Japanese Girls
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Japanese Girls, BIME

Entre otras cosas, BIME nos permitió descubrir numerosas bandas que bien vale la pena conocer. Podríamos destacar unas cuantas de los showcases y otras tantas del fin de semana, pero con quien nos quedamos en esta ocasión es con una de las más cañeras del viernes 22 de noviembre. Venidos directamente desde Vancouver (Canadá), y con un sonido que ni ellos mismos son capaces de definir pero que nosotros encajaríamos dentro del rock alternativo, el punk y el indie. Su potencia y la fuerza de su vocalista sobre el escenario hicieron que la suya fuera una de las actuaciones más aclamadas de ese día después de los grandes cabezas de cartel. Hablamos de Japanese Girls.

Y no, ni son japonesas ni son chicas; “solo rock and roll”, afirma Graham Serl, batería de la formación. La plantilla la completan Charlie Kerr, Chris McClelland y Oliver Mann, vocalista, bajo y guitarra, respectivamente. Nosotros charlamos con Charlie y con Graham tras su actuación en el BEC!, dos días después de que también tocaran en el Kafe Antzoki durante el Canadian Blast, uno de los showcases integrado exclusivamente por artistas canadienses.

Aunque conformados como Japanese Girls solo llevan tres años, su relación musical se remonta hasta hace siete, cuando Charlie y Oliver se juntaban para tocar cuando aún iban al instituto. Y este ha sido su primer bolo en España. “Bilbao me encanta, ¡no puedo esperar a volver! La gente es increíblemente amable con nosotros”, exclama emocionado la voz del grupo, quien, de hecho, jamás había puesto un pie en Europa. “Nos gustaría volver en verano por el BBK Live”, apunta Graham. “Hablamos con el organizador y nos encantaría poder tocar allí. Sería un sueño hecho realidad. Nos han llegado mensajes de mucha gente que nos dice que quiere vernos de nuevo. Si se los enseñamos al mánager quizá podamos volver pronto”, continúa.
Japanese Girls, BIME
La del BIME ha sido para ellos la actuación a mayor escala de la que jamás hayan gozado. “En Canadá tocamos en bares”, cuenta Charlie. Así, su desconcierto al ver por primera vez el escenario en el que deberían actuar es de sobra comprensible. Asombro que quedó recogido en un breve vídeo. “Cuando vi el escenario tan grande estaba muy nervioso; pensé que cuando actuáramos estaría vacío, con unas treinta [lo dice en castellano] personas, que no vendría nadie a vernos. Me entró el pánico”, admite el vocalista del grupo.

Pero no fue así. Hasta mil personas -el total de visitantes del día fue de ocho mil- se congregaron en frente del escenario número tres para ver a los de Vancouver, y eso que aquí son -o eran- unos completos desconocidos. “Fue la mejor noche de mi vida. Que hubiera gente del público que se supiese nuestras letras… No sé, fue increíble. No encuentro otra manera para describirlo”, admite Charlie. Piensan que su éxito se debe a la fácil comprensión de sus canciones. “Especialmente nuestra canción ‘Tiger’ tiene un coro muy fácil de seguir, y pude ver cómo las primeras filas cantaban con nosotros, ¡y eso que la canción aún no está publicada!”, se sorprende el cantante. Y Graham le secunda: “Sí, las primeras filas fueron radicales. Las mejores que hemos tenido nunca”.

De la actuación en el Canadian Blast tampoco se llevan más que inmejorables impresiones. Admiten que no conocían previamente a los compatriotas que tocaron esa misma noche con ellos, pero que fueron “geniales”. “Rich Aucoin fue increíble, y simplemente adoro a Megan Bonnell. En cierta manera estoy colado por Megan”, bromea Charlie. De su actuación dicen que “el sonido fue perfecto”. “Me encantó el sitio y su vida nocturna. Conocimos a un montón de gente”, se alegra el cantante. “Nos sirvió para crear una red de nuevos contactos”, reconoce Graham.

Japanese Girls, BIME



Saben que ya solo el nombre de Japanese Girls ayuda a captar la atención del público y que ya de entrada sorprenden, por eso de que te esperas cinco niponas y te encuentras a cuatro tíos. El nombre de la banda surgió tras un ensayo mientras veían un vídeo de una banda punk rock japonesa formada solo por mujeres. “Necesitábamos urgentemente un nombre. Propusimos varios pero ninguno nos gustaba. Entonces alguien dijo ‘Japanese Girls’, y nadie dijo que no, así que así se quedó. Aunque hemos tenido problemas. La gente buscaba nuestro nombre en internet y lo primero que encontraba era pornografía, por lo que decidimos eliminar todas las vocales de nuestra dirección web y de nuestro perfil en Twitter (JPNSGRLS)”, cuenta el batería de la banda.

Ahora, se encuentran inmersos en la producción de 'Circulation', su primer disco largo. Hasta el momentos, solo tenían publicado un EP de cinco temas, 'The Sharkweek'. Su nuevo trabajo constará de doce nuevas canciones y ha sido grabado en Vancouver, en los estudios Greenhouse con Steve Bays, vocalista de Hot Hot Heat, como productor. Ya adelantaron algunos temas en sendas actuaciones en el festival BIME, como la ya mencionada 'Tiger' o 'David and Golitah'. Por el momento, aligeran la espera con la publicación de un tema navideño, aunque “lo más navideño de la canción es el título”, bromea Charlie. 'Red & Green' se llama.



Los canadienses vuelven a casa más que contentos con la experiencia. Rememoran aún emocionados el día que recibieron un e-mail de su discográfica buscando alguna banda que quisiera viajar a España a un nuevo festival justo un mes antes del BIME, y lo que han vivido ha superado con creces sus expectativas. “Ha sido mucho mejor de lo que hubiéramos podido pedir”, comenta el líder del grupo, agradecido. De aquí en adelante lo único que quieren es seguir grabando discos, viajar e ir saltando de festival en festval. “Queremos ser un grupo mejor, y vamos a esforzarnos en ir a por ello”, sentencia Charlie.

Ergo
Fotos: Silvia Cantera


Vancouver Grizzly by Japanese Girls
The Asteroids Galaxy Tour, BIME
Por fin llegó el día. Llevábamos un par de meses negándonos a aceptar el hecho de que la temporada de festivales se había acabado, resignados a tener que esperar hasta la vuelta de la primavera para poder desaparecer e ir a darnos un atracón de bandas durante un par de días. Gracias a Dios, o a Last Tour International en el caso que nos ocupa, nuestras plegarias fueron escuchadas y BIME acudió a nuestra llamada.

El Bizkaia International Music Experience (BIME) es el traje nuevo de la provincia vasca. Un festival recién estrenado que buscaba aunar los intereses y gustos de profesionales de la industria musical con simples seguidores de la misma. Del 19 al 21 de noviembre, el centro de exhibiciones de Barakaldo, el BEC!, y varias salas de Bilbao acogieron conferencias, debates, formaciones, speedmeetings y showcases -actuaciones de menor formato, para un público más reducido-, entre otras tantas actividades. Fue durante el fin de semana, los días 22 y 23 de noviembre, cuando por fin pudimos disfrutar de ese pedazo de cartel que se nos venía anunciando desde unos meses atrás.

El viernes 22 llegamos al BEC a eso de las seis y media, justo cuando debían empezar las actuaciones de Xenia Rubinos y The Excitements. Nosotras quisimos ver primero en qué lugar nos iba a tocar movernos los dos días y nos fuimos a conocer la distribución de los escenarios:

Los pabellones 1 y 3, pegados el uno al otro, contenían los escenarios 1, 2 y 3 -el primero dedicado en exclusiva a las bandas más importantes del cartel-, y para llegar al pabellón 4 había que salir y moverse a través del BEC!. En el primer pabellón encontramos lo que se suponía que era el Market: Stands de diferentes marcas que se podrían visitar al mismo tiempo que se asistía a los conciertos. Lo que pensamos que iba a ser un conjunto enorme de puestos se reducía a unos cinco o seis. Echamos un vistazo rápido, nos hicimos con unos cuantos regalos, localizamos las barras y a los escenarios.

Como a The Excitements ya los habíamos visto el miércoles en el showcase del Antzoki, preferimos acercarnos a conocer a Xenia Rubinos. Nueva sorpresa cuando vimos que a los primeros grupos apenas se les dejaba tocar media hora. Casi ni nos dio tiempo de ver un último tema. Así que media vuelta y al escenario número 1, a ver a Stu Larsen. Larsen salió al escenario con la única compañía de su guitarra acústica; el escenario desnudo a excepción de una proyección de su imagen recubierto de nieve. El australiano, a riesgo de aburrir al personal al ser un práctico desconocido en nuestro país y un concierto eminentemente acústico, consiguió salvar la hora de concierto intercalando entre sus temas una versión bien bonita de 'Fix You', de Coldplay.

Un repertorio perfecto para aquellos a los que les guste Passenger, de quien fue telonero, y quien salió a actuar de la misma manera que su predecesor, armado solo con la guitarra acústica. Mike Rosenberg, nombre real de Passenger, solo ante el peligro, supo cómo conectar a la perfección con su público -en su mayoría femenino-, previos fans o no. Derrochando encanto y simpatía, invitó a todos a cantar con él sus canciones. “Si no os sabéis la letra, podéis cantar con un lalala”, bromeó. En otra ocasión, pidió a los asistentes a dejar por un momento su móviles -¡gracias Mike!- y a que disfrutaran de pleno de su música. 'Let Her Go' fue, como se esperaba, su canción más coreada, seguida de 'Holes' y 'The Wrong Direction'.

Passenger, BIME
Pero a nosotras nos encantó 'I Hate', un tema que enumera una larguísima lista de cosas que el solista odia desde una perspectiva muy cómica y que nos hizo reír bastante. Al modo de Larsen, Passenger también se arrancó con una cover: 'Get Lucky', de Daft Punk. Como anécdota, en cierto momento de la actuación una cuerda de la guitarra de Mike se rompió. Él, sin inmutarse, continuó cantando dejando a un lado el instrumento y marcando el compás de la canción golpeando el suelo con sus pies. Todo un profesional. Al terminar, Stu Larsen salió a su rescate prestándole su guitarra. “¡Esto es lo más cerca que jamás estaré del rock 'n' roll!”, exclamó el cantautor.

Después de una hora tras la que Passenger nos dejó encandilados, nos acercamos a ver a Anari. Ella es una intérprete de aquí, del País Vasco, por lo que sentimos que debíamos ir a dar un poco de apoyo moral al asunto. Craso error. Debimos quedarnos viendo a John Grant. Por ahí nos dijeron que Anari es tan peculiar que, o te gusta mucho, o todo lo contrario. Blanco o negro, nada de grises. En nuestro caso, nos aburrimos bastante. Aún así nos quedamos para guardar sitio para los que la seguían.

Japanese Girls son cuatro chavales de Vancouver, Canadá, a los que tuvimos el placer de conocer el miércoles en el showcase del Antzoki -como público- , y que actuaron en el Canadian Blast del jueves -showcase formado exclusivamente por artistas canadienses-. Aún no habíamos escuchado nada de ellos, pero nada más llegar al pabellón de conciertos ya hubo quien nos advirtió de que no debíamos perdérnoslos. Así que ahí estuvimos, en segunda fila. Y no son chicas ni son japonesas, pero de verdad, ¡qué concierto! Su vocalista, Charlie Kerr, es una bomba sobre el escenario. Jamás veréis a nadie bailar de esa manera.

Japanese Girls, BIME
Foto: Silvia Cantera
Como si llevara al mismo demonio dentro, Kerr no paró ni un segundo de saltar, bailar, tirarse por el suelo e incluso intentar lanzarse al público (llegó a perder el calzado por el camino). Para no aburrirse, vamos. Tanto es así, que más tarde pudimos oír y leer por la red cómo muchos consideraron esta como una de las mejores actuaciones de todo el festival, por encima de algunos de los más famosos que conformaban la parrilla del BIME. Los canadienses, con tan solo tres años a las espaldas, presentaron su primer EP, 'The Sharkweek'. Además de los incluidos en este trabajo, también tocaron otros temas como 'Tiger', 'David and Goliath' -de nuestras favoritas- o 'Unicorn', que hace referencia a una serie animada online más que psicodélica y cuyo protagonista comparte nombre con el vocalista de Japanese Girls. Al acabar, no se cansaron de invitar a los asistentes -un total de mil personas-, a reunirse con ellos en la zona del Market para firmar autógrafos, tomarse fotos y, al fin y al cabo, entrar en contacto con sus nuevos fans españoles.

Manic Street Preachers, BIME
Foto: Silvia Cantera
Tras el subidón de los canadienses llegaba la hora del cabeza de cartel, Manic Street Preachers, que concentraron a ocho mil personas ante el escenario principal. Los veteranos del Britpop elevaron la edad media del público, pero no dejaron que se les notasen los años. Mezclaron clásicos de su discografía como 'Tsunami', con otros éxitos más recientes como 'Your Love Alone (Is Not Enough)'. Los Manics cerraron de una manera espléndida con 'If You Tolerate This Your Children Will Be Next'. Así, a lo grande. Para los fans de toda la vida, un gran concierto cargado de clásicos. Llegados a este punto, decidimos tomarnos un descanso y volvimos para el final de Yuck y ver de nuevo a The Asteroids Galaxy Tour, de los que poco se puede decir que no dijéramos ya del showcase del miércoles. A la actuación, que fue más o menos similar, se le añadió esta vez un volumen de infarto que hacía que nos temblara el pecho al ritmo de los sonidos más graves.

Rinôçérôse, BIME


Así, llegó el turno de «rinôçérôse». Aunque en un principio pensábamos que los habían colocado demasiado tarde dentro del horario del festival (a cuatro de la madrugada), pronto nos dimos cuenta de que no podía ser más acertado. La noche ya estaba avanzada, y a estas alturas o nos daban algo con lo que bailar o caeríamos rendidas. Y qué mejor que la banda francesa. Abrieron con 'Le Mobilier', tema dance que les lanzó a la fama, al que le siguió la pontentísima 'Cubicle'. Otros temazos no tardaron mucho más en salir, como 'Bitch' -aquí vimos a más de uno sorprendido con que esa agudísima voz perteneciera a un hombre. Un verdadero showman, por cierto-, o 'Music Kills Me'. «rinôçérôse» son un clarísimo ejemplo de lo perfectamente que puede llegar a combinar el rock con el dance si se hace bien de verdad. Y con el dúo francés cerramos la noche. Aún nos quedaba mucho al día siguiente (o ese mismo día, como prefiriéramos verlo) y tendríamos que reponer fuerzas. Con el dj Green & Gaus de fondo, decidimos retirarnos.

Ergo


Green & Gaus, BIME