"Decía que tenía el corazón alicatao' hasta el techo... Que a ver si no podía hacerle yo una cenefa a besos"
Una canción que empieza con dos versos así es un acierto seguro. Quizá no sea la mejor canción de Marea, o sí. Lo que queda claro es que no se pueden decir más cosas en menos de cuatro minutos y medio. Esa guitarra juguetona que va arrullando la voz del Kutxi que se balancea y cambia el ritmo cuando más te lo pide el cuerpo.
Porque sí. Porque desde la primera estrofa se te agarra a las entrañas, te va subiendo por el cuerpo hasta que necesitas gritar esto de "Que ya sabes que la luna a mí siempre me sabe a poco..." Esa necesidad de decir que sí, que te quedes a mi lado, junto a la luna, junto a las estrellas, junto al sol, junto a la lluvia, junto a la tormenta, junto a la Marea que llega para llevarse todo lo malo y dejarlo todo limpio, listo para renacer.
Y ahí viene la pausa de la canción, la que pone el Colibrí justo antes de la última explosión. La de dejar claro lo importante. La de verse deslumbrado por el resplandor de la luna llena a la espera de que llegue el sol porque, aunque cuesta darse cuenta, la luna me sabe a poco.
Y es que aunque sea llena (como la de hoy), la luna no es suficiente. Mucho mejor tenerlo todo y tenerlo en buena compañía.
A eso de las 4 de la mañana del sábado llegó el momento en Viñarock del Noi del Sucre. Para los que no le conocéis, es la "continuación" de Los muertos de Cristo, guitarristas vestidos de militares americanos, el cantante sale a cantar con la cara pintada de clown y en el escenario el show que montan no deja lugar a la duda sobre contra quién arremete.
Todos sabíamos lo que probablemente pasaría cuando el Noi pillara el micro a mitad del concierto, silenciara la música y liara una de las suyas.
El Noi del sucre
Pero pongamos las cosas en contexto. Nos enterábamos semanas antes de irnos para Villarrobledo de los problemas de impagos por parte de "Viñarock" a algunos artistas que actuaron el año pasado y que todavía no han cobrado. Es el caso de Marea y de Lendakaris Muertos, por citar dos ejemplos que conocemos y que fueron citados en la rueda de prensa al final del festival. También hay por lo visto algunos proveedores a los que no se ha pagado. Hay que dejar claro que la empresa que organiza el festival este año no es exactamente la misma que el pasado pero en realidad el responsable final parece ser el Ayuntamiento de Villarrobledo, desde donde aseguran estar buscando medios de pago.
Esperpéntica debió de ser la llamada del Viña este año a los Lendakaris para que actuaran en el festival. Os dejamos una entrevista a Juantxu de Los Amanece (agencia que los lleva) en Manerasdevivir donde lo explica todo.
Siendo esto de sobra conocido en el mundillo, incluso se comentaba en la entrevista que este año tocaban grupos que todavía no habían cobrado, era de esperar que alguien, algún artista, hiciera alusión a ello desde el privilegiado sitio que da un escenario tan grande y concurrido como el del Viña. Es un tema espinoso, ¿se debe ir a tocar a un sitio que no ha pagado a compañeros de profesión tuyos, que hacen lo mismo que tú?¿Se debe, como profesión, boicotear un festival en el que eso ocurre? ¿Se debe cubrir por parte de los medios? ¿Se debe asistir como público? ¿El que unos cobraran y otros no es porque incluso en el rock, siempre hay clases? La verdad es que nosotros también nos planteamos esas preguntas. La conclusión es que cada uno debe hacer lo que quiera en conciencia, pero que por lo menos esos son hechos a denunciar y desde aquí lo hacemos. Y no quita para otras cosas que podamos contar.
Oso panda
Y de los conciertos a los que nosotros asistimos (que fueron muchos), sólo El Noi lo hizo y eso le honra, no se quedó callado, dijo lo que pensaba y luego cantó Ni Dios, ni Dios, ni Viñarock y se quedó tan ancho. Yo personalmente eché en falta otras voces de gente que canta y grita contra la injusticia en todas sus facetas, que hicieran o dijeran algo parecido. Tocar o no tocar es una decisión difícil llena de matices. Este año hemos echado de menos grupos que suponemos se habrán negado a tocar en el festi por solidaridad. Escuchamos a gente diciendo que Lorenzo (El Noi del Sucre) había soltado el discursito pero que allí estaba cobrando como los demás. Yo mismo pienso que se pasó de...grandilocuente, si se me permite. Puede ser. Pero denunciarlo me parece lo mínimo, y el callarse y no decir nada desde el privilegio del micrófono y ante 50.000 personas me parece imperdonable.
Tampoco creo que el Noi se cerrara puertas haciendo lo que hizo. Viñarock sabe a quién está contratando cuando llama al Noi y sabe que lo más probable es que la monte como suele hacer. No creo que se sorprendieran demasiado.
Ojalá el éxito de este año en muchos aspectos, y reconocido por todos los responsables, sirva para que a quien está a la espera de cobrar, se le pague todo lo que se le debe de una vez. Y si no, modestamente, lo seguiremos contando.
El Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid acogió el pasado 30 de diciembre la presentación de la última “placa” de los Marea. Su gira de “En mi nombre mando yo” congregó a 15.000 gargantas que disfrutaron de una noche de auténtico rock. Pasadas las diez de la noche y con los acordes de “Bienvenido al secadero”, los Marea daban el pistoletazo de salida a una noche memorable. “La majada”, “Duerme conmigo” y “En tu agujero” hicieron que el público entrará en calor desde el inicio.
El espectáculo de “titiriteros” como así lo denominó Kutxi, contó en esta ocasión con un invitado especial sobre el escenario. Mikel Poza, diseñador de las calaveras que acompañan al grupo en sus conciertos, puso la nota de arte a la actuación llevando a cabo dos graffitis que fue elaborando en directo. Entre lingotazos a su copa (aquarius de limón) y sus cigarros electrónicos, Kutxi alternó temas de su nuevo álbum con clásicos como “Petenera” o “Manuela canta saetas”. El cantante navarro se tomó un respiro y dejó los mandos a Eduardo Beaumont, “El Piñas”, al bajo, que cantó temas como “Trasegando”y “Alfileres”.
Majestuosos una vez más los guitarras César Ramallo y David Díaz, “Kolibri” aclamados por el público y que junto al batería, Alen Averdi pusieron los pelos de punta a un Palacio de los Deportes entregado. Ya con Kutxi de vuelta sonaron temas como “Ciudad de los gitanos”, “Barniz” o “La Rueca” que hacía que el concierto llegará a su fin.
Tras presentar uno por uno a su banda, Kutxi hizo un pacto con el público. “Cuantos más aplausos más canciones de regalo”. Tras la tronadora ovación a cada uno de los miembros de la banda, el grupo de Berriozar pusó fin a su concierto con temas como “El Perro Verde”, “Como el viento de Poniente” y su coreadísima “Marea” que hizo que el público se marchará a sus casa con un gran sabor de boca, y habiendo disfrutado de algo más de dos horas del mejor rock español del momento.
Zaragoza, será testigo este sábado 14 de Enero del último concierto de la primera parte de la gira. Tras esta cita el grupo navarro comenzará una mini-gira latinoamericana que les llevará a Chile, Colombia y Argentina. Suerte amigos!