ZSK Munich
Múnich nos recibía con un invierno académico. Frío, viento y poca actividad callejera. Nada que ver, con lo que nos depararía al día siguiente el fin de gira de los berlineses ZSK. Contra el frío y el viento poco pudimos hacer, aunque sí fuimos capaces de cambiar un poco las tornas de la actividad siguiendo el camino formado por cuatro letras: FLEX. Pero esa es otra historia.

ZSK habían elegido para la ocasión un centro cultural llamado Backstage. Nada más llegar al recinto, nos recibía un enorme cartel con el nombre del sitio y cuando por las paredes empezamos a ver la programación que tenían durante todo el año, ya nos dimos cuenta de la grandeza del lugar. Como si nos metiéramos en un jardín botánico, un laberinto de pasillos y módulos, y siguiendo el pasillo principal desembocamos en varias estancias y dos salas de conciertos. 

La principal, y otra un poco más pequeña, pero muy acogedora. Tan acogedora, que te dicen que en cinco minutos cierran pero te puedes tirar allí una hora más. La rigidez alemana, allí paso de lado. Pero si hablamos de recibimiento acogedor, agradecidos al que nos dieron los primeros fans que se agolpaban en la puerta ante de abrir, ofreciéndonos pizzas y cervezas recién salidos de su carrito de la compra, para hacer la espera más amena. Tras el piscolabis, padentro a disfrutar de una gran noche. Cuando vimos las colas que se formaban para entrar, nos empezamos a dar cuenta de que aquel concierto no sería uno más. El frío empezaba a disiparse.

Rumkicks en Backstage (Munich)
 

Con una muy buena entrada, abrían fuego las coreanas Rumkicks, posiblemente la sorpresa de la noche, para bien. Punk clásico a todos los niveles. Crestas de colores, chupas con remaches y crudeza musical. Sin embargo, esa crudeza combinada con unas voces con un toque inocente, daban un resultado muy apetecible para el oído. El power trío femenino desprendía frescura, desparpajo e ironía a partes iguales. Sorprendieron a más de uno seguro, entre ellos a nosotros, con su ágil verborrea alemana y sus canciones directas y honestas. Tras confesar sus preferencias por los punk rock boys, se despidieron resaltando quienes estaban encima del escenario “We are Rumkicks”.

Rogers en Backstage (Munich)
 

Con el buen sabor de boca dejado por las coreanas, les tocaba turno a Rogers. Con una puesta en escena brilli-brilli, saltaban al escenario los de Düsseldorf. Punk rock melódico sin contemplaciones es lo que disfrutaron nuestros oídos con ellos encima del escenario. Recuerdos de los noventa entre patinetes, graffitis y mucho asfalto, quemando zapatilla. Reminiscencia de Rise Against, Pennywise o Die Toten Hosen sobrevolaron la sala. Con un sonido mucho más potente y una batería más precisa que un metrónomo, nos deleitaron con una hora vertiginosa. En la canción más festiva del todo el repertorio, apareció en escena Joshi en primer lugar y después toda la banda de ZSK, hermanados para demostrarnos que venían con ganas. Buen show de una banda que ayudó a que el nivel de la noche siguiese subiendo como la espuma.  

ZSK en Backstage (Munich)
Y les llegó el turno a ZSK. Con el ambiente más que caldeado y un telón frontal que rezaba “Estamos en tu ciudad”, en clara alusión a los políticos que solo se presentan en ciertas ciudades en época de campaña, sonaban los acordes de la canción homónima. Tras caer el telón y tras un disparo de confeti, se adivinaba a ver a la enérgica banda. Joshi pegando botes y abriendo los brazos de lado a lado, guitarra y bajo uniendo sus fuerzas para demostrar la comunión y los de seguridad disfrazados de controladores aéreos, regulando el tráfico que sobrevolaba por nuestras cabezas. 

Primera canción y todo patas arriba, incluso las cervezas. Cinco minutos de reloj fue lo que duró Joshi encima del escenario. En el minuto 6 ya surfeaba por encima de las cabezas de los que se agolpaban en primera fila. Por si el ambiente no estaba que ardía o no fuese lo suficientemente acogedor, el juego de luces rojas y naranjas ayudaban a que la llama siguiese viva constantemente. El momento álgido de la noche llegó cuando se les ocurrió la idea de celebrar el fin de gira poniendo un sofá en medio del escenario y llamando a sus amigos de Rogers Rumkicks para que los acompañaran. Mientras tanto, Joshi no dudó ni un segundo en tirarse al público y surfear las cabezas de la gente, para llegar hasta una barra que estaba al fondo de la sala, coger un cajón de cervezas y volver al escenario con semejante tesoro sobrevolando otra vez las cabezas, para terminar encima del escenario, ofreciéndoles las cervezas a sus amigos y por supuesto, a sus fans allí presentes. ZSK in da house.

ZSK en Backstage (Múnich)

 Hubo lugar también para las risas, con la banda y toda su crew disfrazada de bananas a ritmo de 'Chicken Banana'. Y para cerrar una gran noche, no podía faltar su leitmotiv encima del escenario. Las sirenas de 'Alert antifascista' sonaban fuertemente, para dar paso a una descarga de adrenalina y velocidad a partes iguales. Como si estuviésemos recién salidos de una centrifugadora, terminábamos la noche con una sonrisa de oreja a oreja y con la sensación que vivimos una experiencia muy enriquecedora.

ZSK, amenazamos con volver.

Nos vemos pronto.


Saltimpunki

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