Segismundo Toxicomano
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F*ck Cnsrshp Fest 2020

El pasado sábado 1 de febrero, la localidad alicantina de Villena acogió la cuarta edición del F*ck The Censorship Fest. Para esta ocasión, según nos cuentan algunos medios locales, unas 4.000 personas aproximadamente se dieron cita en la antigua plaza de toros, donde se pudo disfrutar de más de 12 horas de música en directo a cargo de los grupos CRIM, The Baboon Show, Sínkope, Kaotiko, El Último Ke Zierre, Segismundo Toxicómano, El Drogas, Boikot i Los de Marras.

A las 14:30 del mediodía y casi sin haber hecho la digestión, tenían la misión de abrir el festival los tarraconenses CRIM, banda que ya ocupa un lugar muy destacado dentro del panorama nacional e internacional. Los de Tarragona no son una promesa, son una realidad.

Al ritmo que empezaban a sonar los primeros acordes, la gente empezaba a entrar en la plaza. Su exitosa gira de presentación de su disco “Pare Nostre Que Esteu al Infern“ está dando ya sus últimos coletazos antes de que nos deleiten con un nuevo disco, con lo cual iba a ser un lujo tenerles en esta edición del festival.

Su ya habitual comienzo con “Potser no hi ha final“, ya nos hacía presagiar el gran espectáculo que tendríamos la suerte de presenciar. Acto seguido siguieron con un repaso muy equilibrado de todos sus discos, abarcando temas como Benvingut Enemic, Hivern Etern, La Puta Copa del Rey, Cavalls Morts, Maneres de Viure o Sense Excuses, entre otros. Melodías muy pegadizas que pueden recordar a bandas como Cock Sparrer o Turbonegro, las cuáles se han convertido en auténticos himnos para sus más fieles seguidores. Durante el transcurso de su concierto las camisetas con el logo de la soga y los puños en alto coreando sus canciones eran cada vez más abundantes.

Para la recta final nos regalaron el clásico 'Castells de Sorra', con el que solían cerrar los conciertos antes de su nuevo disco. Para dar paso a un excelente cierre con 'Blau Sang', 'Vermell Cel', la mítica versión de los Turbonegro “ Prince of Rodeo “ y el tema que da nombre a su último disco “Pare nostre que esteu a l’infern“ muy aclamado entre el público de las primeras filas.

Como ya se ha comentado en otras ocasiones, cantar en catalán y tener tantos seguidores fuera de tu tierra, al tiempo que llenas salas y festivales parece misión imposible. La constancia y el buen hacer dan sus frutos, si encima lo que haces lo haces perfecto, suenas bien y muestras una actitud excelente encima del escenario, son una mezcla de ingredientes que dan lugar un plato perfecto. Esta parece ser la fórmula del éxito de esta banda. Para mí fueron de largo, lo mejor del festival.

CRIM
The Baboon Show ponían la nota internacional a la edición de este año. Esta sorprendente banda está en modo rodillo, arrasando numerosas salas y festivales tanto en la península como por cualquier parte de Europa. Después de una mini gira junto a CRIM, por Sevilla y Málaga, donde tocaron el jueves y viernes, se podía pensar que los suecos podían llegar algo cansados al festival.

A medida que transcurrían los primeros acordes del tema, No Afterglow, empezaron a demostrar todo lo contrario. Su cantante Cecilia derrochó actitud y energía a raudales durante todo el concierto, al tiempo que mostró una conexión brutal con el público, incluso llegando a tirarse del escenario y recorrer una pequeña parte de plaza de la parte de toros a hombros del público.

A su habitual dosis de entrega, hay que sumar que mucho público también coreaba sus canciones. Muy aclamados fueron temas como You Got a Problem, Radio Rebelde, Tonight, Me Myself and I o Same Old Story, por citar algunos. La sorpresa de mucha gente que no les conocía fue mayúscula.
Se me hace difícil describir el estilo de esta banda, puede que me recuerden a los Turbonegro, puede que su base rockera pueda sonar incluso a AC/DC, a algo más popero... Lo que sí es cierto es que tienen un público muy variado, lo que como dice un compañero mío, les puede convertir en los Abba del Punk, por aquello de ser un grupo mixto y sueco. Después de los suecos el listón estaba muy alto, no iba ser una tarea fácil subirse al escenario.

Después de la tormenta llega la calma dicen, y así fue. Turno para Sínkope. Los extremeños, eran quizás a priori el grupo menos destacado entre tanto punk rock. La verdad es que no les había visto nunca en directo y tampoco les había escuchado mucho. Quizás hubieran destacado más en otro festival o en otro concierto con más bandas más rockeras. Su actuación fue más que correcta,  demostraron desde el primer momento por qué son desde hace tiempo una de las bandas de referencia dentro del rock estatal. No ofrecieron nada nuevo pero lo que hicieron, rockandroll sin más, lo hicieron más que perfecto. Numeroso público, gente de todas las edades, desde padres a hijos, demostraron que se sabían sus canciones y las disfrutaban. Al final de su actuación el recinto ya mostraba un aspecto bastante completo.

Sobre las 18,30 h de la tarde salían a escena los Kaotiko. La veterana banda de Salvatierra llegaba a Villena con su reciente disco “Aprende Violencia“. Justamente Aprende Violencia y Aleluya, fueron sus dos primeros temas con los que empezaron su bolo. Su comienzo fue de lo más frío, al mal sonido hay que sumar que seguramente muchos no conocían sus temas o no mostraban ese feeling con ellos. A partir de ahí, un repaso más que notable por todos sus discos que hicieron que los pogos fueran incrementándose, se encendiera alguna bengala e incluso se hizo algún intento de circle pit. Sonaron temas como Fuera de juego, Oh Caroline, o sus más míticos como Preso 2023, Rico Deprimido u Otra Noche, a los que se unió la versión de La Polla, No Somos Nada, para terminar con su mítico tema, "Su falso mundo". Como cierre a todos sus conciertos podemos escuchar el fragmento del mítico tema Nellie the Elephant de los Toy Dolls. La verdad es que los problemas con el sonido fueron más que evidentes a lo largo de todo su concierto, y desgraciadamente ya les ha pasado en más de un festival.

A medida que empezaba a sonar El Último Ke Zierre, los más rezagados ya iban llenando el recinto, y éste ya daba la sensación de estar al casi al completo. Antes que nada, añadir que los problemas de sonido, al igual que en el anterior concierto fueron muy persistentes, restando puntos a la actuación del grupo. Además daba la sensación de que el grupo iba con una marcha menos.

Su repertorio fue el tradicional, pero para esta vez con algunas variaciones, no muy significativas tampoco. Temas como Olor a Muerte, Tus bragas, Empacho de Orfidal, Yo también puedo ser malo, Escupiré jodidos o Vacunado contra la rabia, algunos de sus temas. Apostar por su setlist más tradicional es apostar a lo seguro. Aunque esta jugada puede tener doble juego. Esta fórmula suele funcionar muy bien cuando juegas en casa y tocas delante de tu público, que además mostraron que tenían muchas ganas de verles. No obstante, para esta ocasión su repertorio fue un poco “más moñas “. Con esto quiero decir que, según comentarios a mi alrededor, se incluyó en su repertorio temas más románticos, tranquilos o incluso alguna balada, por decirlo de alguna manera. Esas fueron las reacciones que me transmitieron algunos compañeros tras finalizar su concierto. Mi valoración sería,“concierto correcto“. Eso sí, el sonido muy malo.

Vistos los problemas con el sonido de los anteriores grupos, mis presagios no eran nada buenos. Sobre las 21,30 h salían los Segismundo Toxicómano encargados de revertir la situación. Los Segis estuvieron a un gran nivel.

Después de su triunfal presentación de su nuevo disco “Sangre Fácil“, en la sala Jimmy Jazz de Vitoria, y de su reciente y breve mini gira de salas, llegaban a Villena para tocar en el primero de los muchos festivales en los cuales van a estar presentes este 2020. La banda Vitoriana, como ya he dicho, vino a presentar su nuevo disco, que ha tenido una muy buena acogida entre sus seguidores. Su sonido ha ido evolucionando mucho en sus últimos discos, pasando del sonido más punk de sus tres primeros, a una evolución más punk rock con toques melódicos en sus últimos discos.

Su repertorio fue muy variado, y es de agradecer que no dieran la chapa con su último disco, como hacen muchos grupos. Algún problema técnico de sonido, ajeno al grupo, hizo deslucir un poco su más que notable actuación. Los Segis, pues como dicen ellos, fueron al puto lío ya desde el minuto uno.

Desde su vuelta a los escenarios, en sus conciertos se forma una comunión perfecta entre el público y el grupo, el sábado pudimos dar fe de ello. Su comienzo fue directo, con su tema Muérete, de su último disco, a los que siguieron una larga lista donde se hizo un repaso muy variado a su larga trayectoria musical. Temas como Las noches siguen sabiendo a sangre, Las Drogas, Loco, Una Bala o Mi vida, nos muestran su variedad en el repertorio, cosa que es de agradecer. Su sonido, como ya he dicho fue mucho mejor que en los dos anteriores conciertos, cosa que juntamente con la implicación del público durante todo el concierto dio esa extraña sensación de que el concierto se hizo corto y que faltaron algunos temas en su setlist.


El Drogas debutaba en el festival, después de su reciente mini gira triunfal teloneando a La Polla Records, y donde había estado a un nivel excelente recibiendo muy buenas críticas. Para esta ocasión es cierto que su repertorio fue mucho más Drogas, que no el que llevaron en la gira de la Polla, donde la gran mayoría de repertorio eran canciones de Barricada. No obstante, a los temas habituales del Drogas como Frío o Azulejo Frío se sumaron míticos temas como En Blanco y Negro o No hay Tregua, temas muy coreados por el público. Su actuación, excelente, como siempre. Su sonido, su actitud, su puesta en escena y su actuación global fue de 10.

Boikot regresaba a Villena, donde ya estuvieron presentes en la edición de 2017. Para esta ocasión se presentaban con su nuevo formato de banda con músicos de La Raíz u Obrint Pas. Aunque para esta ocasión no contaban en sus filas con Julio de la Raíz. En resumen, una propuesta muy diferente a lo que estamos acostumbrados los que les hemos seguidos durante muchos años.

Hay quien dice que han evolucionado y se han adaptado a los nuevos tiempos (¿Nuevos tiempos? ¿Qué tiempos?, me pregunto yo), que su público ahora es otro, que su mensaje es diferente, etc… La verdad es que si me hubiese quedado atrapado en el tiempo durante estos últimos 10 años, y me hubiesen hecho jugar a las adivinanzas poniéndome una venda en los ojos, creo que no habría acertado el nombre de la banda. Su repertorio fue el de casi siempre, aunque con mucho más viento, mucho más ska y mucho más “bailable“ por decirlo de alguna manera. Su repertorio no sorprendió a nadie. Sus temas fueron los de casi siempre, es decir, lo que han tocado durante los últimos años pero haciendo que su concierto se pareciera más a la actuación de la típica orquesta en la fiestas mayores de mi pueblo. Imagino que a sus fans más radicales, a más de uno no le habrá gustado mucho esta transformación, o sí, quién sabe. A gustos, colores.

Hay gente que les quiere en todos los festivales. Si el año pasado ya lo dije con los Porretas, este año me reafirmo con Boikot. Creo que se debe dejar paso a nuevas bandas. Así además evitaremos ese tópico de que “en los festis, siempre tocan los mismos grupos “. Sin embargo al público no pareció importarle mucho su formato actual, y a muchos se les vio disfrutar muchísimo con su concierto. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Los de Marras eran otros que jugaban en casa, y eso se notó. A esas horas el cansancio ya estaba presente en más de uno y lo lógico hubiese sido que la plaza de toros a esas horas se hubiera vaciado lentamente. Cerrar un festival no es una tarea nada fácil. Contrariamente a los tópicos citados, se vio a la gente muy entregada y a un grupo en plena forma.

Cierto es que este grupo ha pegado una subida muy notable en los últimos dos, tres años diría yo. Les vi muy motivados, quizás por el hecho de tocar cerca de su casa y tener a su público más cerca. La banda valenciana realizó su primer concierto dentro de la larga gira que les va a llevar a recorrer la mayor parte de la península durante todo este año. Sexo en la calle, Adrenalina, Malabares, Hoy, algunos de sus temas.

El resumen del festival fue de lo más positivo, a diferencia de otros años, hizo buen tiempo durante todo el fin de semana, precios populares, buenas instalaciones, servicio de guardarropa solidario, zona de aparcamiento cerca del recinto, poca influencia de las fuerzas de seguridad, etc...

Con esto cerramos la cuarta edición del F*ck Censorship Fest con un resumen de lo más positivo. Así que, ¿nos vemos en la quinta?

Aurin
Foto de portada:Facebook F*ck Cnsrshp Fest
Desakato, rivasrock, pepo, pogo

La quinta edición del Rivas Rock se presentaba como la confirmación de un festival que ha crecido en poco tiempo. Así lo pudimos observar con la ampliación de servicios dentro del recinto, por ejemplo con varios puestos de comida y bebida que no había en ediciones anteriores, así como con lo más importante de un festival, la música y el cartel.

Lo primero que llamaba la atención del cartel, era el orden de actuación. Grupos acostumbrados a tocar en “prime time”, les tocaba dar el callo en un horario más temprano de lo habitual. Así les pasó a Desakato, que fueron los encargados de abrir fuego. Y lo hicieron, como sólo ellos saben hacer, a discreción. Primeros acordes y Pepo, ya estaba en el foso, animando a la gente a caldear el ambiente, “no hay excusas, eh?, que estáis todos frescos, no seáis zorros...”. Dicho y hecho, primera canción, primer pogo con Pepo surfeando las primeras filas de los fans incondicionales.

Parece ser que Desakato no quería guardarse ninguna bala en la recámara, así que ya en el tramo inicial, sonaron grandes himnos como “Octubres Rotos”, “La ira de los hambrientos”, “Animales hambrientos”.

Tras un breve parón para que Pepo recuperase el aliento... más madera!. Pidió la colaboración del público para cantar subido encima de la multitud, mientras se formaba un pogo a su alrededor, dando vueltas a su alrededor. Desde luego esta gente a parte de dar conciertos, también da buenos espectáculos. Todo lo que sea innovar, bienvenido sea.

Durante el concierto, Pepo pidió un pogo solo de chicas, para reivindicar el género femenino ante agresiones machistas, haciendo mención al popular caso de La manada.

Se despidieron tirando de otros clásicos como “Cada vez” y “Pánico en Frankfurt” que terminó de saciar el hambre de esos fieros lobos que son los seguidores de Desakato.

EUKZ, eran los siguientes en subirse a escena. Con el listón tan alto que habían puesto los asturianos, era difícil que la multitud siguiese con ese nivel de exigencia, y eso le pasó factura a los castellonenses. Bueno, eso y el sonido, el cual no fue el mejor en el tramo inicial de la actuación. Dicho esto, a pesar de todo, el feo y los suyos dieron un concierto notable, pero quizás sí, con menos ambiente y público que Desakato.

¿Boikot de día? Había que mirar varias veces el cartel, para darse cuenta de que los siguientes eran Boikot. No pareció despistarles a ellos mucho eso, ya que en su línea, mantuvieron un nivel alto. ¿Qué sorpresa nos depararía hoy Boikot? Ya saben su máxima: Ni un concierto idéntico. Pues bien, como reivindicación y en solidaridad con los instrumentistas, salieron a tocar con un Oboe. Eso es originalidad, y no la de algunos políticos. Arrasando, como sólo saben hacer ellos, empezaron el concierto con temas como: “De Espaldas al Mundo”, “Karrastakal”, “Lágrimas de Rabia” o “Bubamara”. También hubo tiempo para la reivindicación femenina, con el coro de voces femeninas que salieron a cantar con ellos en “Bajo el suelo”. También pudimos presenciar el single recién presentado “Hablarán las calles”. Se notó un poco más de poso en este tema en directo, que en su estreno en él viña sonó un tanto acelerado.

La traca final, fue para “Kualkier día” y “Grito en alto”, que fueron las encargadas de cerrar otro buen concierto de los vallecanos.

Segis, rivasrock


Y para mantener la llama viva, que mejor grupo, que los Segis. Placi y los suyos se presentaban en Rivas con ganas tras su reaparición. Velocidad y saltos en el escenario era lo que se veía y palpaba. Eléctricos como siempre, los vitorianos comenzaron a disparar la metralleta con “Mi vida”, “Por ti”, “Euskadi “. Si lo tuyo es el no parar quieto un momento, los segis no pueden sino cautivarte.

Y llegamos al plato fuerte de la noche. Rosendo. El de Carabanchel se presentaba en Rivas, con aires de despedida. Tras anunciar que deja los escenarios este año, con una trayectoria intachable con más de 40 años en las tablas, el madrileño quería agradar en uno de sus últimos conciertos en territorio madrileño. Salió como siempre, sin parafernalias, con su guitarra y poco más. Se respiraba un ambiente con ciertos aires nostálgicos. La audiencia que allí se congregaba no hacía más que corear el nombre de Rosendo a lo largo de su actuación. La cara de la gente era una mezcla de alegría por los recuerdos que le traían las canciones que sonaban, y de tristeza porque sabían que estaban ante uno de los últimos conciertos del maestro.

En lo puramente musical, el concierto comenzó con “Cosita”, “Vergüenza torera” y “El tren”, para seguir con temas más míticos como “Flojos de pantalón”, “Pan de Higo” o “Masculino singular”. No podía poner mejor broche a su actuación que terminar con “Maneras de vivir” y “Navegando”. 90 minutos de pura música, que supieron a poco para los miles de fans que se acercaron a darle uno de los últimos adiós a Rosendo.

Rosendo, rivasrock


Narco y Banda Bassotti, se encargaron de cerrar el festival. No pudimos quedarnos a verlos, así que quedan en el “debe” nuestro, para futuras crónicas.

En Resumen, el Rivas Rock se consolida como uno de los festivales de rock estatal de la península, gracias a su buen hacer y gusto por el buen trato al personal.

Por muchos años del Rivas Rock!

Saltimpunki

El viernes amanecía de buena mañana en la acampada Viñarock 'no oficial'. Como festivaleros curtidos en muchas batallas, cuando no tenemos coche cargamos con lo justo, pero si lo tenemos lo llenamos como si nos fuéramos de casa. Así que a la hora del desayuno podemos preparar una mesa con leche, café, zumo, croisants de chocolate y hasta fresas, para sorpresa y un poco de resquemor de algunos paseantes de la avenida Miguel de Cervantes, algunos de ellos auténticos walking deads.

Eso sí, de postre una birrita y a pensar en la ducha. La zona de camping está a unos 15 minutos andando y en las duchas allí instaladas hay unas 15 horas de cola (cola arriba cola abajo). Así que optamos por la opción fuente del pueblo, de esas de apretar, que para un apaño te vale, y te permite dar una vuelta en busca de un platito de paella entre la variada oferta de las gentes del pueblo. Mientras, una tienda de campaña sobrevuela Villarrobledo y no es coña ni licencia poética. Un tornado hizo estragos por el camping y arriba está la prueba. Pasamos del cartel de "todo el vino que puedas v(b)ev(b)er por 1€" no vaya a ser que el ocupante de la tienda esté metido en la cupela.

- ¿Qué hora es?
- Pues son las 'Malos Vicios' menos 10.
- Buah si es que nos distraemos con el vuelo de una tienda, tira pa'l recinto que empieza el lío.

Llegamos pillados para Malos Vicios pero llegamos, para empezar a acelerar un día de conciertos en el que Viñarock promete tralla de la buena, y nosotros invencibles mientras quede combustible. Acabar de publicar su 8º disco, Ruido de fondo (2013) y vuelven muy enchufados después del parón. Me gustó ver a un grupo de esos de los de toda la vida, de los que tienes una camiseta por ahí desgastada en los garitos más oscuros, pero a los que nunca había visto. A la mitad nos acercamos al escenario de arriba, Babilonia. El Chamuyo es un nombre que nos suena bien nada más empezar a organizar la ruta de hoy. Algo de reggae, algo de dancehall, algo de todo un poco, mucho de buen rollo y una grata sorpresa para comenzar el día. Otros que parecen representantes del estilo 'hazte a ti mismo', venidos de todos lados. Les seguiremos la pista.

KOP, Viñarock 2013
KOP
Para darle una vuelta más a los estilos del día nos vamos al escenario metalero, donde KOP están dando rienda suelta a toda la contundencia y la agresividad les caracteriza. Una lona con la cara de Carlos Palomino en el escenario, al que no se olvida, le hace presente en el concierto y en la rabia.

Con los gallegos Dakidarría, otros que cumplen 10 años en esto, vuelven las trompetas, trombones y los movimientos skatalíticos y así nos volvemos al territorio rapero para ver a un grupo del que se está hablando mucho últimamente en los círculos hiphoperos y fuera de ellos. Son Agorazein, ¿y qué queréis que os diga?. Igual es que soy un poco vieja escuela pero a mí me decepcionaron bastante. Un directo soso y sin emoción para un grupo de presume de talentazo, con imagen y vídeos cuidados, y de un sonido que revisita los 90s americanos costa este, de flow tranqui y casi atmosférico. Pero chico, me espero algo más de energía o de conexión sobre las tablas. Eso sí, había bastante gente y parecían disfrutar, aunque un par de bocas abiertas también vi.

Fuera. Necesitamos algo de macarreo así que nos vamos para Disidencia, que en su vuelta después de un parón de varios años vinieron al Viña con escuderos de lujo, Alberto Pla de Boikot a la guitarra y Fernando Madina de Reincidentes (a los que este año pusimos falta) al bajo, para seguir haciendo esa 'Apología de lo evidente', que es curioso como es actual a rabiar habiendo sido escrita en 1998.

Con los brutales Vita Imana y la siempre segura apuesta de los gaditanos Trashtucada, aprovechamos para acordarnos de no olvidarnos de cenar algo, que luego siempre se nos va porque estamos 'De festi, vale?' (Os dejo esta canción al final). A la vuelta, uno de los peros que sacamos a este Viñarock 2013: las enormes colas a horas clave por la falta de accesos alternativos (y claro, media hora antes de S.A. toda la tropa quiere ir a primera fila) y los cacheos que rozaban lo indecoroso. Vale que no queráis que la gente meta un lata de cerveza pero palabras más o menos me estás tocando los huevos, y hombre, eso tampoco es.

S.A., Soziedad Alkoholika, Viñarock 2013

Llegar al escenario cuando S.A. están a punto de salir es una tarea complicada. Como ya sabíamos, aseguran llenazo en cada Viña y no iba a ser menos en uno de los más multitudinarios de la historia. Desde el principio, la rapidez y el sonido apabullante son la definición del directo de un grupo que parece que en cada concierto da un poquito más. El rodillo tuvo sus momentos especiales - para mí - con 'Piedra contra tijera', cantada con fuerza y cada vez con más rabia, y con el riff de guitarra entre un mar de cuernos dedicado a Jeff Hanneman, guitarrista de Slayer, fallecido tan sólo unas horas antes. Además de todos los clásicos más gamberros como 'Motxalo', 'Ratas', 'Pauso bat'... el final de 'Nos vimos en Berlín' es perfecto para rematar. Top asistencia y top calidad siempre para Soziedad Alkoholika.


Concierto S.A. - Viñarock 2013
Mar de cuernos durante S.A.
Por mucho que nos gusten Narco, sentimos que es el día y la hora para quedarse a ver a Obrint Pas. Se dan muchas circunstancias, a parte de la querencia natural que sentimos hacia esta banda. Están en plena gira de despedida después de 20 años dando guerra, posiblemente sea su último Viñarock en algún tiempo, y la emotividad se palpa en el show. Castellers, muchas bengalas (¡me hacen abrir hasta la funda de la cámara y otros pasan con bengalas de las tochas!) y alguna que otra traca para cantar avui també a la llibertat y dejar claro que 'Som' y 'Seguirem' en la lucha con 'Coratge'. Un concierto muy conectado con el público y dedicado a todos los que nos putean.

Toteking, Shotta, Viñarock 2013
Tote y Shotta
Y de un cariño personal a otro en un estilo totalmente opuesto. Revisitamos el escenario rapero para ver qué dan de sí Toteking y su hermano Shotta, los flows más rápidos a este lado del Guadalquivir. Descubrimos un concierto super trabajado a todos los niveles: el directo, el tempo, el escenario, la música, el público. Estos dos (tres incluyendo a DJ Randy) se salen, Shotta ha alcanzado un escalón muy alto en directo, y el Tote que ya lo tenía sigue demostrando que "se rompe el coco para contarnos movidas nuevas" y eso es de agradecer. Mezcla de nuevas y viejas canciones, aunque echamos en falta alguna más de Tu madre es una foca (2002) pedidas a gritos por el público, recuerdo a la Alta Escuela y el final con algunas a capellas: Acaban con 'Gracias', que suena a despedida, a hemos disfrutado un montón de esto pero es hora de empezar a buscar otros caminos...que les vaya bien, si estoy en lo cierto.

Hace rato que no hay descanso ni parón y ahora son los Toy Dolls quien suben el pistón un poco más. No puedes dejar de sonreír y entrar en el juego de estos personajes de comic convertidos en histórica banda de punk con sus gafas de colores, trajes a rayas blancas y negras, corbatas rojas y un destello en la sonrisa mientras guitarra y bajo giran en mitad de una canción. Parece que te están contando un cuentecillo hasta que la canción estalla en el coro apoteósico y todo se convierte en locura. Energía inagotable la suya a sus 50 y tantos, apostamos por su próxima mudanza a la península ya que parece que se han propuesto pasarse por todos los festivales patrios en los últimos años. Hay que verlos.

Toy Dolls, Viñarock 2013
The Toy Dolls
Igual que no queríamos perdernos a Segismundo Toxicómano, otros clásicos del punk de aquí recuperados para la causa viñarockera, que retienen a sus fieles seguidores forjados en la Línea de Ataque cantando cada una de las letras de auténticos himnos de los que se interiorizan fácilmente. Las noches siguen sabiendo a sangre y ahí seguimos.

Con ese buen sabor de boca y el firme propósito de irnos a sentar un rato, de repente se nos viene todo al traste porque descubrimos a un grupo como Talco y entre el público nos encontramos con una panda de fiesteros habituales, los más bailongos festivaleros entrenados en los mejores despicumples. Así las cosas nos abandonamos a las trompetas y guitarras al más puro estilo ska de la Italia contestataria, donde no podía faltar el colofón de 'Bella Ciao', siempre Bella Ciao. Una matinaaa...

Extremoduro no podía dejar de estar presente en Viñarock 2013, en este caso de la mano del grupo tributo Iros Todos a Tomar por culo. Con todo a su favor y ninguna competencia, la explanada del escenario de tributos hasta atrás y ganada de antemano, he de decir que los madrileños no cubrieron las espectativas y dieron algo la razón a los detractores de las bandas tributo, que los hay. Afectada, alguna acabó aprovechando el escenario de monólogos para hacer los suyos propios a las mil de la mañana, ante la atónita mirada de la gente huyendo en busca del calor de la tienda...o de lo que fuere.

Y hasta aquí lo que dió de sí el viernes viñarockero. Lo se, es kilométrico, pero es que Viñarock es kilométrico, y aún nos quedaba un sábado lleno de osos panda, raves imposibles y mucha fauna...a coger fuerzas!

kboy

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De festi, vale? by Trashtucada