Manu Vila
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Sziget 2015

Después de ver temas tan importantes como la preparación del viaje, establecerse en el festival o las comidas, pasamos a ver cómo disfrutar a tope del sinfín de actividades que nos ofrece un festival como Sziget.

Qué hacer con la peque


Nuestra rutina era bastante distinta de cualquier festivalero medio. Nos levantábamos sobre las 9-10 más o menos (tener en cuenta que se dormía como muy tarde a las 12 de la noche, y nosotros también). Después de desayunar le dejábamos un par de horas para que jugara en el parque. Esto es importante, algún día le quitamos las horas de juego por ir a hacer cosas y lo notamos todos. Sobre las 12 o por ahí, nos poníamos en marcha normalmente a hacer talleres o descubrir cosas por la isla. Hicimos bolsos, pintamos y montamos un skate de cartón, tocamos instrumentos reciclados, bailamos danzas típicas húngaras, la zona de arte la visitamos casi todos los días ya que tenía una buena zona para correr (le encanta correr).

Nadia en Sziget 2015
Aprovechamos una mañana para ir a primera hora al Luminarium, muy chulo. Otra para ir a la playa, visitar las zonas deportivas, ir al ability park, y sobre todo pasear y perdernos, cosa que recomiendo casi a cualquier hora, ya que toda la isla está llena de rincones con obras de arte, espectáculos itinerantes y gente de lo más pintoresca.

Evidentemente el circo fue visita obligada, vimos dos de los tres espectáculos de la carpa, el de las 3 del mediodía nos dio mucha pereza por el calor. Los otros dos nos parecieron una pasada, y Nadia alucinó (cosa que es muy fácil, por cierto).

También vimos los espectáculos de circo al aire libre, así como dos espectáculos del teatro que empezaban a las 23h (otro consejo, llevar agua y comida siempre por si los peques en medio del silencio del espectáculo quieren algo, si no ya veréis que risa...). Nos gustó mucho el espectáculo de las marionetas, que repetimos varios días, llegando a hacer una pequeña amistad con el artista, que era argentino y no tenía ni papa de inglés y creo que se alegraba de poder hablar con alguien.

Después de comer buscábamos sombra donde se pudiera dormir la siesta la peque, cosa que no siempre coordinábamos, ella se dormía cuando le venía bien y no cuando queríamos. Un buen sitio era el escenario World Music Stage, que tenía sombra y si los conciertos empezaban mientras dormía nosotros los podíamos ver cómodos.

Nadia en Sziget 2015A partir de aquí ya se convertía cada día en un ir y venir de escenarios para ver conciertos y espectáculos sin parar. Como ya he dicho, se dormía sobre las 23:30h más o menos. Aquí nos íbamos todos a dormir, que todo el día pateando a 35 grados con la mochila a cuestas y la niña, nos dejaba agotados a todos.

Hay que destacar que la metimos en casi todos los jaleos, siempre con cabeza, evitando las aglomeraciones, sobre todo cuando se hacía de noche. Nada de ir a los espectáculos tranquilos y ya. A Robbie Williams lo vimos de lejos tanteando un poco el Main Stage (el escenario más grande), pero Limp Bizkit lo vimos a la altura de la torre de sonido con 100.000 personas dando saltos alrededor (aquí se durmió, habilidad que creo que ha heredado de su madre).

Viendo a Che Sudaka casi tuve que pararla que se me metía al pogo, pegó saltos y disfrutó muchísimo. Incluso aguanto bastante rato viendo a Enter Shikari, un grupo de hardcore electrónico que tocaba en el escenario A38.

Evitamos los escenarios electrónicos ya que esa cantidad de decibelios y luces creo que eran demasiado para ella.

Por último me gustaría destacar las fiestas especiales en el main. Estuvimos en la de las pompas de jabón, la de las maracas y la del color. En los videos que ves en internet son alucinantes, pero meterte dentro con Nadia lo es mucho más. Se lo pasó pipa en las tres, disfrutó muchísimo y se le contagiaba el ambiente de fiesta que tenía todo el mundo en la cara. Increíbles y 100% recomendables.


Consejos y recomendaciones


Nadia en Sziget 2015Llevar tapones para dormir. Hay que tener en cuenta que si nos acostábamos a las 12 de la noche, los djs podían estar hasta las 6 de la mañana perfectamente, y desde el camping se notaba cada bombo en tu cabeza. Si sois de sueño ligero lo tenéis mal. Bien es cierto que cuando se acaba la música el silencio es total, nadie molesta a nadie (impensable en España).

Cuidado con las tormentas, nos llovió los dos últimos días. Tuvimos suerte y los dos chaparrones fuertes nos pilló en la tienda, pero con peques esto hay que mirarlo mucho. Las tormentas en Budapest son muy fuertes y en un rato te puede caer la del pulpo.

Pillar fruta que se pueda pelar, por el tema del polvo más que nada.

Adaptarse a la peque. Si estás viendo un concierto y la peque se agobia te sales y ya. Tiene dos años, quiere jugar no estar viendo a unos señores tocar delante de 10.000 personas dando saltos. Será por conciertos.

El planteamiento del festival te cambia mucho, no puedes desfasar mucho, no puedes ver todo lo que te apetece, no puedes descansar cuando quieres, etc.


Cosas que mejoraría


Que se pueda acceder con los peques a la piscina del camping vip. Ha hecho mucho calor y se hacía muy difícil escapar de él durante las horas centrales del día. Sería una buena forma para que estuvieran fresquitos y entretenidos.

Más actividades enfocadas a los niños. Aunque había muchos talleres, muy pocos o ninguno estaban enfocados a ellos. Cierto que en el camping familiar tenían juguetes, pero no es lo mismo.

Que en el main stage tuviera una zona para que pudieran ver los conciertos con un poco de seguridad (algo parecido a la zona de minusválidos o a la zona vip).

Que haya más rock, heavy, metal,… (por pedir) ;)


Resumiendo


A pesar del calor, de tener que llevar a cuestas mucho rato a la peque, la mochila, los kilómetros andados, los conciertos que no hemos podido ver y cosas así, NOS LO HEMOS PASADO DE P*** MADRE. Ha sido una de las mejores experiencias de nuestra vida, y de la de Nadia está claro que ha sido la mejor.

Hemos disfrutado muchísimo viéndole la cara de alegría, de sorpresa y de sueño. Hemos conocido gente super-maja, tanto españoles (chapó a la gente del Sziget España, resolviéndonos todas las dudas antes y durante el festival), a la gente de Festivaleros! (los “amigos míos” como dice Nadia), a “su” Victoria, a las amiguitas de muchos países del camping, así como la enorme cantidad de personas que se acercaban a saludar a Nadia, hacerle fotos, chocarle los cinco y bailar con ella.

Repetiremos fijo!!!!!!

Manu Vila


Disfrutando un Festival con un Bebé de Dos Años: Sziget 2015 (Primera parte)

 Glastonbury Festival Glastonbury Festival



Este es el relato de nuestra aventura en este espectacular festival Sziget 2015, al que llevamos a Nadia, de 2 años y medio, a vivir su primera gran experiencia en todos los sentidos, siempre desde su punto de vista.

Lo primero


Mucha gente antes y durante el festival se asombraba de que lleváramos a Nadia a un evento así. Recuerdo que son 7 días de festival en Budapest, con más de 400.000 personas y muchos escenarios y eventos. Para nosotros es lo más natural del mundo, es nuestra forma de vivir y se lo queremos inculcar a nuestra hija. Y ya está, no hay más.


El viaje


Viajamos en coche desde Valencia a Barcelona, hicimos noche ya que el avión salía pronto hacia Budapest. Es una pena que por medio año tuviera que pagar billete, total para luego aterrizar y despegar encima de la mami. Los viajes de esta distancia (tres horas más o menos) los llevamos bien, se duerme a ratos y a ratos juega. Luego en Budapest, taxi hasta el festi que está en una isla y a empezar la aventura.

Tengo que comentar que la vuelta fue mucho más dura. Colas para pillar el taxi con algún empujón que otro. Esto con la peque siempre es complicado, a ratos a hombros, a ratos con la mami. Luego todo el día en el aeropuerto. El vuelo salía a las 20:15 y como llovía, decidimos ir allí en vez de hacer algo de turismo. Para colmo el vuelo se retrasó por el mal tiempo, tenías que andar hasta el avión unos 100 metros lloviendo (¿para qué están los autobuses?). Y para rematar, en Ryanair no dejan que Nadia esté encima de la madre o padre, tiene que ocupar su asiento. Esto explícaselo a ella cuando tiene sueño y quiere que su mamá la coja. Los niños no entienden “no se puede”.


La maleta


Aparte de lo evidente, ropa, gafas, gorros, toallas y cosas así, también pusimos todo lo necesario para Nadia: apiretal, toallitas, pañales (de las dos cosas tuvimos que reponer una vez allí), crema solar (muy importante), ropa de fresquete para ella, cereales, cascos para protección auditiva y una pulsera identificativa que compramos por internet, en la que pusimos su nombre y nuestros dos teléfonos. Y muy importante la mochila de porteo, descartamos el carrito ya que en aglomeraciones es muy incómodo, y tiramos de riñones de la mami y bracito y hombros del papi.

Aquí me gustaría destacar que pillamos un seguro médico antes de irnos para mayor tranquilidad. Y un papel con los teléfonos de la embajada y cosas así. Nunca se sabe.


Dormir


De las muchas opciones que teníamos para elegir, nos decantamos por el camping familiar. Por un poco más de dinero, es un espacio dentro de la isla reservado para familias, ubicado en una zona con un parque con columpios, en la que habilitaron una carpa llena de juguetes y dos sofás, en la que los peques disfrutaban mucho y los papis descansábamos un poco.

Más o menos seríamos unas 20 familias de toda Europa, en la que había desde bebes a niños de 10-12 años. Destacar que siempre (24 horas) teníamos a nuestra disposición personal para estar con los peques, personal de limpieza y seguridad. Durante el día entretenían a los peques jugando con ellos (incluso se los podías dejar a su cargo si querías).

Nosotros alquilamos, desde España, la tienda en el festival. Fue tan sencillo como llegar al camping y elegir una de las que ya estaban montadas. Nos llevamos de casa un par de esterillas de las que se hinchan un poco, es una semana entera durmiendo y buscamos la mayor comodidad. Sábanas y mantas también nos las llevamos nosotros. Se podían alquilar colchones hinchables y sábanas allí, pero no me gustan estos colchones, es lo que hay.


Servicios e higiene


En este apartado hay que destacar el privilegio del camping familiar. Sólo había dos módulos, uno para hombres y otro para mujeres, que tenían un baño, una pila y una ducha cada uno. Puede parecer poco, pero para las 20 familias nos apañamos muy bien. En la duchas con agua caliente, a veces te tocaba esperar un poco. Por lo que me comentaron por fuera, esto no era lo normal. La señora de la limpieza prácticamente te estaba esperando en la puerta de la ducha para en cuanto salieras limpiar, espectacular.

Otra apartado a destacar es cómo reaccionaron a los problemas que les planteábamos. El primer día les pedí que me indicaran donde comprar leche para que Nadia desayunara. Ella toma leche sin lactosa así que opté por ir al centro comercial más cercano a pillar un brik de leche. Cuando llegué les planteé el problema de almacenar la leche hasta el día siguiente. Me comentaron que lo entendían y que tenían el mismo problema, ya que también desayunaban allí. Pues a la mañana siguiente, en una pequeña jaima que había junto a los servicios, nos instalaron una pequeña nevera (junto a un microondas que ya había), que evidentemente se llenó enseguida. De la misma forma, supongo que al vernos cambiar pañales a los peques en los bancos del parque, pusieron otra jaima más para poder cambiarlos y asearlos con mayor intimidad.

Fuera del camping familiar la cosa ya es distinta. Los aseos en el festival, de media, solían estar limpios, según a cuales fueras, tenían personal de limpieza a todas horas. En este aspecto poco podemos opinar (siempre desde la perspectiva de Nadia), ya que utiliza todavía pañal. Una ventaja por un lado, por evitarnos ir corriendo en medio de un concierto a buscar un sitio donde pudiera hacer sus cosas. Lo negativo es ir todo el día cargado con la mochila con pañales, toallitas, cambiador, ropa de recambio, etc. Al final de la semana he acabado de la mochila hasta los h****.


Comer


Aparte del desayuno que ya lo he comentado, intentamos que comiera lo más variado posible. Por supuesto ayuda que le guste prácticamente todo y más o menos tenga un estómago fuerte.

Los puestos de comida eran muy variados: hamburguesas, pizzas, carnes, pasta, veganos, fruta, etc. No es dieta mediterránea pero comió muy bien.  Un consejo, evitar pillar la comida en las zonas que más se levanta el polvo. La comida estaba al aire libre y es evidente lo que esto implicaba.

Otra cosa aparte es la bebida. Evidentemente ella solo bebe agua. Y nos ha hecho muuuuucho calor. Nuestro avituallamiento era siempre botellas que rellenábamos en cada fuente o grifos que ponía la organización. No sé si esta agua sería muy recomendable pero estaba muy fresquita y no nos hemos puesto malos. Y hemos bebido muchísima. Las rutas que hacíamos prácticamente las decidíamos en función de donde podíamos recargar agua.

Por cierto, si compráis agua en el supermercado mucha atención a las botellas, la que más se parece a nuestro agua mineral es con gas, agitadlas un poco antes de comprarla para comprobar que sea la que buscáis. En Hungría, tapón azul con gas, tapón rosa agua normal.

Continuará...

Manu Vila
 

Disfrutando un Festival con un Bebé de Dos Años: Sziget 2015 (y II)