa con la intensidad intacta. Los himnos sonaron igual de urgentes que hace treinta años. 

Of Monsters and Men, los islandeses de pop-folk luminoso, entregaron lo que prometen: melodías grandes, coros masivos y esa energía de campamento que convierte a los desconocidos en coro improvisado. 

Los mejores conciertos: The Flaming Lips y Nick Cave & The Bad Seeds

The Flaming Lips son, ante todo, una experiencia. Wayne Coyne salió al escenario con su energía característica de profeta del rock psicodélico, rodeado de globos gigantes, confeti y pantallas desbordadas de imágenes alienígenas.  

La banda demostró que su propuesta visual no es artificio sino extensión natural de una música que siempre ha apostado por el asombro como forma de vida. El público de Letňany, entregado desde el primer globo, respondió con la energía de quien descubre en directo algo que no sabía que necesitaba. Fue el concierto más festivo y, en muchos sentidos, el más generoso de todo el festival, con canciones que resisten el paso del tiempo con una gracia inusual.

Nick Cave & The Bad Seeds hicieron exactamente lo contrario, y fue igual de devastador. El australiano llegó al escenario con la solemnidad de un predicador que ya no necesita el púlpito para que todo el mundo guarde silencio. La promesa del festival se cumplió: set completo, sin atajos, sin concesiones al reloj. Y eso significó dos horas y media de teatro negro, lírica de funeral y catarsis colectiva.

La formación sonó monumental. Warren Ellis construyó texturas que amenazaban con derrumbarse en cualquier momento, mientras Cave transitaba entre los extremos de su catálogo con una fluidez que solo da la madurez de quien ha convertido el dolor en arte durante décadas. "Jubilee Street" tuvo un comienzo delicado que creció hasta sacudir físicamente el suelo. "Into My Arms" funcionó como un momento de liturgia compartida, con miles de voces uniéndose sin que nadie lo pidiera. Y cuando llegó "The Mercy Seat", el cielo oscuro de Praga pareció el decorado más apropiado del mundo.

El festival también reservó espacio para la escena local, y eso se agradeció. Nombres como Anki, Dominik Gehringer, I Love You Honey Bunny, Marie April & The Fools o Mat213 & Gufrau demostraron que la música checa tiene cosas interesantes que decir, y que Metronome no solo mira hacia fuera cuando construye su programación. Un gesto que le da al festival carácter propio y que el público de casa supo valorar.

Metronome Prague 2026 cerró con la satisfacción de quien cumple lo prometido: grandes artistas con espacio real para desplegar su mejor versión. 

¡Hasta la próxima edición!

Adriana

Fotos: Martin Šimral, Marek Smejkal, Romana Kovacs, Simral, Martin Šimral

Zenet - 1001 Músicas - Granada 2026

Hay noches mágicas por lo mucho que las esperas, y otras que se convierten en magia. Ese jueves 16 de Julio en el Carmen de los Mártires, lo que parecía una noche más se transformó en un recuerdo indeleble.

La poesía hecha música, o la música hecha poesía —no se puede separar una de la otra—, tanto ZENET como su banda han sabido transmitir sentimientos y sensaciones. Por un lado, la poesía y el verbo ágil de ZENET, quien sabe hacer que algo tan anodino como un lunar o un móvil se convierta en algo poético; su manera de usar las metáforas, parábolas y redundancias está en vías de extinción, y me recuerda curiosamente a una de sus bandas amigas, LA CANALLA, y su vocalista Chipi.

Por otro lado, una banda de virtuosos, no tanto por la técnica (que sí estaba), sino por la manera de interpretar: con calidez, sentimiento y, sobre todo, compenetración. Boleros, tangos y ritmos cubanos se entrelazan para formar un repertorio fabuloso, un viaje dentro de lo maravilloso del día a día, pero magnificado por la música.

Zenet - 1001 Músicas - Granada 2026
 
Si la banda en sí se bastaba para crear un ambiente idílico, no podemos olvidar el entorno: los jardines del Carmen de los Mártires, sus cipreses, su palacete y, por supuesto, su fuente, que tanto quebradero de cabeza dio al vocalista.

Explicar lo vivido es complicado, pero se resume en una frase: “No nos salva el amor, nos salva el amar”. Y es que Zenet dio una lección de cómo amar de principio a fin, con respeto por los personajes de sus canciones —como esa mujer tan mala, pero que era la mejor— o haciéndonos partícipes de esas llamadas que nunca hacemos por cobardía. El amor siempre se usa como arma arrojadiza, pero el amar, sí, el amar, es el principio de todo.

Zenet - 1001 Músicas - Granada 2026
 
Tal como indica su nombre 1001 Músicas Caixabank abarca un gran abanico de estilos y géneros, y solo con Zenet, se vivieron 100 de ellos.


STING - GRANADA - 1001 MÚSICAS

Tras una larga espera, ya llegó el tan esperado 15 de julio para al fin poder disfrutar de uno de los iconos de la música mundial e historia viva de la misma: STING.

La gente que me conoce sabe muy bien que no soy de las personas que dicen que antes se hacía mejor música; todo lo contrario. No idolatro a las grandes figuras, sino que las trato con sumo respeto, dándoles la importancia que tienen sin ponerlas en un pedestal. Sting es una de esas figuras, tan importante e irremplazable que cambió la música de su época y dejó una impronta indeleble en la música rock y en la mente popular.

Antes del concierto me volví a empapar de su música. Era con cierto recelo que escuchaba su disco "3.0 Live", trabajo que da nombre a la gira y que, a las primeras escuchas, me resultó muy tranquilo y poco eléctrico, aunque esos cambios en los arreglos no afectaban en nada a los temas. Si la materia prima está ahí, el resultado solo puede ser bueno.

Sting eligió el formato power trío, con Dominic Miller a la guitarra y Chris Maas a la batería, un formato que acompañó al artista en sus inicios con THE POLICE y al que hoy vuelve tratando de regresar a los orígenes, eso sí, adaptándose a sus tiempos.

Tras un día de calor aplastante en Granada, accedemos a la plaza de toros, donde nos espera un escenario con un montaje minimalista y unos asientos en las gradas que más bien parecían estufas e irradiaban calor como el mejor calefactor de mi casa.

STING - GRANADA - 1001 MÚSICAS

Unos minutos antes de lo previsto, y con un recinto ya lleno, empezó a sonar la introducción del concierto. Salieron Dominic Miller y Chris Maas cogiendo su sitio y, pocos segundos después, Gordon Matthew Thomas Sumner, mundialmente conocido como STING.

Fue el principio de una hora y treinta y cinco minutos de música casi sin parones, donde el artista y su banda desgranaron sus grandes éxitos, tanto en solitario como con THE POLICE. “Message in a Bottle” fue la encargada de abrir el show, seguida por temas de su propia cosecha como “I Wrote Your Name (Upon My Heart)” y despuntando con “Englishman in New York”, que fue ampliamente coreado por el público. Realmente, Sting podría no haber cantado y los asistentes lo hubieran suplido sin ningún problema.

Se encadenaron los temas hasta llegar a otro punto culminante como “Fields of Gold”, que personalmente me dejó una marca indeleble.

Tras ello, Sting tomó asiento para un par de temas, sin rebajar ni un ápice la intensidad del concierto. A sus 74 años goza de una salud envidiable; se le ve ágil y muy activo sobre el escenario, ayudado por su micrófono inalámbrico que le permite moverse por todas partes sin estar atado a un pie de micro que, a veces, se convierte en un ancla para los vocalistas cuando además son instrumentistas.

Driven to Tears”, “A Thousand Years” y “Can’t Stand Losing You” formaron otro de los bloques que nos dejó encandilados.

La intensidad y los sentimientos fueron in crescendo al acercarse el final con “So Lonely”, “Desert Rose” y explotando con “Every Breath You Take”, que sirvió de «cierre» al concierto con los artistas despidiéndose del público.

Pero todos sabíamos que no iba a acabar así…

«¡Roooooooxaaaaanne!». El trío volvió a escena para un par de temas. El tan esperado para mí (y no tanto para mis vecinos de grada) “Roxanne” sonó como siempre lo había imaginado. Me dejé la garganta en el segundo estribillo; mi vecino de la derecha, un oído, pero yo estaba en trance.

Para despedirse, Sting eligió “Fragile”, tema en el que cambió su eterno bajo por una guitarra acústica y se entregó desarmado al público. Un cierre emotivo que, cuando sonaron los últimos acordes, nos dejó con una gran paz interior.

STING - GRANADA - 1001 MÚSICAS

Se cerró el telón de un show que demuestra que no son necesarias las grandes producciones para ofrecer un gran espectáculo cuando la calidad musical está ahí. Tres hombres con sus instrumentos, unas pantallas que solo servían para que las personas más alejadas pudieran ver a los músicos y nada más. No hicieron falta performances, fuegos artificiales ni proyecciones: Sting 3.0 demostró que menos es mucho más.

Me llevo en el corazón muchos momentos que ya son parte de mi vivencia, no solo como redactor, sino como persona, porque eso es lo que tiene la música: enriquece a quien la escucha y la vive.

Yo seguiré respirando música en cada uno de mis alientos.

El ciclo de conciertos 1001 Músicas Caixabank, como cada año, nos permite vivir momentos intensos, y le damos las gracias por dejarnos ser participe de ellos.




El próximo 15 de julio, La Nau Barcelona acogerá uno de esos conciertos que pasan por la ciudad sin hacer mucho ruido pero que, quien los ve, no olvida fácilmente. Barbatuques, la emblemática agrupación brasileña de percusión corporal y música vocal, desembarca en Barcelona como parte de su Eurotour 2026, tras una serie de actuaciones en Londres que arrancaron el 9 de julio en el mítico Jazz Cafe.

El grupo paulistano lleva más de 25 años construyendo un lenguaje musical propio a partir del instrumento más universal que existe: el cuerpo humano. Palmas, chasquidos, golpes de pecho, vocalizaciones, beatbox y polirritmias vocales se combinan en lo que ellos mismos definen como una "orquesta corporal", donde cada músico improvisa sobre el mismo instrumento. El resultado es algo que cuesta describir y que hay que experimentar en directo.

Para esta gira presentan "Boa Noite Povo", un show que celebra la fuerza del ritmo colectivo mezclando samba, maracatu y funk con una energía escénica que invita a la participación desde el primer compás. No es un concierto para quedarse quieto.

Si alguna vez os habéis preguntado cuánto sonido puede sacar un ser humano sin tocar un solo instrumento convencional, el 15 de julio en La Nau tenéis la respuesta.

Podéis comprar las entradas aquí.

¡No os lo perdáis!

Adriana

Foto: Difusión