Y acabó el Viña, y aquí vuelven, como salidos de lo más hondo del cerebro, esos flashes que vemos en forma de nítidos recuerdos de los que fueron tres días... o cuatro, de música, saltos, carreras, cervezas, risas, algún lloro quizás, alguna herida tal vez, algún kalimotxo seguro.
Acordarse no siempre es fácil, porque al fin y al cabo los sentidos son caprichosos y quizá el cuerpo disfrute más de lo que está haciendo en cada momento en Viñarock que de almacenar cada una de las imágenes o sensaciones que vivimos en Villarobledo cada año.
Pero para eso estamos los festivaleros, para quizá, traerte de vuelta alguna de esas imágenes con las que puedas decir: 'joder! yo estuve ahí'.
Estamos frente al camerino de SFDK en Viñarock, apenas hora y media antes de que salgan a reventar el escenario Red Bull Batalla de Gallos. Este año, el primer día del viña, jueves, el escenario de rap se llama así porque lo monta la gente que organiza las Batallas de Gallos (cuyas semifinales 2016 están ya en marcha), que celebran su 10º aniversario en Viñarock. Un día en el que se han subido al escenario gallos a demostrar sus habilidades en el freestyle y en el que además han actuado ganadores de batallas pasadas como Rayden(ganador en 2006 y sonando ahora mismo de fondo), Arkano(actual campeón mundial) o el propio Zatu (primer ganador de la Red Bull Batalla de Gallos en 2005).
Esperamos a que nos den paso para charlar con Zatu. Tenemos un límite de 10 minutos, unas cosquillas en la tripa y mil preguntas que hacerle, algunas escritas en la mente con el paso de los años, desde incluso mucho antes que naciera Festivaleros!
Nos encontramos a un Zatu recién levantado, con los ojillos de no llevar mucho despierto -venía dormido en la furgo- a pesar de que lleva ya un rato atendiendo a diferentes medios.
Nada más comenzar pronuncio lo que parece ser una palabra mágica: Viñarock. Sus ojos se abren un poco y Zatu se pone alerta como si un click hubiera encajado una pieza en su cabeza.
'Sí, es especial el Viña. Fue si no me equivoco el primer festival, asi macrofestival donde nosotros tocamos, que se nos abrió, en 2001. Y siempre significó algo, evidentemente, y más para nosotros los raperos. Como en todo lo que ha acontecido en paralelo a nuestra música, en todo ese crecimiento estábamos involucrados los grupos, más que la industria, como que sentíamos que nos pertenecía.'
En el mundo del rap históricamente le tienen un cariño especial al Viña: 'Ha habido por Viñarock siempre mucho amor. Todo el mundo quiere venir al viña, es donde los grupos nos medimos unos con otros, sabes? Todo el que viene a tocar hoy seguro que trae un show preparado para fundirnos a nosotros, sabes? En plan 'ya que toca SFDK vamos a llevar un show guapo para...' Lo que no saben es que nosotros traemos otro más guapo [risas] Pero es un sitio muy bonito por ese rollo'.
El festival apostó por el rap a principios de los 2000 porque estaba en pleno boom, y fue de los primeros que abrieron un escenario sólo de rap. Claro, es 'como todo... yo soy muy así, muy romántico pero no hay que olvidar que al final es el negocio de alguien y esto se mueve porque hay dinero y los grupos que actúan son los que dan dinero y esa es la manera, de eso no nos podemos olvidar, pero bueno, nos gusta pensar en lo bonito.'
Me mira con humildad cuando le suelto cómo una generación de raperos -en el sentido amplio- hemos crecido en paralelo a ellos, con su música, sus letras, sus conciertos, y baja un tanto la cabeza. Zatu dice que es 'consciente de todo' aunque intenta 'no serlo porque no es fácil de masticar'.
'Que tú me digas eso o que un chaval que está malito y se va a ir tenga entre sus últimas ilusiones el vernos a nosotros o cualquier movida así no es fácil de digerir... intento vivir como si no lo supiera para que no pese en mi'.
Sabe lo que pasa pero no lo da por descontado: 'Fíjate, cuando me paro el lunes después de tocar, a ver los vídeos, a ver cómo ha ido, a ver el trabajo del técnico de luces desde fuera, porque no lo veo mientras toco... a lo mejor estoy sentao en el váter y viendo movidas y digo 'ese soy yo, hermano, eso lo hago yo!' Pero intento ser poco consciente de las cosas que me pueden dañar. Pero si, se todo lo que pasa y entiendo, sabes?'.
Lo que más aprecia es que su música 'haya llegado a ser generacional. Eso es lo más bonito para mí. Que no sólo a alguien le hayan llegado mis palabras sino que además las haya transmitido, hermano. Eso es lo mejor'.
Sin duda SFDK han ido abriendo camino durante un montón de años. Cuando empezaban, el rap era un terreno prácticamente virgen, todo estaba por hacer, en la parte artística y en la industria. Ahora ese camino está muy ramificado.
'Ahora hay un gran número de grupos underground nuevo de chavales que están saliendo petando y ni siquiera de cara a los medios. Un underground fuerte que con el público joven que tenemos, es más lógico que sus temas engarcen más que los míos por la cercanía de edad y de lo que están viviendo no?' .
¿Y cómo convivís con eso los que lleváis ahí toda la vida? 'Pues es que de mi quinta quedamos poquísimos, ha venido una generación nueva que ha sido el verdadero cambio en el hiphop que se lleva años hablando. Ahora ha venido de verdad. Yo he visto a la mayoría de mis colegas, todos los que estaban en 'segunda línea', todos desaparecidos, todo el mundo atemorizado, los grupos nuevos llenando y todo el mundo 'ahora esto, qué pasa?' Ahí está pasando eso, está pasando no, ha pasado ya, vamos.'
SFDK tenían más masa acumulada y se mantienen, siguen llenando de gira y en festis: 'Nosotros como que nos hemos quedao ahí, vienen los nuevos y seguimos ahí otra vez y es súper-extraño pero bueno, ahí estamos. Y pa'lante! ya he visto y he dicho 'ah si, pues diez años más que voy a estar aquí, he echao la cuenta y he dicho buuuuu en diez años no me mueve nadie más[risas]'.
Aunque ellos siguen enganchando a gente a su música, intentan seguir inventando cosas porque 'por enganchar podríamos ir a repetir fórmulas que es más fácil' pero prefieren juntarse y ver qué hacer nuevo, por divertirse, por buscar algo distinto. Eso sí, 'cuando expones quieres que guste. Voy a hacer esto que me gusta pero voy a hacerlo de una manera que el que lo pueda ver pueda disfrutar de la belleza.' Se queda pensando, como si acabara de hacer un juramento que hizo ya mil veces antes.
Zatu se sigue tomando el rap como una competición, igual que cuando empezaban.
'Nunca hemos descansao. Y venimos al Viñarock y quedamos y cambiamos el bolo. Esto ya lo han visto, otra entrada, otro por aquí, otro por allí. Y se cambia. Y si estamos aquí realmente hermano es por eso. Porque nunca ni el Óscar ni yo hemos sido genios, ni los mejores ni na. Otra gente sí, ya lo tenía desde chico. Nosotros era hacerlo una y otra vez, una y otra vez hasta que... y eso no lo hemos dejao, hermano, y por eso estamos aquí. Lo hacemos una y otra vez, y volvemos a empezar y tenemos ilusión y nos gusta... y que no, que ha sido mucho trabajo para ahora acomodarnos ahora y dejarlo ir'.
En la gira del presente disco, Sin Miedo a Vivir (2015), se adivinan quizá más emociones, en gestos y en miradas, que en giras anteriores. Como en la presentación del disco que hicieron en la sala Penélope de Madrid a la que asistimos. Le comento que le vi ojillos algo nostálgicos.
'Es felicidad, felicidad. Soy muy llorón. Antes te estaba contando lo de mi música, que llega, e iba a llorar. Soy muy así. A mí me gusta, hermano, me gusta reírme, me gusta llorar, son emociones que contenerlas... no. Que me hacen sentir bien. Y sí, la Penélope fue muy bonito. Yo me emociono tío, el día que deje de emocionarme me quedo en mi casa'.
Recordamos su anterior disco, Lista de Invitados (2011), en el que tanto Zatu como Óscar comandaron una especie de reunión de raperos nacionales, de estilos bastante diversos, tanto históricos como gente más joven. ¿Qué significó ese disco para Zatu?
'Hicimos un concierto en Sevilla [en el Festival Territorios 2012] con toda la peña y fue precioso. Era como mi último aliento, lo último grande que hice por el hiphop. Por mostrarle a los chavales que daba igual el estilo que hicieras. Porque dentro, el hiphop tiene sus luchas internas entre los raperos... y quería mostrarle a los chavales que da igual, que vamos en el mismo barco, da igual el estilo que hagas que hay que levantarlo todos a una. Fue la única manera en que lo hicimos. Hay que competir con los otros y picarse para crecer pero no destruirnos. Al final todos estamos haciendo lo mismo. Y era como... antes de hacerme mayor y dejar de creer en la Navidad, dejar mi último christmas en el árbol para cuando se despierten por la mañana. Una vuelta a los 90'.
Ahora soy yo el que se queda pensando. Hablar con Saturnino Rey, Zatu, es hablar con historia del hiphop español, una historia de fondo y aún inacabada. Puede parecer una frase un tanto manida, pero cuando Zatu te habla mirándote a los ojos (que lo hace) sientes que esa es la verdad. Sientes que algo de lo que le ha pasado a él en los últimos 20 años, te pasó a ti también y que ambos hablamos un lenguaje común.
Aterrizar en el Viña nunca es fácil. Esa es una de sus leyes. Da igual que no trabajes ese día. Da igual que quedes a las seis para salir de Madrid. Siempre pasa algo que te hace llegar de noche y de prisa y corriendo para no perderte los primeros conciertos. Este año no iba a ser una excepción. Salíamos sobrados de tiempo, pero el agujero negro camino de Villarrobledo nos volvió a absorber una vez más y tuvimos que arrojar las cosas y salir disparados hacia el camping donde se celebraba la fiesta bienvenida.
Una vez allí, ya está uno como en casa. El lugar de siempre, los tres árboles de siempre a la izquierda del escenario y las mismas caras que saludas año tras año pase lo que pase. Así nos ponemos al día mientras disfrutamos de Muyayo Rif, El Tío de la Careta y Atupa. Descubrimientos que ya nos avanzan lo que intuíamos por el cartel, este año pega el viento de Levante en ViñaRock.
Otra de las leyes de ViñaRock, da igual el día que sea y los grupos que haya, siempre volverás a tu refugio con las luces de otro día. Y para empezar no íbamos a hacer una excepción. Más leyes del Viña: no importa la previsión meteorológica, durante el festival vas a experimentar las cuatro estaciones. Este año se ha cumplido a la perfección.
Amanecimos de camino al recinto con un sol que pegaba fuerte y acabamos ese jueves haciendo uso de la ropa de abrigo. De este primer día nos quedamos con la descarga de Dakidarría y de Kaótiko, con unos viejos rockeros como Barón Rojo, con el magnetismo de Marinah y esos Ojos de Brujo que te cautivan, con la voluntad y la calidad de Berri Txarrak aunque su sonido se diluía un poco en un escenario tan grande y con el personaje que es el Chico Trujillo, algo fuera de lugar en este Viña pero apuntando maneras.
Pero los tops de esa primera noche llegaron ya a última hora. Era imperdible estar en el lío que siempre montan SFDK en el Viña y vaya la que liaron. Ni un momento de relax para demostrar que no se es el mejor de casualidad. Fieles al Zatu y fieles a Trashtucada para escuchar por enésima vez De Festi...Vale. Ninguna canción nos encaja tan bien. Era el momento Boikot, otros que, da igual las veces que los veas, siempre, siempre, siempre te quedas a su concierto hasta que se despiden dejándonos en el aire Kualkier día, himno por excelencia del Viña. Vendetta nos sacó de ese bucle con un sonido diferente y cerramos el día 1 con otra de las leyes del Viña, ir al tributo. Y vaya tributo! Había que parpadear para no ver al Kutxi allí arriba. Revolkón, un gran tributo aMarea que provocaba la sonrisa en los veinteañeros que allí les acompañaban. Varias generaciones unidas por esos himnos.
¿Cómo era la ley de las cuatro estaciones? Día 2, día de lluvia. Lloverá y yo veré se oiría después pero antes llovió y llovió tanto que ViñaRock amenazó con ser MojaRock. Mucho mérito el de los grupos esa tarde, Porretas, Eskorzo, Reincidentes en la que el recinto parecía ya a reventar. Y reventar fue lo que hizo La Gran Pegatina. Primer concierto de gira y un debut a lo grande. Esta macro-formación va a pegar este verano aunque todavía le faltan por pulir algunos detalles. Tanta gente sobre el escenario a veces hace difícil seguirlos, pero sus canciones son tan fiesteras que al final te dejas llevar. Estaremos muy atentos.
Tras su fiesta, Talco y La Pulquería aprovechaban los descansos de la lluvia para que la gente no bajara el ritmo. Las lenguas afiladas de los Def Con Dos aparecían después para marcarse temazo tras temazo sin descanso. La lluvia volvía a arreciar con fuerza y obligaba a refugiarse pensando ya en la última jornada.
Y tras la tempestad un sol que dio la bienvenida a Los De Marras para inaugurar el sábado. Iba a ser este un día gamberro y así lo planteó el Canijo de Jerez. Porque sí, tocó el Canijo, y lo vimos, y no tocó Chambao, aunque algunos la vieran. El gamberrismo llegó con unos Reno Renardo que tardaron un poco en salir pero que luego se marcaron un concierto en el que no faltó ni una de las suyas. Ya estaba todo listo para Lendakaris Muertos.
Con bastón de mando y con muchas ganas, los navarros se vinieron arriba. Con un rejuvenecido Aitor (debía ser por ese tinte en el pelo) y con sus himnos por bandera, se mezclaron entre el público, hicieron que cantaran casi más que ellos, se subieron por las paredes y no pararon ni un instante. Vamos, un concierto made in Lendakaris en toda regla. Sombrerazo.
El ciclón de osos panda dejó paso a unos Mártires del Compás en otro tono y que nos dejaron muy fríos para lo que iba a ser el terremoto otro año más. La Raíz metió todavía más gente este año que en la edición anterior. No cabía ni un alma desde el escenario hasta casi la entrada. Nunca habíamos visto un fenómeno así.
La Gossa Sorda se despedía del Viña (¿otra vez?) y Los Chikos del Maíz también. Lo dijeron varias veces durante un concierto que nos pareció algo más flojo de lo que nos tienen acostumbrados. Resultones, incisivos pero con algo menos de pegada que otras veces. Narco ya sonaban a despedida y con el tributo y el amanecer tocaba retirada. Había que tomarse el último perrito-banderilla y despedir y decir hasta el año que viene al Viña.
La cuenta atrás ya ha comenzado para volver a encontrar los mismos lugares, los mismos árboles y las mismas caras. Larga vida al Viña. Nos vemos en 2017 Viñarockeros!
Alguna vez hemos dicho que la temporada festivalera iba a arrancar con el Viña Rock 2012. Coincidencias musicales, este fin de semana, mientras algunos Festivaleros! se acercarán hasta Villarrobledo, otros se quedarán algo más cerca para descubrir el Musicland. Dos días donde se van a tocar todos los palos, desde el indie nacional a la electrónica internacional pasando por el hip hop o los new beats.
Este Viernes 27 todos los que se acerquen por la Ciudad Deportiva del Rayo Vallecano se van a tener que multiplicar. Cuatro escenarios, con cuatro propuestas a cada cual más interesante. Por ejemplo, a las seis y media, Eladio y los Seres Queridos calentarán el escenario para dejar paso a las diez a Vetusta Morla. Los de Tres Cantos son el plato fuerte de la noche.
Los amantes del Hip-Hop lo van a gozar con las actuaciones seguidas de SFDKy Violadores del Verso que saldrán al filo de la medianoche para no dejar títere con cabeza. Y desde las once, en el tercero de los escenario, atentos a Foreign Beggars que cederán el testigo después a Pendulum DJ Set. Y para los que les quden ganas, el sábado 28 se vivirá la noche electrónica con Carl Cox a la cabeza de un cartel donde también destaca el buen hacer de 2ManyDJS, Dubfire, The Bloody Beetroots o Umek.
El viernes a las seis de la tarde comenzará a sonar la música durante más de siete horas. Y el sábado, los Dj's harán girar sus platos desde el mediodía durante más de doce horas. Si os apetece, todavía estáis a tiempo de acercaros hasta Vallekas. La mejor forma de llegar hasta el recinto del Festival es en metro, línea 1 hasta Congosto. La otra opción son los autobuses urbanos, el 58 y el 145 de dejan a dos pasos de la entrada. Y por los alrededores también pasan el 54, el 103 y el 142. Y para volver, nada mejor que cojer el N9, el búho que te llevará hasta el centro de Madrid.
Ya lo sabéis, una buena oportunidad para comenzar el puente de Mayo y para celebrar que, por fin, el calor está a punto de llegar.
J&B
Violadores del Verso haciendo que los brazos se agiten
Que ViñaRock es un festival distinto es algo que mucha gente ha dicho pero no es tan facil explicar el por qué.
El viña es una marca a fuego en la mente y el espíritu de todos los que allí hemos estado. Es libertad, utopía, mestizaje, energía, protesta. Rock. También es polvo, un campo de batalla, son tiendas plantadas entre viñedos, en la carretera, en los aparcamientos. Es subir y bajar un terraplén cientos de veces en los tres días. Son raves sin fin. Son siestas en el asfalto. El viña es Villarobledo (de donde no debió salir nunca) y su entorno, manchego, genuino. Son mares de lluvia y sol de justicia. No se puede decir que sea un festival cómodo. Requiere una pasta especial. Requiere su dosis de respirar hondo antes de zambullirse en él. Requiere un cierto espíritu punki, si se me permite. Y requiere bailar, cantar, reír, disfrutar...Es de los primeros festis a los que fui, donde me he curtido como festivalero, y mi festi favorito.
Y el público viñarockero también es especial. En todos los años que he estado (unos cuantos) he visto a S.A. reivindicándose ante más de 80.000 personas el año que alguna empresa patrocinadora, que no nombraremos, retiró su patrocinio porque la organización se negó a sacarlos del cartel. He visto como Manu Chao era capaz de congregar a un número
infinito de bailongos bajo la lluvia en la edición del destierro a
Benicassim y convertirse en Manu Duchao. A Mago de Oz salir pegándose con los técnicos por cortarles el sonido al pasarse de tiempo. A Violadores o a SFDK (grupos con los que crecí cuando nadie los conocía)reventando el escenario Hiphop, o a Sepultura el de Metal. Vi a artistas a priori no "muy viña" como Bunbury, Melendi o Peret, salir más que airosos y meterse al público en el bolsillo. También vi como a Ramoncín no le dejaron ni salir a tocar los pedruscos que aterrizaban sobre el escenario. Y a Fermín Muguruza terminando su concierto con el sarri-sarri...
En todos esos años he visto a Reincidentes, Rosendo, Barricada, Los Suaves, DefConDos, La Fuga, Hamlet, O'Funk'illo, Boikot, Koma....los de siempre. Los clásicos. Y este año volveremos a verlos. Sí. Si alguien se pone a hacer el cartel del viña por su cuenta y sin saber nada, acertaría el 70% de las bandas sin muchos problemas (el año que viene prometo hacerlo y colgarlo antes del oficial). ¿Es esto un problema? Pues para mí, no. El viña es un sentimiento y un ritual, y la gente que ha ido lo sabe. Aunque el cartel no ofrece muchas sorpresas, hay decenas de bandas conocidas que disfrutar, y algunas debutantes que descubrir (Bongo Botrako, Gérmenes, Therapy?..y personalmente tengo muchas ganas de ver a The Toasters o a Gojira, por ejemplo), y qué queréis que os diga, hay bandas y canciones que no me canso de escuchar en directo con un kalimotxo de la mano. Y que siga así. Viñarock es como encontrar ese garito de rock que hay en todas las ciudades, donde suenan las canciones de siempre y alguna con savia nueva, y te sientes como en casa.
El cartel está cerrado. La máquina está en marcha. Todo un finde largo (28, 29 y 30 de Abril) de buena música y mejor ambiente por un precio irrisorio.
De momento y hasta el 15 de Marzo los bonos están a 35€. Más información aquí.
Hasta 26 nuevas bandas han sido confirmadas, aumentando el cartel provisional a las 47 (este año el Festival no superará los 75 grupos, por los 125 de media de las últimas ediciones). Entre las nuevas confirmaciones destacan grupos como Sôber, El Puchero del Hortelano, SFDK o Barón Rojo, que se unen a los ya confirmados La Fuga, La Pegatina o Canteca de Macao.
Barón Rojo
Un cartel que todavía tiene que cerrarse pero en el que no se ven demasiados platos fuertes. Por primera vez en muchos años, si no lo remedian con las nuevas confirmaciones, no están presentes clásicos de la cita manchega como Muchachito Bombo Infierno, Los Delinquentes o SA. Tampoco ninguna banda de renombre internacional, a diferencia de las últimas ediciones, con destacadas apariciones como las de Manu Chao, Emir Kusturiça o La Bersuit.
Canteca de Macao
Quizá el cambio de empresa organizadora -la tercera en los últimos cinco años- ha cambiado la filosofía del ViñaRock. Menos grupos, menos escenarios, entradas más baratas. Sin entrar a hacer un análisis completo hasta que se cierre el cartel definitivo, posiblemente sea el que menos ilusione desde hace tiempo. Aunque mientras queden grupos por confirmar, queda esperanza.
La XVII Edición del Festival de Arte Nativo Viñarock 2012 se celebra en Villarobledo (Albacete) del 28 al 30 de abril. Paralelamente al festival se celebra un concurso de bandas y otro de videoclips. Las entradas se pueden adquirir al precio de 30€ hasta el 31 de enero. Como novedad, esta será la primera edición de ViñaRock en la que para entrar en la zona de acampada será obligatorio haber adquirido el abono del festival.
El Mawa
La lista provisional de VIÑAROCK 2012:
Nuevas confirmaciones a 13 de Enero
Sôber
Vita Imana, El Chojin, Gordo Master, El Puchero del Hortelano, Mamá Ladilla, Che Sudaka, Non Servium, Def Con Dos, Obrint Pas, La Rana Mariana, El Tío La Careta, Swan Fyahbwoy, Ziontifik, Los Romanes, El Noi Del Sucre, Shabu, Sôber, Kaotico, Wuckop Family, Dinamo, Barón Rojo, La Puta Opepé, De Acero, The Locos y SFDK.
Grupos ya confirmados
Koma, Alberto Gambino & Kung-Fumetas, Benito Kamelas, Bongo Botrako, Canteca de Macao, El Sombrero del Abuelo, El Último ke Zierre, Gérmenes, Iván Nieto, La Fuga, La Pegatina, Los Chicos del Maíz, Los de Marras, Mala Reputación, Morodo, Narco, Obús, O'Funk'illo, Skunk D.F., Su Ta Gar, The Toasters y 037/Leo.