Electro Arabic
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Zenobia

Nos reencontramos con Isam Elías, mitad del dúo palestino Zenobia y artista en solitario, en el corazón del Babel Music XP, el vibrante mercado musical celebrado en Marsella.

Desde que lo conocimos en 2019 en el festival Músicas del Mundo de Sines (Portugal), su carrera no ha hecho más que expandirse: ha pasado de los escenarios del Medio Oriente a una residencia artística en la Cité des Arts de París, y ha abierto un nuevo camino como solista, sin dejar de impulsar Zenobia con fuerza internacional. En esta conversación íntima, Isam nos habla de identidad, de los puentes entre tradición y modernidad, del papel de las mujeres en su obra, y del futuro de la música árabe electrónica.


Festivaleros!: ¿De dónde vienes y cuál es tu formación musical?

Isam Elías: Nací en Haifa, en Palestina. Empecé a tocar el piano clásico con seis años, estudiando a Bach, Chopin y Beethoven. Recientemente, me aceptaron en una residencia artística en la Cité des Arts de París, lo que me permitió mudarme a Europa. Ha sido un gran cambio para mi vida personal y profesional.

Festivaleros!: Nos conocimos en 2019 en el festival de Sines, Portugal. Desde entonces, ¿qué ha cambiado en tu vida musical y personal?

IE: Mucho. Zenobia fue mi primer proyecto serio, junto a Nasser. Nos permitió salir de Palestina, tocar en festivales internacionales, firmar con Crammed Discs, colaborar con Acid Arab y conseguir una agencia de booking. Todas estas conexiones impulsaron muchísimo mi carrera. Y mudarme a París amplió todavía más mi red de contactos y posibilidades artísticas.

Festivaleros!: ¿Cómo describirías la diferencia entre Zenobia y tu proyecto en solitario?

IE:  Son dos mundos distintos. Zenobia es más directo, potente, orientado al dancefloor, con mucha energía. Mi proyecto en solitario es más íntimo. Mezclo música clásica occidental, folclore árabe y electrónica, con un enfoque especial en el piano. Es un viaje emocional más narrativo. Paso de momentos muy suaves y melódicos a pasajes electrónicos más intensos. Me permite expresarme con más libertad.



Festivaleros!: ¿Cómo fue construirte un espacio artístico en París?
IE:  París me ha dado lo que no tenía en Palestina: una comunidad artística diversa. En Haifa no puedes colaborar fácilmente con músicos sirios o libaneses por cuestiones políticas. Aquí he podido trabajar con artistas de toda la región árabe. He colaborado con libaneses, sirios… Eso ha enriquecido muchísimo mi música. Siento que estoy tejiendo puentes entre tradiciones. Además, la energía cultural de París es muy inspiradora.

Festivaleros!: Hablando de Zenobia, me gustó mucho "Warriors Never Die". ¿Qué motivó ese trabajo?

IE:  Ese EP es un homenaje a las mujeres palestinas. Durante la Intifada y a lo largo de nuestra historia, ellas han sido pilares de la resistencia. Queríamos resaltar su papel desde un lugar poético, no literal. Por eso tomamos canciones y poemas tradicionales cantados por mujeres. Invitamos a dos amigas de Nazaret —que no son cantantes profesionales— para grabar con nosotros, y también colaboramos con la artista libanesa Youmna Saba, que es maravillosa. Fue un proceso muy especial.




Festivaleros!: ¿Cómo ves la fusión entre música árabe y electrónica?

IE:  Ambas tienen reglas muy distintas. La música clásica árabe tiene el sistema de maqams, que es muy emocional y preciso. No puedes simplemente “copiar” un maqam y ponerlo encima de un beat. Y la electrónica también tiene su lógica y sus texturas. Para fusionarlas bien, hay que tener una mentalidad abierta desde los dos lados.
Muchos músicos árabes son algo reacios a experimentar, y lo mismo pasa en la electrónica: hay quien solo piensa en el bajo (hace un sonido de bajo con la boca) y no presta atención a las melodías. Si logras respetar los códigos de ambos mundos y crear un lenguaje propio, el resultado puede ser muy poderoso. Creo que esa es la fuerza de Zenobia.

Festivaleros!: ¿Cómo es esa dualidad cultural en tu proceso creativo?

IE:  Prefiero no verlo como una dualidad, sino como una riqueza. La música árabe tiene siglos de tradición y un lenguaje emocional muy profundo. La electrónica también es una tradición más joven, pero con sus propias herramientas y estructuras. Cuando se encuentran sin prejuicios, pueden crear algo completamente nuevo. A mí me gusta pensar que no estoy mezclando “lo tradicional” con “lo moderno”, sino desarrollando un nuevo lenguaje.

Festivaleros!: ¿Dónde está Zenobia ahora? Tú estás en París, Nasser está en Palestina...

IE: El proyecto sigue vivo. Seguimos componiendo y tocando juntos. De hecho, vamos a tocar en el festival MIX en Lyon en un par de semanas, y luego en Paleo y Sziget. También estamos terminando un nuevo EP con Acid Arab, que saldrá con Crammed, y un nuevo álbum nuestro que se lanza en agosto. Compartimos archivos, trabajamos a distancia, o nos encontramos cuando puedo viajar. Zenobia nos abrió muchas puertas, y no queremos dejarlo ir.

Festivaleros!: ¡Qué bien! Entonces ¿estás trabajando en un nuevo álbum?
IE:  Sí, ya está terminado. Sale en agosto. Todas las pistas están listas, y ahora estamos planificando el lanzamiento. Antes del álbum sacaremos varios sencillos. Y, como te dije, también está el EP con Acid Arab. Se vienen muchos lanzamientos este año.

Festivaleros!: Para terminar, ¿cómo ves el futuro de esta música híbrida que nace entre lo árabe y lo electrónico?

IE:  No lo llamo “mezcla” ya. Creo que ya es un género propio. Cuando veo videos de hace 20 años en bodas palestinas, ya había DJs mezclando con dabke y cantantes tradicionales. Hoy en día hay muchos artistas en toda la región —en Siria, Líbano, Palestina, Jordania, Egipto— que están explorando estas fusiones. Hay muchísima riqueza en la música tradicional árabe y todavía muchos terrenos por explorar. Creo que esto no es el final, ni un pico: es solo el comienzo. Hay mucha demanda, y eso genera más artistas, más ideas, más innovación. El futuro de esta música híbrida está lleno de posibilidades.

Festivaleros!: Muchas gracias por compartir tanto con nosotros, Isam.
IE:  ¡Gracias a vosotros! ¡Salud!



El nuevo album de Isam Elias saldrá el 13 de Junio
Leer la entrevista de 2019 de Zenobia en Sines

Vincent

Entrevista realizada en el Babel Music XP 2025, Marsella.

Entrevista: LA LOUUVE DJ (Argelia)

La Louuve nació en Nigeria y desde los 13 años vivió en Argelia. Cuando llegó a Francia, necesitaba crear. Sabía que trabajaría en la industria musical o cultural, porque necesitaba ese vínculo entre su nueva identidad francesa y sus raíces argelinas.

Hemos tenido el placer de encontrarnos con la DJ La Louuve, en Babel Music Xp y conocer un poco de su historia y su acelerada carrera como DJ.

Festivaleros!: ¡Bienvenida! encantada de conocerte!

La Louuve:
gracias, encantada también de conocerte.

F!:  Me gustaría saber algunas cosas sobre tu carrera, ¿cuál es el origen de tu nombre?

LL: Vale, mi nombre es La Louuve, que en francés significa “la loba”. En “amazigh” (bereber), mi verdadero nombre es Tayeb pero cuando los franceses llegaron a Argelia, nos dieron nuevos nombres, así que mi primer nombre es Lulu que suena como loup (lobo) en francés.  La Louuve es la versión femenina, así que tomé ese nombre y lo feminice, también como una forma de apropiarme de esa historia de colonización. Es como algo esquizofrénico, porque es algo doloroso, pero también poderoso. También, en francés decimos “la meute” (la manada), y con Lulu decimos el lobo y la manada. No sé cómo se traduce exactamente “la meute”, quizás como “la madre” o “la manada” en español o árabe...y hay algo más, cuando mezclo en el escenario, siento también que a veces hay amigos que vienen a bailar a mi alrededor, o con el público…hay algo que tiene que ver con esa energía, de dar y recibir. Este intercambio es muy importante en esa idea de “la meute”.

La Llouve Dj /Argelia

F!: ¿cómo o por qué decidiste ser DJ? ¿Venías de otra carrera?

LL: Empecé trabajando en la industria musical, en producción, con agencias de booking y también organizaba fiestas en París con mi asociación en ese momento. Y así empezó todo. Ser DJ llegó hace dos o tres años, porque una amiga tenía un bolo y no podía hacerlo y me dijo: "tú conoces esta música, ¿puedes reemplazarme?". Y yo le dije: "pero si no soy DJ" y ella me dijo: "tú puedes", y así aprendí en tres días con ella, que es una artista tunecina, productora y también DJ. Me enseñó lo básico, y empecé con ese bolo. Yo pensé: "solo voy a pinchar en fiestas de amigos o con gente que conozca mi historia musical" y luego se volvió viral, creo, por las redes sociales, porque conozco a mucha gente y la gente empezó a hablar de ello, por la fuerza de lo que represento.



F!: ¿Cómo fueron esos inicios?

LL: Al principio, técnicamente no era buena. Empecé como selector, más que como DJ. Haciendo selecciones más que trucos. No creo que la parte técnica sea lo más importante. Lo más importante es la música y lo que traes al público, porque cuando estás en el escenario, representas algo, no puedes simplemente pinchar y estar conectada sólo con la máquina, prefiero conectar con la gente, dar alegría, sonreír, bailar.  Eso es lo que intento ser: una reina en el escenario, mantener esa energía con la gente. Esa es la fuerza de La Louuve y creo que se volvió viral. Cuando empecé, dije que aceptaría todos los bolos, pagados o no. Incluso si era mala DJ o más una selector, necesitaba traducir mis miedos y mi falta de confianza. A veces tenemos que silenciar esa voz interior y simplemente actuar. Hay una escena muy grande dominada por hombres. A eso lo llamo el “síndrome del impostor”. Creo que los hombres no se hacen tantas preguntas antes de pinchar. Solo hacen su trabajo. Pero creo que también es bueno pensar en lo que haces, evolucionar con tu pensamiento, y transformar eso en algo más profundo y fuerte sobre el escenario. Yo he tenido que estudiar, profesionalizarme lo más que pueda, solo para sentir esa confianza. Siento que tengo que demostrar que soy buena.

La Louuve - Babel Music Xp

F!: ¿Sientes que estás haciendo un trabajo como referente para las nuevas generaciones?

LL:  Al principio no pensaba tocar solo música árabe, mezclaba otras cosas. Pero luego se volvió más preciso, porque era importante para mí destacar esa música y decir: esta música existe, es actual, hay muchos productores increíbles, hombres y mujeres. Ser una referencia es importante. Si soy referente para niñas u otras personas, también es un intercambio, porque tú también evolucionas con la gente que puedes influenciar positivamente. Así que sí, creo que es importante ser una referencia positiva y decirle a todas las chicas del mundo que pueden hacer lo que quieran. Si quieres ser productora, cineasta, o lo que sea, puedes hacerlo. Y si verme en el escenario les da ese impulso, si puedo compartir un poco de esa luz con otras mujeres del mundo, para mí es súper importante. Porque ser DJ también es trabajo. La gente piensa que no lo es, que ser DJ es solo divertirse, beber, pero no, también estamos trabajando. Estamos dando algo de nosotros mismos. Es como estar desnudos. Así que cuando hago eso, necesito estar súper alineada conmigo misma, y estar verdaderamente clara con lo que quiero decir.



F!:  Tu música, tu cultura, ha sido muy censurada y no hay suficientes espacios en Europa, y tú ahora estás ocupando un lugar. ¿Cómo es ocupar este lugar ? ¿Cómo es ese proceso?

LL: Creo que el proceso empieza con hacer, con estar en acción. Incluso si, como decíamos, no tienes confianza en ti misma. Por ejemplo, la música Raï es una música que viene de la colonización francesa y era de personas beduinas que trabajaban en las tierras, y empezaron a cantar mientras cultivaban para los colonos franceses. Entonces empezó con ese mensaje de ser reducidos a un pueblo indígena. Nunca se esperó que este género fuera internacional. Yo vengo de Orán, que es la ciudad del Raï. Para mí, es el primer género musical del mundo árabe, desde Oriente Medio hasta el norte de África, que se vuelve internacional. Y no es un subgénero, es un género en sí mismo. Tiene influencias de otras músicas, pero su base es propia. Así que, para mí este ejemplo muestra cómo hay un “compartir”, porque esta música le habla al corazón de quienes vienen de ahí, y también puede abrir la mente a quienes lo descubren por primera vez. Y para mí, si eso funciona con estos dos tipos de franceses —los que tienen origen y los que no—, entonces hice un buen set, misión cumplida!

La Louuve - Babel Music Xp


F!: Hablemos de tu público, mezcla entre franceses/europeos y árabes…

LL: Tocar para personas europeas que no conocen realmente esta música, o que la conocen pero no la escuchan porque no es mainstream o pop es impresionante porque, por ejemplo, hay muchos franceses blancos que vienen a mis sets y dicen: "Wow, he descubierto esto", o "ya lo conocía, pero gracias a tu remix lo he redescubierto". Es un gran trabajo tener este público tan diverso. A veces hice sesiones de Raï en bares donde había un 90% de argelinos, porque vinieron para eso, como un revival de las canciones de antes, y resulta que hay franceses que simplemente están en el bar, tomando algo, y se sorprenden y aprecian el género. Porque es una sorpresa, y también porque la música es universal. Pero los medios hoy son muy duros con la comunidad árabe. Desde el 11-S, todo cambió. Por ejemplo, hay un artista franco-marroquí-americano que dice: "antes del 11-S, yo era exótico, todas las mujeres me querían, la gente me amaba en Francia. Y después, todo cambió: me convirtieron en terrorista, en alguien estimado de forma negativa". Para mí, tocar música árabe revierte eso. Es como decir: somos mucho más que eso. Somos mucho más que mala vibra o mala imagen.

La Louuve - Babel Music Xp

F!: Y ya para terminar, eres mujer,  de la nueva generación y en la industria de la música magrebí. ¿Cómo es? ¿Cómo ha sido tu experiencia?

LL: Quiero decir, lo bueno, lo malo y lo peor. En general, soy recibida muy bien, incluso por los equipos técnicos o los lugares que me invitan. Pero a veces te enfrentas a hombres que te hacen mansplaining o cosas así. Pero intento enfocarme en mí misma y mostrar que soy fuerte. Intento limitar la interrupción o la fuerza superior que quieren imponer. Y también minimizar la victimización. Cuando estoy en el escenario, me importa un carajo. No soy mujer, no soy hombre. Sé que soy mujer, pero soy algo más que eso.


Angela Blackburn para Festivaleros!

Foto: Vincent Bernat 

Bio de La Louuve