The Parrots
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Es imposible no dejar Kobetamendi con pena porque el BBK Live haya terminado, pero reconozcamos que el cansancio acaba haciéndose notar y que cuando llegamos a casa tenemos la sensación de que no podremos movernos de la cama en los próximos tres días. El festival este año ha sido muy intenso. Pero el agotamiento no ha impedido que la nostalgia se haya apoderado del público y que aún estemos asumiendo que queda casi un año para que nos vuelvan a colocar la pulsera.

Para pasar el mono, nos quedan un montón de actuaciones en la memoria. Algunas ya esperábamos que nos dejaran con la boca abierta, otras simplemente han cumplido y otras han servido para que descubramos auténticos talentos. Repasamos los directos que más nos han marcado en la duodécima edición del BBK Live.

El BBK Live, a vista de pájaro. Rock in Focus
El BBK Live, a vista de pájaro. Rock in Focus

The Killers

Estaban llamados a marcarse la mejor actuación del festival. De hecho, las entradas para el viernes se habían agotado y hubo gente guardando sitio en las primeras filas incluso horas antes de que salieran al escenario. Pues mereció la pena. No decepcionaron en absoluto. En cuanto la banda de Las Vegas apareció en escena, se desató la locura.

De hecho, llegaron pisando fuerte. 'Mr. Brightside' abrió la veda, y ya no hubo forma de desconectar. Es más, quizás la única pega que podamos poner al concierto es que los hits llegaron demasiado pronto. "¿Solo llevamos media hora de concierto y me parece que ya han tocado todo?", dijo una chica que estaba a nuestro lado. No pasó así. La lista de éxitos continuó durante el enérgico directo en el que nada brillaba más que la sonrisa de Brandon Flowers. El cantante estaba entregado.

Una fina lluvia nos acompañó durante todo el concierto. Aunque lejos de molestar, pareció parte del decorado, un elemento más para que la noche fuese mágica.

'Somebody told me', 'Spaceman', 'Runaways', 'Shot at the night', 'Smile like you mean it', 'Read my mind', 'All these things that I've done'... La lista fue larga y el ritmo frenético. Y como era de esperar, el momento de mayor emoción vino de la mano de 'Human'. Se esperaba hacia el final del concierto, pero llegó por sorpresa cuando aún estábamos en el ecuador y con los latidos de un enorme corazón en las pantallas. Saltos, abrazos, vídeos para los amigos que no pudieron comprar su entrada, e incluso alguna lágrima de esas que se escapan casi sin darnos cuenta.

El show acabó con 'When you were young' y con un público exhausto. A nuestros ojos, el mejor concierto del festival desde que Muse liderara el décimo aniversario del festival. El de The Killers ha sido el único concierto en España, pero si tenéis la oportunidad de verlos en el futuro, no perdáis demasiado tiempo dudando.

Depeche Mode

En cuanto conocimos que Depeche Mode regresaba a Kobetamendi, empezamos a bromear con que estaba a punto de convertirse en el grupo residente. Actúan prácticamente en casa. Esta ha sido la tercera vez que la banda británica recalaba en el BBK Live. Tres de doce. Así, fue inevitable escuchar a festivaleros recordar las anteriores visitas. Por cierto, una amplia mayoría opinaba que el repertorio que llevaron la última vez a Bilbao fue mejor, aunque entonces hubo problemas de sonido.

Para una debutante, la experiencia fue muy buena. Uno de esos conciertos de los que sabes que presumirás durante un tiempo. "Yo vi a Depeche Mode en el BBK Live", aunque como ya hemos comentado, eso ya no es algo tan exclusivo.

Comenzaron 'Going backwards', su nuevo single, pero no pasaron por alto que el público tenía más ganas de escuchar grandes éxitos. No nos engañemos, normalmente lo que menos atrae a quienes siguen a un grupo con cuarenta años de historia es su último disco. Sabedores de esto, aunque con el freno de mano echado, dieron un gran concierto que, por momentos, necesitó algo más de caña. Martin Gore cantó 'Home' en los bises y a muchos nos entró el bajón.

Menos mal que Dave Gahan, que recientemente ha tenido que cancelar un show en Bielorrusia para ser hospitalizado de urgencia, estuvo a la altura. Juegos constantes con el público, provocación y mucha elegancia fueron la tónica general hasta la llegada de 'Enjoy the silence', uno de esos temas que, sepas o no inglés, cantas dejándote el alma.

No cumplieron con los rumores que apuntaban a que harían una versión de 'Heroes' de David Bowie. Por cierto, el BBK Live le quiso rendir un particular homenaje al llamar Starman a uno de sus escenarios. Nos quedamos sin el recuerdo de la banda británica, pero se despidió por todo lo alto con 'Personal Jesus'. Amén.

Dave Gahan, vocalista de Depeche Mode. Tom Hagen
Dave Gahan, vocalista de Depeche Mode. Tom Hagen


Die Antwoord

El de Die Antwoord es uno de esos shows no apto para epilépticos. La última gran actuación de la duodécima edición cumplió lo que prometía: un espectáculo frenético con audiovisuales imposibles con el que fuera imposible quedarse quieto. "O los odias o te enamoran", nos adelantaban quienes ya habían visto al matrimonio en acción. Nadie se quedó indiferente.

Poco antes de que comenzase su actuación, llovió con rabia sobre Kobetamendi. Había auténticas batallas por refugiarse del agua y el suelo estababa embarrado. La tormenta se había desatado con Two Door Cinema Club y por arte de magia remitió con Yo-Landi y Ninja. Y menos mal. De todas formas, acabamos montándonos una auténtica rave en medio del lodazal.

Aunque tenían repertorio de sobra, los sudafricanos optaron por estirar sus canciones más de la cuenta y reducir su playlist a la mínima expresión. "Me han faltado unas cuantas", escuchamos cuando se apagaron por última vez los altavoces del escenario principal.

Arrancaron con 'Fatty Boom, Boom', y ya no hubo forma de parar. El huracán continuó con 'Love Drug' y 'Banana Brain' y reventó con 'Baby's on fire' y 'I fink you freeky'. Bailes imposibles, cañonazos de humo, derroche de sensualidad y provocación sin límites.

Yo-Landi, en plena actuación de Die Antwoord. Tom Hagen
Yo-Landi, en plena actuación de Die Antwoord. Tom Hagen

Two Door Cinema Club

Empecemos con un spoiler: acabamos haciendo la danza de la lluvia. 'What you know' tuvo un punto épico porque en cuanto sonaron los tan reconocibles primeros acordes el cielo cumplió su promesa. Las nubes llevaban todo el día amenazando y la última canción fue algo parecido a meterse en la ducha. La tromba de agua fue impresionante, pero a todos nos dio absolutamente igual (aunque más de uno seguro que lo acabó pagando al día siguiente).

Aunque nos gustó más el repertorio que llevaron al Arenal Sound del año pasado, un concierto que acabó con fuegos artificiales, Two Door Cinema Club montaron una gran discoteca en pleno Kobetamendi. Además de presentar su nuevo trabajo, 'Gameshow', fueron despachando todos sus éxitos en una apuesta sin demasiado riesgo. Así, llegaron 'I can't talk' y 'Something good can work', para ayudarnos a echar el resto. Su directo fue en la medianoche del último día, pero durante algo más de una hora y media nos olvidamos completamente del cansancio.

Two Door Cinema Club acabó tocando bajo la tormenta. Rock in Focus
Two Door Cinema Club acabó tocando bajo la tormenta. Rock in Focus

!!! (Chk, chk, chk)

Poco importa que no hayas escuchado ni un solo minuto sobre su música antes de ir a un concierto. La fiesta que montan sobre el escenario (y mezclados entre el público) es brutal. No sabemos lo que desayuna Nic Offer, pero queremos lo mismo.

La banda de Sacramento ofreció uno de los shows más enérgicos de todo el festival. Era imposible quedarse parado. Las coreografías imposibles y las melodías pegadizas son la base de su éxito, el que les ha llevado a publicar siete álbumes. Para esta actuación contaron con una cantante de soul que formó la perfecta pareja de baile con Offer, que no paró de interactuar con el público. De hecho, le lanzaron unos pantalones cortos de repuesto, ya que los suyos acabaron bañados en sudor. No dudó en ponérselos y certificar que eran de su talla.

Los bilbaínos solo echamos en falta un detalle. Se marcharon sin tocar 'Bam city', un tema que tiene una alusión a la capital vizcaína.

La actuación de !!! nos dejó sin aliento. Tom Hagen
La actuación de !!! nos dejó sin aliento. Tom Hagen

Justice

Tuvimos la oportunidad de disfrutar de la sesión de Justice en un lugar privilegiado. Estuvimos en quinta fila, aproximadamente, y su música aún sigue retumbando en nuestro pecho. El dúo francés nos dejó con ganas de más pese a que su concierto se alargó hasta las tres de la mañana de una jornada que empezó para nosotros hacia las cinco de la tarde.

Su bolo arrancó con problemas de sonido. Tanto fue así que cuando apenas llevaban media hora sobre el escenario decidieron marcharse. Después de miradas entre ellos en las que se decían que el sonido no era el esperado, optaron por marcharse y volver sólo cuando sus mesas de mezclas sonaran en condiciones. Aunque fueron unos cinco o diez minutos de incertidumbre en los que no estaba del todo claro si iban a tardar mucho en regresar, lo cierto es que el parón les vino bien. A partir de ahí, el subidón fue incontrolable y Kobetamendi se convirtió en una auténtica fiesta incluso para quienes no son especialmente aficionados a la electrónica.

Justice dejó el escenario durante unos minutos por problemas de sonido. Tom Hagen
Justice dejó el escenario durante unos minutos por problemas de sonido. Tom Hagen


Phoenix

Actuaron justo antes de The Killers, así que no todo el mundo les prestó la atención que merecían. De hecho, nosotros mismos podemos pasar a formar parte de este grupo de gente. Dieron un buen concierto con unos audiovisuales llamativos y un espejo que nos colocó ante una de las escenografías más sorprendentes. Tan simple como interesante. La banda francesa se reflejaba al fondo del escenario como si estuviésemos observando el concierto a vista de pájaro. Por lo demás, melodías rockeras, sonido cuidado y ganas de disfrutarlos en condiciones en la próxima ocasión. Pasan a la lista de tareas musicales pendientes.

Phoenix ofreció un auténtico espectáculo visual y musical. Tom Hagen
Phoenix ofreció un auténtico espectáculo visual y musical. Tom Hagen


Brian Wilson

Probablemente asistimos al concierto del artista más veterano que ha pisado un escenario del BBK Live. Y encima estuvo en el principal. Brian Wilson, con 75 años, consiguió hacer bailar a los chavales de 20. Trajo el buen rollo hasta Bilbao y de alguna manera nos sugirió un viaje en el tiempo. "Ya no soy Mikel de Barakaldo, ahora soy Mike de California", comentaba a nuestro lado un chico que se dejaba llevar por los ritmos surferos.

El líder de los Beach Boys salió al escenario ayudado por uno de sus músicos. El paso del tiempo va haciendo mella. Se colocó tras su piano, cantó menos de lo esperado y mantuvo el semblante serio, aunque debemos reconocer que impregnó Kobetamendi de muy buen ambiente. Ya podemos decir que hemos escuchado en directo temas como 'Wouldn't it be nice' y 'Good Vibrations'.

Brian Wilson fue el más veterano sobre el escenario. Rock in Focus
Brian Wilson fue el más veterano sobre el escenario. Rock in Focus


Saint Motel

Este grupo de Los Ángeles es el claro ejemplo de que no es necesario ser muy famoso para quedarte con el público de un festival. Sus melodías pegadizas, que por momentos nos hacían pensar que serían un buen tono de llamada para cualquier móvil, se metieron en nuestro cerebro desde el primer momento. De hecho, nos encontramos con varias cuadrillas tarareando sus letras sin ser del todo conscientes de ello. Simplemente molan. Se marcaron una auténtica fiesta en un momento y, aunque les faltaba mucho para llenar el escenario principal, se les prestó mucha atención incluso desde las laderas, que a esas horas aún estaban secas. Unas horas más tarde el diluvio las dejó totalmente inutilizables.

Saint Motel fueron un derroche de buen rollo. Dena Flows
Saint Motel fueron un derroche de buen rollo. Dena Flows


The Parrots

De alguna forma nos veíamos en la obligación de incluir a un grupo español en esta lista. Aunque The Parrots se marcaron un concierto digno de cualquier Top 10. Por momentos nos trasladaron a un baile de graduación de instituto americano aunque también hubo tiempo para desmelenarse a ritmo de rock and roll. La entrega fue brutal. Y la actuación ganó enteros con la aparición de King Kayman a la guitarra. Horas antes nos ofreció un miniconcierto en solitario en el barco de Jägermusic que nos dejó con la boca abierta. Toca la guitarra, la batería y canta al mismo tiempo. Merece una escucha, y más si es en directo.

The Parrots nos trasladaron por momentos a un baile de graduación. Dena Flows
The Parrots nos trasladaron por momentos a un baile de graduación. Dena Flows


Aunque The Parrots no fueron nuestro único descubrimiento. Los amantes de la electrónica deben darles una oportunidad a los locales Empty Files, que ofrecieron un show que hizo pensar que los que estaban sobre el escenario era algo más que unos principiantes.

Las melodías pausadas pero llenas de fuerza de la jovencísima Izaro nos enamoraron. Ha publicado 'Om', su primer trabajo, gracias a una campaña de crowdfunding y a ratos nos recordó a Anni B Sweet y a Russian Red. Eso sí, la cantautora vizcaína canta en euskera, castellano e inglés. Cantó pese a estar aún recuperándose de una afonía, pero sacó adelante el bolo sin ninguna complicación.

Y cambiando totalmente de tercio, los que quieran caña de la buena deben darle una oportunidad a Los Bengala. Si siguiésemos su concierto con los ojos cerrados, podríamos pensar que estamos ante una gran banda. Pero lo cierto es que sobre las tablas son solo dos. Los maños hacen un rock primitivo y felino, tal y como cuentan ellos mismos. "¿Queréis que os toquemos una balada?", bromeaban.



*Mientras revisamos las fotos, vídeos y demás recuerdos que nos hemos traído del BBK Live, ya podemos ir restando días hasta la edición de 2018. Kobetamendi volverá a la carga el 12, 13 y 14 de julio. Los más impacientes podéis comprar el bono de tres días por 80 euros.

Un año más, el BBK Live ha sido apto para todos los públicos. Rock in Focus
Un año más, el festival ha sido apto para todos los públicos. Rock in Focus




Oihana

Sin ánimo de ser excesivamente entusiastas, porque siempre hay cosas por pulir, al bajar la cuesta de Kobetamendi y dejar atrás por última vez en 2017 el recinto del Bilbao BBK Live, nos quedamos con la sensación de que este año era complicado hacer una lista de pros y contras. Simplemente porque los contras iban a brillar por su ausencia. Sigue habiendo peros, evidentemente, pero vienen acompañados de grandes aciertos que hacen que el festival bilbaíno siga siendo una fecha marcada en rojo. Aunque se sincronice con el Mad Cool madrileño, que también coincidirá con el BBK Live en el calendario del año que viene.

Como hacer una lista de lo mejor y lo peor nos resulta complejo y algunos de los grandes avances del festival este año tienen algún que otro punto negativo, vamos a analizar los aspectos más relevantes de este año, que ha traído varias novedades. Si en la pasada edición estrenamos el escenario Basoa, esta ha quedado marcada por el pago con la pulsera y los vasos reutilizables.

Transporte

Cada año hay quejas por tener que subir la mitad de Kobetamendi a pie. La organización fleta autobuses desde Bilbao y Barakaldo, pero a partir de las 17.00 horas estos no suben hasta el recinto de conciertos y el camping para evitar problemas con el tráfico. Hay que hacer una parte del trayecto andando. Estaría bien que estirasen este servicio al menos hasta las 18.00 horas, teniendo en cuenta que no fueron pocos los que tuvieron que subir hasta allí cargados con sus tiendas de campaña y que a esas horas de la tarde aún no hay aglomeraciones.

Sin embargo, también es cierto que los autobuses suben cada vez con más frecuencia y que las largas colas para montar en ellos ahora son algo anecdótico cuando en anteriores ediciones parecían una constante. Y para volver a casa, apenas había que esperar cinco minutos de cola, salvo, una vez más, en las horas punta.

El metro funcionó toda la noche tanto el viernes como el sábado, como ocurre todos los años gracias al horario de verano. Eso sí, nuevamente hubo problemas para quienes quisieron volver a casa el jueves. Ya el año pasado pusieron algún servicio especial. En esta 12ª edición ha ocurrido lo mismo, pero solo sirvieron para quienes se fueron a casa tras ver a Depeche Mode. Minutos después actuaron Justice y para entonces el metro ya estaba cerrado hasta las seis de la mañana.

Pulseras
 

La gran novedad de este año ha aligerado las colas. Pagar con el chip de la pulsera en todo el recinto ha hecho que ir a pedir a la barra sea más rápido y que los amantes de lo ajeno lo hayan tenido más complicado. La pulsera podía cargarse tantas veces como se quisiera, tanto en los puestos físicos que había en el recinto como por medio de la aplicación del festival. Allí además podías ver el presupuesto total que te habías gastado.

¿Y qué tiene de malo? Seamos honestos, es más fácil que los gastos se nos vayan de las manos porque no vemos la cartera temblando. Además, pagar cada uno su trago implicaba que todos los amigos tuvieran que acercarse a la barra. Pero lo que más quejas ha generado es que para recuperar el dinero sobrante de la pulsera te cobran un euro de comisión y si tu saldo es inferior a dos euros no hay forma de que te lo devuelvan. Algo que, por cierto, habría sido de agradecer que indicasen debidamente en las casetas de recarga para así evitar mosqueos al final del festival.

Vasos reutilizables

Este año han comenzado a utilizarse vasos reutilizables. Bastaba con mirar al suelo al acabar cualquier concierto para comprobar que esto ha ayudado a que se reduzca el volumen de basura de forma muy notable. Es de agradecer, sobre todo, teniendo en cuenta que el festival transcurre en un monte. Por cierto, también había contenedores de reciclaje por todo el recinto.

Eso sí, aunque el diseño era muy bonito y la idea era ecológica, los vasos eran caros. Cada uno costaba 2,5 euros y si querías un katxi y luego un refresco o un cubata, tenías que comprar dos -uno de cada tamaño-. En principio los vasos eran retornables. Podías devolverlos al acabar el festival y recuperabas tu dinero, pero no quedaba muy claro dónde había que devolverlos.

Precios

No nos engañemos, aunque se mantuviesen los precios del año pasado, sigue siendo un festival caro. Los katxis de cerveza o kalimotxo y los cubatas costaban 8 euros -sin contar el precio del vaso-, y los chupitos, 3,5. En cuanto a la comida, de media había que gastarse unos 7 u 8 euros y normalmente no eran raciones excesivamente grandes.

Comida

La oferta fue muy variada: desde sushi hasta costilla a la brasa, pasando por clásicos como la pizza y los bocadillos. Por cierto, los foodtrucks también daban la oportunidad de comprar comida vegetariana o vegana.

Baños

El año pasado ya se notó una importante mejora. Cada vez hay más baños y están más limpios. En algunas zonas había hasta lavabos. Hubo personal de limpieza casi de forma permanente y apenas había que esperar colas. Tan solo había que tener un poco de paciencia antes y después de los conciertos más multitudinarios.

Cartel

Si el año pasado nos quejábamos de que faltaban grandes nombres, esta 12ª edición ha estado a la altura. The Killers ofreció su único concierto de la gira en España, Depeche Mode actuó por tercera vez en Kobetamendi y Die Antwoord reventó el escenario principal. Primal Scream, Two Door Cinema Club y !!! contribuyeron a que la fiesta transcurriese sobre ruedas y actuaciones como la de Brian Wilson, con 75 años, haciendo bailar a los chavales de 20, forman ya parte de la historia del BBK Live. El festival también nos brindó la oportunidad de saltar con los enérgicos Los Bengala y los incansables The Parrots, y de descubrir nuevos talentos como la jovencísima Izaro -que recuerda a Anni B Sweet y Russian Red- y The Empty Files, con un futuro muy prometedor en el mundo de la electrónica.

Oihana
Eurosonic Noorderslag, Festival, Music, Groningen, Holanda
El festival Eurosonic Noorderslag celebra su trigésima edición enfocada este año a los países de Europa Central y del Este. Nacido en 1986, es un evento anual de cuatro días de duración que se celebra cada mes de enero en la ciudad holandesa de Groningen y atrae cada año a más de 40.000 visitantes, convirtiéndose en uno de los encuentros profesionales y showcase musical más importantes en Europa. La cita reúne cada año a más de 3.900 profesionales del sector y representantes de más de 430 festivales internacionales, que quieren descubrir a los nuevos grupos con los que hacer negocios. Pero además de ser la plataforma de networking e intercambio clave de la música europea con un intenso programa de actos con más de 170 conferencias, entrevistas, talleres y reuniones, también atrae a amantes de la música en directo consolidándose como uno de los mejores escaparates internacionales para la música independiente europea, ofreciendo actuaciones de artistas emergentes y las últimas tendencias musicales. Por citar a algunos, este encuentro ha sido responsable de poner en marcha la carrera de grupos como Ibeyi, Royal Blood, Ásgeir, Vök, Benjamin Clementine, , James Blake, George Ezra, Aurora, Jungle, Milky Chance, Bastille, Dotan, Jett Rebel, Hozier, Seinabo Sey y muchos más. De ahí que haya sido recientemente galardonado con el premio IMPALA Outstanding Contribution Award.

Eurosonic Noorderslag, Festival, Music, Groningen, Holanda
Aparte de los conciertos y las conferencias, también se celebran varias ceremonias de premios de reconocido prestigio (como los EBBA, Pop Award, European Festivals Awards o Interactive Awards) y todos los años hay además un programa de intercambio de talentos de distintos países europeos. Y es que la Fundación Noorderslag tiene como principal objetivo el intercambio y apoyo a la nueva música europea y para su consecución lanzó en 2003 una iniciativa destinada a estimular la circulación del repertorio europeo en festivales, radio y medios de comunicación de toda Europa: El Programa Europeo de Intercambio de Talentos (ETEP). Desde sus inicios se han realizado unos 2300 conciertos de 810 artistas europeos en 90 festivales ETEP de 30 países. Dentro de esta iniciativa se desarrolló un nuevo programa en 2011 uniendo y expandiendo el alcance de intercambio de artistas a la Europa Central y Oriental (CEETEP) que hoy engloba a otros 18 festivales europeos como el Sziget o el Exit Festival.

Eurosonic-Noorderslag se celebra durante los días 13, 14, 15 y 16 de enero de 2016 en el centro de la ciudad de Groningen (Holanda): cuatro días de música en directo con más de 350 conciertos. Los tres primeros días se desarrolla el Eurosonic dedicado a nuevos artistas europeos emergentes, y el sábado es el Noorderslag reservado para mostramos a los grupos holandeses más espectaculares del momento.

Eurosonic Noorderslag, Festival, Music, Groningen, Holanda
Este año han cerrado un cartel de prestigio para celebrar por todo lo alto el 30 cumpleaños del Festival, incluyendo grupos de 32 países diferentes entre los que destacan por número de propuestas UK, Bélgica, Alemania, Dinamarca, Francia, Irlanda y sobre todo Holanda. España también está representada en el lineup de este festival a través de ocho grupos de destacada trayectoria en nuestra escena musical: Guadalupe Plata, The Parrots, Álvaro SolerNúria Graham, Ocellot, Begun, La M.O.D.A. y Svper. La organización además nos ofrece en su página la posibilidad de organizarnos el calendario con nuestros favoritos para no perdernos ningún detalle. Aquí podéis consultar el cartel por días.

Este festival es único para dejarte conquistar por nuevos talentos y sentirte pionero al descubrir bandas emergentes que pronto encabezaran los carteles de los festivales más importantes de Europa. En el Eurosonic Noorderslag prima sobre todo la calidad musical, lejos de ser un macroevento donde el público acude más atraído por la diversión descontrolada que por otra cosa. Aquí buscamos experimentar sensaciones musicales auténticas, directos que nos encandilen y sorprendernos con espectáculos singulares en lugares íntimos.

Isabel Cervera

Así fue el Erosonic Noorderslag 2015