Berlin Festival 2015
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Reconozco que tenía mis dudas con respecto al Berlín Festival. Tres días de electrónica en todas sus variantes me daban un poquito de respeto. Cierto es que no es el tipo de música que más me gusta, pero cierto es también que para un rato y en determinados momentos, puede ser terapéutica. Pero Berlín es Berlín, Kreuzberg el barrio de moda y si la noche antes de que empiece el Festival has encontrado el bar que nunca cierra, las perspectivas mejoran y mucho.

Así que con éstas nos plantamos en el recinto. Para llegar hay que cruzar una pasarela elevada sobre la que se puede ver la siempre imponente torre de comunicaciones de Alexanderplatz. Una vista que al atardecer siempre mejora. Una vez dentro, lo primero que te das cuenta es que Berlín Festival tiene muchas cosas que ofrecerte. Los exteriores son un circo ambulante en el que los festivaleros pueden disfrutar de magos, zancudos, trapecistas, bancos gigantes y hasta una destilería de vodka. Es el Art Village, una zona de recreo y tranquilidad pero en la que a media tarde puedes descubrir a todo un clásico como Richie Hawtin calentando al personal. Y si vas un poco más allá, sobre el escenario hay dos artesanos de la música haciendo sonar sus instrumentos de fabricación propia. Podríamos decir que esta es la zona Lounge del Berlín Festival.

Para llegar al meollo de Festi hay que atravesar lo que antes era una vía de tren que conducía al corazón de estas fábricas abandonadas reconvertidas ahora en zonas de ocio. El Arena Mainstage es una nave diáfana que en otro tiempo fue corazón del Berlín más industrializado y que ahora nos lleva hasta el Berlín más underground, ese que nos tiene enganchados. Allí, entre paredes de ladrillo, suelos de cemento y restos de bicicletas por los aires suenan GusGus para delicia de la multitud que llena la sala. Fue el aperitivo del primer día. Pero no fueron los únicos, allí vimos al día siguiente a Romano y nos guardamos para el cierre del domingo a los sorprendentes Atari Teenage Riot que nos engancharon con sus agudos a la hora del atardecer. Para luego dar un cambio radical y disfrutar de lo lindo con unos Rudimental que sonaron a gloria e hicieron enloquecer a un público absolutamente entregado. Era difícil superarlo pero Underworld cerró por todo lo alto un Mainstage de muchos kilates.

Casi por oposición al Main, en lo conceptual y en lo espacial, está el Arena Club. Una sala considerablemente más pequeña y en la que pasaras a la hora que pasaras no cabía un alfiler. Con un concepto mucho más house y trance, los sonidos de Westbam nos hicieron flotar hasta que volvimos a parpadear para volver a tocar tierra. Vecino del Arena Club estaba el Glashaus, un espacio alargado con recovecos en los que tan pronto te encontrabas unos sofás para descansar el cuerpo como una barra para alimentar el espíritu. Otro espacio multidisciplinar en el que sonó, entre otros, Zebra Katz para cerrar una primera noche de los más interesante.

Sólo quedaba entonces descubrir el Love Boat. Sí. Aprovechando la presencia del río, nada mejor que darse una vuelta por la playa y la piscina preparadas para los valientes que quisieran probar las frías aguas berlinesas de finales de Mayo. Para los más cobardes, al fondo había atracado un barco del que no tardamos mucho en descubrir el por qué de su nombre. Nos dimos cuenta cuando tras una mesa de mezclas vimos la imponente figura de Gloria Viagra. Con sus más de dos metros, su melena cardada, sus piernas kilométricas y su bigote inconfundible. Fue, sin duda, uno de los grandes descubrimientos del festival, capaz de enganchar temazo tras temazo sin apenas mover un pelo de esa melenaza y meterse a la gente en el bolsillo con su naturalidad y su sonrisa. Un descubrimiento a tener en cuenta para las noches más locas.

Y es que además de una sensacional DJ, Gloria Viagra es capaz de subirse a un escenario para deleitarnos con un show a medio camino entre lo bizarro y lo freak pero que te engancha hasta el final: Trashité. Un show que luego deja paso a que los sonidos balkánicos se apoderaran del White Trash. Sí, porque hasta en el Berlín Festival conseguimos encontrar a los balkanieros, Katja Kubikova, Daferwa y como no, nuestro querido y adorado Kosta Kostov. Con su sonido y recordando otros World Music pusimos punto y final al Berlín Festival 2015. Ha sido la primera visita, pero no será la última.

J&B


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Imagina un festival que tiene lugar en una antigua estación de autobuses reconvertida a recinto urbano donde conviven clubs de música, salas de exposiciones, un enorme parque, bares de encuentro cultural y ambiente de creación. Está claro que hay pocos sitios que se te vengan a la cabeza antes que Berlín.

En ese recinto, el Arena Park, se celebra todos los años desde 2005 un festival en el que se dan cita las tendencias más vanguardistas y por ello todavía underground en áreas como el techno, el electro, el pop más kitsch, el arte visual o el hiphop a cientos de metros por debajo del mainstream más comercial.

Si no has entendido la mitad de las palabras del párrafo anterior, probablemente este no sea tu festival. Si las has entendido y has asentido con complicidad sigue atento porque te contamos un poco más de qué va Berlin Festival 2015.

El cartel principal parece sacado de una gran noche infinita de fiesta electrónica en la que la música no para de sonar y la gente no para de sentirla. Luces estroboscópicas, atmósferas industriales y una dedicación exclusiva a bailar y evadirse. Así nos encontramos a gente como Underworld, James Blake, Rudimental, GusGus, Tiga, Róisín Murphy, por supuesto Ritchie Hawtin (que por lo visto tiene la tarde del sábado un escenario sólo para él y toda su tropa, Elektronische Wiese, ventajas de ser local y Dj superstar. Me extraña que no ande el bueno de Sven Väth por ahí también) y otros muchísimos artistas locales, muchos desconocidos y muchos también ilustres como los agitadores Atari Teenage Riot o la elegante Ellen Allien, por poner un ejemplo. La lista es interminable, así que mejor te invito a que bucees en el cartel directamente en la web.

Imagina que en ese festival no sólo hay música, sino que otro tipo de artes se entremezclan con los sonidos technológicos. Por ejemplo en el pabellón llamado Glashaus podrás encontrar grandes intérpretes de música clásica del conocido sello Deutsche Grammophon como Avi Avital o Valentina Lisitsa que tocarán mandolina o clave sobre bases electrónicas y rodeados de instalaciones de alguno de los Vj's y artistas visuales más creativos e innovadores, como el siempre sorprendente Philipp Geist, todo un torrente de sensaciones, entre muchos otros. Todo esto preparado por el club berlinés Yellow Lounge.

Imagina todo un edificio dedicado a la conexión turco-alemana y lo que puede salir de ahí en cuestiones musicales, artísticas o incluso gastronómicas.



Imagina un teatro de variedades, con actuaciones de burlesque o de cabaret. O un espacio para sonidos más retro poperos llamado Love Boat, o distintos clubes de la ciudad que trasladan a sus mejores Dj's residentes a una carpa o a un edificio del complejo del festival, o un gran cine proyectando películas en colaboración con la Berlinale, el Festival de cine Porno de Berlín o el Festival de Cine Fantástico.

Imagina una selección de músicos callejeros berlineses invitados a tocar en el festival a la luz de una gran hoguera. O a un pianista, un cantautor folk, unos Djs que pinchan el ya tan de moda electro-swing o a grandes de la poesía alemana, todos compartiendo el mismo espacio en el Art Village.

En fin, un sinfín de rincones, un sinfín de propuestas, un sinfín de cosas a descubrir en un entorno artístico, creativo y urbano. Más hipster que la propia palabra, más moderno que pasado mañana. Y todo con sabor y olor a esencia de Berlín, o al menos de una parte del Berlín cultural que podemos imaginarnos desde aquí. Realmente un festival así sólo podía ser allí. Y allí estaremos para vivirlo y para contarlo.

Ocurrirá los días 29, 30 y 31 de Mayo en el Arena Park de Berlín y lo tienes todo a un precio de 79€ los tres días y a 29€ el viernes y 49€ tanto sábado como domingo. Puedes ver más información en la web del festi.

kboy


Sorteamos DOS ABONOS para el festival en este enlace. Si quieres ir por la patilla, ya sabes.

Atari Teenage Riot