Adriana
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El Gambeat Weekend vuelve a Barcelona el próximo 12 de septiembre, con una nueva edición de esta cita que desde 2011 se ha convertido en una tradición muy esperada para los amantes del garage rock y el rock and roll más visceral. La propuesta, como cada año, es sencilla y contundente: 18 horas de música sin parar, repartidas entre tres espacios del Paral·lel.

El festival arranca al mediodía en Casa Sidral, con entrada libre y ambiente family-friendly, y se traslada después a Club P62 y Sala Upload, donde los conciertos se prolongan hasta bien entrada la noche.

El cartel reúne a Kate Clover y Fuera de Sektor en Club P62, mientras que Sala Upload recibe a Wau y los Arrrghs!!!, Buenos Vampiros, Ruïnosa y las Strippers de Rahola, Plastic Family, Nul y Nucli Vaquer. Completan el cartel las sesiones de Gambeat DJs en Casa Sidral y los pinchazos de Lady Stardust, Chilbi, Xtraradio, Xavi Beat y David Under.

La noche en Sala Upload no se queda solo en conciertos: habrá Gambingo (el bingo particular del festival), karaoke con Nucli Vaquer y DJs hasta las 6 de la mañana, en una auténtica gincana musical que cierra el fin de semana por todo lo alto. 

Las entradas, con abono general y opciones específicas por sala, están disponibles en Dice.fm.

Podéis comprar entradas aquí

Os dejamos un vistazo de lo que fueron las ediciones pasadas de Gambeat.

Adriana

El Metronome Prague Festival volvió a tomar las pistas del aeropuerto de Letňany con una edición que apostó fuerte por los grandes nombres sin sacrificar la diversidad ni la sorpresa. Tres días de música bajo un cielo checo caprichoso, entre nubes y claros, el escenario perfecto para una programación que iba del post-punk más oscuro al caos psicotrónico más luminoso.

Una de las apuestas más inteligentes de esta edición fue la promesa del festival de no recortar los sets de los headliners. Nick Cave, Sting y Tom Odell actuaron con pleno derecho escénico por más de 2 horas. Y se notó.

Entre la amplia programación de estos días, nos llamaron especialmente la atención los siguientes artistas.

Slowdive abrió el sábado con su shoegaze etéreo y envolvente. El cuarteto inglés construyó muros de sonido que flotaban sobre el público como niebla densa, con Rachel Goswell y Neil Halstead intercambiando armonías que parecían venir de otro mundo. Un concierto para cerrar los ojos y dejarse llevar.

Manic Street Preachers trajeron su rock político y su melancolía galesa con la intensidad intacta. Los himnos sonaron igual de urgentes que hace treinta años. 

Of Monsters and Men, los islandeses de pop-folk luminoso, entregaron lo que prometen: melodías grandes, coros masivos y esa energía de campamento que convierte a los desconocidos en coro improvisado. 

Los mejores conciertos: The Flaming Lips y Nick Cave & The Bad Seeds

The Flaming Lips son, ante todo, una experiencia. Wayne Coyne salió al escenario con su energía característica de profeta del rock psicodélico, rodeado de globos gigantes, confeti y pantallas desbordadas de imágenes alienígenas.  

La banda demostró que su propuesta visual no es artificio sino extensión natural de una música que siempre ha apostado por el asombro como forma de vida. El público de Letňany, entregado desde el primer globo, respondió con la energía de quien descubre en directo algo que no sabía que necesitaba. Fue el concierto más festivo y, en muchos sentidos, el más generoso de todo el festival, con canciones que resisten el paso del tiempo con una gracia inusual.

Nick Cave & The Bad Seeds hicieron exactamente lo contrario, y fue igual de devastador. El australiano llegó al escenario con la solemnidad de un predicador que ya no necesita el púlpito para que todo el mundo guarde silencio. La promesa del festival se cumplió: set completo, sin atajos, sin concesiones al reloj. Y eso significó dos horas y media de teatro negro, lírica de funeral y catarsis colectiva.

La formación sonó monumental. Warren Ellis construyó texturas que amenazaban con derrumbarse en cualquier momento, mientras Cave transitaba entre los extremos de su catálogo con una fluidez que solo da la madurez de quien ha convertido el dolor en arte durante décadas. "Jubilee Street" tuvo un comienzo delicado que creció hasta sacudir físicamente el suelo. "Into My Arms" funcionó como un momento de liturgia compartida, con miles de voces uniéndose sin que nadie lo pidiera. Y cuando llegó "The Mercy Seat", el cielo oscuro de Praga pareció el decorado más apropiado del mundo.

El festival también reservó espacio para la escena local, y eso se agradeció. Nombres como Anki, Dominik Gehringer, I Love You Honey Bunny, Marie April & The Fools o Mat213 & Gufrau demostraron que la música checa tiene cosas interesantes que decir, y que Metronome no solo mira hacia fuera cuando construye su programación. Un gesto que le da al festival carácter propio y que el público de casa supo valorar.

Metronome Prague 2026 cerró con la satisfacción de quien cumple lo prometido: grandes artistas con espacio real para desplegar su mejor versión. 

¡Hasta la próxima edición!

Adriana

Fotos: Martin Šimral, Marek Smejkal, Romana Kovacs, Simral, Martin Šimral


El próximo 15 de julio, La Nau Barcelona acogerá uno de esos conciertos que pasan por la ciudad sin hacer mucho ruido pero que, quien los ve, no olvida fácilmente. Barbatuques, la emblemática agrupación brasileña de percusión corporal y música vocal, desembarca en Barcelona como parte de su Eurotour 2026, tras una serie de actuaciones en Londres que arrancaron el 9 de julio en el mítico Jazz Cafe.

El grupo paulistano lleva más de 25 años construyendo un lenguaje musical propio a partir del instrumento más universal que existe: el cuerpo humano. Palmas, chasquidos, golpes de pecho, vocalizaciones, beatbox y polirritmias vocales se combinan en lo que ellos mismos definen como una "orquesta corporal", donde cada músico improvisa sobre el mismo instrumento. El resultado es algo que cuesta describir y que hay que experimentar en directo.

Para esta gira presentan "Boa Noite Povo", un show que celebra la fuerza del ritmo colectivo mezclando samba, maracatu y funk con una energía escénica que invita a la participación desde el primer compás. No es un concierto para quedarse quieto.

Si alguna vez os habéis preguntado cuánto sonido puede sacar un ser humano sin tocar un solo instrumento convencional, el 15 de julio en La Nau tenéis la respuesta.

Podéis comprar las entradas aquí.

¡No os lo perdáis!

Adriana

Foto: Difusión















El Metronome Prague celebra su décimo aniversario cambiando de escenario: este año el festival se traslada al emblemático Aeropuerto de Letňany, en Praga, entre el 19 y el 21 de junio. La promesa es clara: tres días de música, gastronomía de alta cocina y una experiencia urbana para arrancar el verano en la capital checa.

El cartel está cargado con nombres de peso como Nick Cave & The Bad Seeds, Sting, Slowdive, The Flaming Lips, Manic Street Preachers y otros. Algunas de las propuestas más actuales son Lykke Li, Tei Shi y KennyHoopla; además de un bloque importante de artistas checos como Balu Brigada y Anki.

Las entradas están a la venta en la web oficial, con opciones para un día, tres días y packs VIP.

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Seguimos descubriendo nuevas bandas de la prolífica escena musical turca con Istanbul Talks.

Hoy os presentamos a Ayyuka, una banda de rock psicodélico y experimental originaria de Eskişehir que comenzó a forjarse en la escena underground de Estambul a finales de los años noventa. Lo que comenzó como un proyecto de improvisación entre los amigos de secundaria Özgür Yılmaz (voz y guitarra) y Altan Sebüktekin (bajo), evolucionó hasta convertirse en un potente cuarteto con la incorporación de Alican Tezer en la batería y Ahmet Kul en la guitarra. Con más de dos décadas de trayectoria a sus espaldas, la banda ha construido un sonido propio e inclasificable que bebe de influencias tan diversas como el funk, el hip-hop, el rock californiano, el hardcore y la psicodelia, sin olvidar las raíces de la música tradicional turca y anatoliana. 

La banda creció artísticamente en la vibrante escena underground del barrio de Beyoğlu en Estambul, compartiendo espacios y escenarios con grupos como Replikas en una época en que la música psicodélica y anatoliana era todavía un fenómeno esencialmente local. 

A lo largo de su discografía, la banda ha evolucionado de manera orgánica hacia territorios cada vez más instrumentales y experimentales, colaborando con artistas de renombre internacional como Orlando Julius e intercambiando influencias con bandas de otros continentes. Su música, grabada en parte de forma remota durante los últimos años debido a que sus miembros residen en distintas ciudades y países, refleja una búsqueda constante y sin fronteras que sigue tan viva hoy como en sus comienzos.

FESTIVALEROS!: ¿Podéis explicar el origen del nombre Ayyuka?

AYYUKA: Fue un amigo nuestro, Bartu, que también es músico. Él fue quien nos dio el nombre. "Ayuk" es el punto más alto del cielo en turco, y "Ayyuka" significa "hacia lo más alto." Nos gusta porque no es como un punto final o un destino, es como si estuvieras atravesándolo. Es bueno estar en el camino. Encajaba bien con nosotros.

F!: Tenéis un género musical realmente único. ¿Podéis definir vuestra música?

A: Es muy difícil. No podemos decir que somos un solo género. Todos crecimos escuchando música extranjera - funk, hip-hop, hardcore, Rage Against the Machine, rock californiano, Red Hot Chili Peppers - géneros muy distintos, pero los destilamos en algo que disfrutábamos juntos. También nos inspiramos en músicos del entorno de Tom Waits, su guitarrista, su batería. Y nunca nos propusimos hacer un solo tipo de música ni ceñirnos a un género específico. La música es libre en ese sentido. Creo que tenemos una buena relación entre nosotros aunque cada uno escuche géneros distintos, y fue principalmente el gusto en común lo que determinó el resultado final. La razón por la que nuestro sonido cambió a lo largo de los álbumes no fue porque quisiéramos probar un nuevo género, sino porque nuestros gustos cambiaron con los años y seguimos lo que nos gustaba en cada momento.

Pero no fueron solo artistas extranjeros. También nos influyeron muchísimo artistas turcos como Erkin Koray, Barış Manço, Moğollar, Neşet Ertaş, Murat Bektaş, BaBa ZuLa, Nekropsi, Zen, Replikas... Nos inspira principalmente la atmósfera que crean todos estos nombres. Crecimos dentro de esa escena; empezamos en Eskişehir, luego nos mudamos a Estambul y tocábamos juntos en el barrio de Beyoğlu. En aquella época había escenas, y eran bandas muy buenas. Ni siquiera recuerdo a algunas de ellas, era algo habitual en nuestra escena. Pero lo más importante no son los nombres ni las bandas; es básicamente toda esa mentalidad, toda esa atmósfera. Este sonido psicodélico turco y anatolio es ahora popular en todo el mundo, pero en aquel entonces era algo muy orgánico y local. [Aquí podéis leer nuestra entrevista a BaBa ZuLa]

F!: ¿Cómo os sentís respecto al aumento de popularidad pero con una escena que se siente diferente?

A: Cada vez más gente escucha rock psicodélico turco, ya no es algo underground. Pero también está conectado con muchas otras cosas que están ocurriendo en Turquía. Hoy en día es muy difícil estar conectado en la ciudad, es carísima, hay menos espacio libre. A principios de los 2000 teníamos un estudio justo en la calle İstiklal, grandes espacios para crear, para reunir a la gente. Así es como te comunicas con la música. Pero con las redes sociales e internet, todo cambió.

Ya no es una escena orgánica como en los 2000. Hoy el interés extranjero se dirige hacia el folk turco y la psicodelia turca; hay bandas de Bélgica, de Alemania que forman parte de ello. Ya no es algo exclusivamente turco. Nuestra música forma parte ahora de algo mucho más grande y más virtual. Es un poco artificial, pero casi todo lo es. Aunque no forme parte de algo orgánico, probablemente seguimos teniendo influencia los unos sobre los otros. Pero no es tan orgánico como parece.

F!: Quedasteis terceros en el Battle of the Bands de la universidad Boğaziçi en 2003. ¿Podríais comparar la escena underground de Estambul con la de otras ciudades que hayáis tenido la oportunidad de visitar?

A: Llevo cinco años viviendo en Berlín, así que no vuelvo a Estambul muy a menudo. Creo que la escena ha cambiado totalmente a través de otros géneros, pero la forma en que creamos sigue siendo la misma; Turquía siempre ha tenido problemas políticos y económicos, y ahora es mucho más así. Eso hace que la nueva generación se una más: "Ok, estamos juntos, entonces podemos crear juntos." Ese espíritu es el mismo, pero la música y la escena son distintas.

También tenemos muy pocos sitios donde tocar. Antes había miles de bares en İstiklal, pero solo podíamos tocar nuestra música en cuatro o cinco de ellos. Hoy en día todavía quedan algunos buenos locales underground con música internacional. Pero mucha gente ya ha abandonado la ciudad, y esto ocurre casi cada 25 o 30 años en Turquía; en los 80, Erkin Koray y todos ellos se fueron del país y luego volvieron. Ahora todo el mundo quiere irse. Si puedes, tienes suerte. No es algo bueno, pero esta situación difícil también genera cosas; la gente que elige o tiene que quedarse está conectada a su propia manera. Aun así, la escena en sí misma cada vez es más difícil de habitar. En nuestra época era un poco más fácil. En los 70, aún más. 

F!: Habéis tocado en otros países. ¿Pudisteis interactuar con esas escenas?

A: Tocamos en Bélgica en una casa de un colectivo artístico durante el confinamiento de Bruselas tras los atentados del ISIS. Todos los conciertos del país fueron cancelados, pero nosotros teníamos ese espacio privado con 50 o 70 personas dentro y dimos lo que creo que fue el único concierto en Bélgica ese día. Una bonita historia. La gente fue muy amable, nos quedamos una semana y de alguna manera siempre hemos permanecido conectados. Hay un interés real en nuestro tipo de música en otras ciudades, y aunque los contextos sean muy distintos, encontramos gustos comunes en el afrobeat, el jazz; compartimos cierto gusto con muchos de los músicos que conocemos fuera.

También tuvimos muy buenas experiencias en el Reino Unido; conocimos a la banda Azmari, que luego vino a Estambul y dio un concierto en nuestro estudio. Estaban muy interesados en los sonidos intermedios de la música turca que no se encuentran en la música occidental, y Özgür les dio un pequeño taller de guitarra. Quizás en el futuro veamos algunas influencias de eso.

F!: En vuestro tercer álbum tenéis dos temas con Orlando Julius. ¿Cómo fue esa experiencia?

A: Increíble. Orlando Julius vino a Estambul para un concierto mientras estábamos grabando nuestro álbum "Sömestr". Nuestro mánager Ulaş sugirió que tocara en dos temas; nos pareció un encaje perfecto. Los temas eran en gran parte improvisados, y él entró y tocó sobre lo que ya teníamos grabado.

Fue una experiencia de gran aprendizaje ver a un músico tan experimentado tan relajado y en control; el nivel de comodidad que mostraba con su instrumento fue verdaderamente inspirador. Nuestra música ya contenía lo que creíamos que era afrobeat, pero era una interpretación turística. Julius nos mostró el matiz que de verdad lo convierte en afrobeat. Era algo rítmico; al principio no podíamos escucharlo como él lo hace, pero cuando lo entendimos, se abrió una puerta completamente nueva para nosotros.

F!: Soy brasileña y en vuestro último EP "Zaman Ziyan", la canción "Bossanadolu" me llamó mucho la atención. ¿Por qué decidisteis añadir un toque brasileño?

A: Fui a un festival en São Paulo en 2013, justo antes de las protestas. Me enamoré de ese caos y luego ese mismo caos ocurrió en Estambul apenas dos meses después. Durante esa visita también fuimos a casa de un DJ en las afueras que coleccionaba discos de bossa nova. Escuché muchísimo y me inspiró definitivamente. La bossa nova sigue siendo uno de mis géneros musicales favoritos, me encanta.

Y 2013 fue un año de gran conexión entre Turquía y Brasil; veíamos banderas brasileñas en las protestas del Gezi en İstiklal. Se sentía como un vínculo real.

F!:¿Por qué han ido desapareciendo las letras de vuestra música?

A: No fue realmente intencionado. Empezamos tocando cada vez menos canciones con voz, luego se redujo a una, y luego nada. Lo que descubrimos es que tener letra ata una canción de cierta manera, te mete en un bucle, tienes que volver al estribillo, tienes que repetir ciertas partes. Eso limita la exploración que es posible en el escenario. Así que pasamos de las canciones a un viaje musicalmente más expansivo; más improvisación, más experimentación. Seguimos queriendo esas canciones y seguimos queriendo la voz de Özgür. Pero también hemos descubierto que Özgür es mejor guitarrista cuando no está cantando.

F!: ¿Qué habéis estado escuchando últimamente?

A: Beck, he vuelto a Beck recientemente. Viendo sus conciertos en directo en YouTube, hay tantos períodos diferentes. Glass Beams, me encantan. Y mucho klezmer — música folclórica judía de Europa del Este. Me encanta el sonido del clarinete y su energía, como las canciones de boda.

F!: ¿Podemos esperar un álbum más festivo la próxima vez?

A: Hay una idea; no podemos prometerlo del todo todavía, pero hay una idea de grabar un álbum de oyun havası. música de boda turca. Un cruce de estilos. Podemos prometer que funcionará en las bodas.

F!: Muchas gracias por vuestro tiempo. ¡Ha sido un placer!

A: Gracias a ti por tu interés. ¡Tengo muchas ganas de que nos veas en directo!


Adriana

Colabora: Zeynep Demirtaş

Foto: Aylin Güngör 


Los reyes del gypsy punk están de vuelta: Gogol Bordello aterriza en octubre en España con tres fechas que prometen sudor, pogo y un cóctel explosivo de punk, folk del Este, ska, dub…

📍 9 de octubre – Barcelona (Razzmatazz 2)
📍 10 de octubre – Madrid (La Riviera)
📍 14 de octubre – Bilbao (Santana 27)

Con más de dos décadas pateando escenarios, la banda liderada por Eugene Hütz sigue siendo una descarga eléctrica en directo. Sus conciertos son puro exceso: violines que parecen llamar a la revuelta, acordeones que se cuelan entre guitarras furiosas y un público que termina bailando como si el mundo fuese a acabar esa misma noche. [Aquí podéis leer nuestra entrevista a Eugene Hütz]

Habrá clásicos infaltables como "Start Wearing Purple" y "Immigraniada", pero también material fresco. La banda está trabajando nuevos temas junto al productor Nick Launay (Nick Cave, Refused), así que puede que nos regalen algún adelanto en esta gira.

Los encargados de calentar motores serán los británicos Split Dogs, pero el huracán Gogol Bordello es el que va a arrasar con todo.
Un concierto de Gogol Bordello no es solo música: es una celebración salvaje de identidad, resistencia y comunidad. ¿Te lo vas perder? Nosotros no.

Podéis comprar las entradas aquí. 

Nos vemos en el pogo.

A treinta años del lanzamiento de su álbum debut, Jorge du Peixe de Nação Zumbi reflexiona sobre el legado del manguebeat y la vigencia de su propuesta revolucionaria

La revolución del manguebeat: de Chico Science a la eternidad

En los primeros años de la década de 1990, Recife era una ciudad en crisis. Considerada una de las peores urbes del mundo para vivir, parecía un lugar poco propicio para una revolución musical. Sin embargo, fue precisamente desde ese lodazal urbano donde emergió uno de los movimientos más innovadores de la música brasileña contemporánea: el manguebeat.

Francisco de Assis França, conocido como Chico Science, fue el visionario que junto a Jorge du Peixe fundó Chico Science & Nação Zumbi en 1991. La propuesta era audaz: fusionar los ritmos tradicionales de Pernambuco —maracatu, coco, ciranda, embolada— con rock, hip-hop, funk y psicodelia. No era solo música; era un manifiesto cultural que reivindicaba la periferia como centro creativo.

El debut discográfico llegó en 1994 con "Da Lama ao Caos", producido por Liminha (ex-Mutantes). El álbum desafió todas las convenciones: en lugar de una batería tradicional, utilizaron tres tambores de maracatu. El resultado fue un sonido único que conjugaba la ancestralidad africana con la modernidad urbana, la tradición pernambucana con la vanguardia internacional.

Temas como "Antene-se" y "A Cidade" se convirtieron en himnos generacionales, mientras que la estética del mangue —con su icónica antena parabólica clavada en el barro— se expandió por todo Brasil. El movimiento trasciendió la música, abarcando artes plásticas, moda, cinema y literatura, transformando Recife en un polo cultural emergente.

"Afrociberdelia" (1996) consolidó la propuesta de la banda, pero el 2 de febrero de 1997 un accidente automovilístico llevó la vida de Chico Science a los 30 años, en pleno apogeo creativo. Brasil perdía a uno de sus artistas más innovadores, pero su legado apenas comenzaba a germinar.

Tras la tragedia, los miembros supervivientes decidieron continuar como Nação Zumbi, honrando la memoria de su líder pero construyendo una identidad propia. Bajo la coordinación musical de Jorge du Peixe, la banda ha mantenido viva la llama del manguebeat durante más de 25 años, lanzando álbumes como "Radio S.amb.a" (2000), "Futura" (2005) y "Nação Zumbi" (2014).

Hoy, Nação Zumbi no solo preserva el ADN revolucionario del manguebeat, sino que lo proyecta hacia nuevas generaciones. Su música ha trascendido fronteras, llevando los ritmos de Pernambuco a escenarios internacionales y demostrando que la propuesta de Chico Science era, efectivamente, música del futuro.

Han pasado tres décadas desde que Nação Zumbi lanzara "Da Lama ao Caos", un disco que cambió para siempre el panorama musical brasileño. Jorge du Peixe, uno de los fundadores de la banda junto al fallecido Chico Science, nos recibe para hablar sobre el impacto duradero de su primer disco y su relevancia en el contexto actual.

Nação Zumbi se presenta este jueves 24 de julio por primera vez en Madrid, llevando el legado de "Da Lama ao Caos" a una nueva generación de oyentes que descubrirá por qué este álbum sigue siendo tan revolucionario como el primer día.

FESTIVALEROS!: Han pasado 30 años desde el lanzamiento de "Da Lama ao Caos". ¿Cómo ves el impacto de este álbum en la música brasileña y en la trayectoria de Nação Zumbi hoy?

JORGE DU PEIXE: Es un álbum duradero, ¿verdad? Hay gente que todavía se sorprende al escucharlo hoy. Es un álbum muy adelantado a su tiempo, y cuando lo revisitamos para crear el repertorio y tocarlo completo, nos damos cuenta de que suena fresco incluso treinta años después.

Llevamos el álbum al escenario tal como fue concebido; el álbum es el protagonista, porque interpretamos las canciones tal como están organizadas. Algunas nunca las habíamos tocado en vivo, y eso es genial. Durante los ensayos, al repasar los arreglos, retrocedes en el tiempo; la música tiene ese poder. La memoria musical es increíble.

Hay algo nuevo con cada escucha de este álbum. Descubres algo nuevo, es una locura. El álbum es audaz, lleno de matices y valora tanto la cultura local como la global.

F!: Háblanos del proceso de grabación con Liminha...

JDP: Liminha dejó una huella imborrable en el disco. Era exmiembro de los Mutantes, un tipo que hasta entonces no había trabajado con pieles de animales: tres tambores de maracatu y ninguna batería convencional. Cuando escuchó la maqueta, no oyó platillos ni batería tradicional, porque no era eso. Era una caja de batería en moldes de ciranda, de coco. Y tres tambores, además de percusión y efectos.

Esta formación de tambores aportaba algo completamente diferente. Siempre hemos estado muy conectados con los ritmos. Chico y yo veníamos del hip-hop, bailábamos break, éramos b-boys. Toda la cultura del hip-hop estaba arraigada, además de la cultura local. Creces escuchando maracatu, coco, ciranda. Todo esto está dentro de ti; es inevitable que aflore.

Nunca nos autodeclaramos una banda de maracatu. Usamos la batería como un sample orgánico. Tocábamos los ritmos del maracatu y otros, pero no necesariamente teníamos que ser puristas. Usamos los tambores como instrumentos, punto.

F!: El manguebeat marcó una época. ¿Cómo lo defines hoy?

JDP: Se habla de post-Tropicália... Ningún otro movimiento originalmente brasileño se destacó tanto como el mangue desde entonces. No existe exactamente un "género mangue". ¿Qué sonido es este que vino de Pernambuco? Me parece interesante no estar categorizado hasta el día de hoy.

Nuestra idea es no repetirnos en cada álbum. Todo lo que adquirimos a lo largo del camino —cine, literatura, cómics, amigos, música— no podemos decir qué es, y creo que eso es genial.

F!: ¿Cómo era el contexto de Recife en los noventa?

JDP: En 1994, Recife fue considerada la cuarta peor ciudad del mundo en varios aspectos. Casi no había escenarios, solo algunos espacios pequeños que casualmente se abrieron a la escena rockera emergente.

Entonces llegó el arte, el cine, la moda, artistas plásticos, todos concentrados en Recife. Las cosas empezaron a cambiar. El Carnaval Multicultural de Recife se basó en estos principios. Las letras tenían un enfoque social. El hambre, la sequía... eso está impreso en el disco. Treinta años después, mucho no ha cambiado.

F!: ¿Qué ha evolucionado positivamente desde entonces?

JDP: El aspecto técnico, la forma en que se interactúa con la cultura local, los festivales... Aunque es una pena que Abril Pro Rock haya anunciado una pausa recientemente. Mantener un festival en Brasil sigue siendo una lucha sin el apoyo adecuado.

Pero hay evolución. Con la tecnología más accesible, los equipos, la difusión musical a través de plataformas digitales, todo se ha acercado más.

F!: ¿Qué recuerdas de trabajar con Chico Science? ¿Qué parte de su visión sigue viva en Nação Zumbi?

JDP: Conocí a Chico antes de hacer música. Bailábamos break dance, nos encantaban los discos. Intercambiábamos libros por discos en librerías de segunda mano.

Chico era una fuerza unificadora, lleno de ideas, siempre motivando a la gente. Pero estaba tan loco como todos nosotros. Entramos al estudio siendo prácticamente unos niños, y Chico estaba emocionadísimo. Todos lo estábamos.

Habíamos ensayado mucho. Llegamos con el 70% del álbum listo. Liminha ya había escuchado la maqueta y sabía de qué se trataba, pero aún así todo era nuevo para él. Fue una gran lección para nosotros entender cómo las ideas toman forma en un gran estudio.

F!: ¿Qué mensaje te gustaría que esta nueva generación encontrara en "Da Lama ao Caos"?

JDP: Sería bueno que entendieran que escuchar un álbum significa escucharlo completo. Hoy la gente consume música como cigarrillos: 30 segundos y ya está, todo se vuelve muy "TikTokizado".

Este álbum es conceptual y debe escucharse en su totalidad. Está concebido como una obra completa. Es música del pasado hecha para el futuro, y creo que sigue siendo muy actual.

F!: ¿Algún momento particularmente memorable?

JDP: Grabar este álbum fue muy memorable; todo era nuevo. Ver cómo las ideas de los ensayos tomaban forma en un gran estudio, con Liminha guiándonos. El productor tiene el don de mostrarte mejores posibilidades. El estudio es el mayor escenario donde las cosas suceden, cambian y se transforman.

Es increíble cómo la música viaja y se mantiene viva.

Podéis comprar las entradas para el concierto de Nação Zumbi el jueves 24/07 en la Sala Mon Madrid.

Adriana

Foto: Olívia Leite


La legendaria banda brasileña Nação Zumbi se presentará por primera vez en Madrid el próximo 24 de julio en la Sala Mon Madrid, con un único concierto en España dentro de su gira europea. La ocasión no es menor: se celebran los 30 años de "Da Lama Ao Caos", su influyente álbum debut que marcó un antes y un después en la música brasileña contemporánea.

Lanzado en 1994, "Da Lama Ao Caos" fue toda una revolución musical. Su sonido mezcla ritmos tradicionales del noreste de Brasil como el maracatu, con rock, funk, psicodelia y otras influencias africanas y urbanas. Este álbum se convirtió en la piedra angular del llamado Movimiento Manguebeat, que cambió para siempre la escena cultural de Brasil.   

La formación actual, liderada por Jorge Du Peixe e integrada por varios miembros originales, promete un directo vibrante y enérgico, interpretando los temas esenciales de este disco icónico. Una oportunidad única para descubrir (o redescubrir) una de las bandas más influyentes del panorama latinoamericano.

El evento está producido por Janela Brasil y Alessandra D’Agostino Producciones, con el apoyo de La Parcería, Radio Gladys Palmera y la colaboración del portal especializado Percuforum.         

Además de Madrid, la gira pasa por Koblenz, Berlín, París, Ámsterdam, Dublín y Londres.

Podéis comprar las entradas aquí.

¿Listos para transformar Madrid en una auténtica manguetown?

¡Nos vemos el 24 de julio!

Adriana

Foto: Lucas Lima

Ayom : nuevo disco Sa.Li.Va

AYOM
es un grupo musical que fusiona sonidos brasileños, tropicales, afrolatinos y afro lusitanos, influenciado por la cultura cosmopolita de Lisboa y Barcelona. El proyecto se originó cuando Jabu Morales conoció a Alberto Becucci y Timoteo Grignani en Barcelona, donde comenzaron a componer música que mezcla ritmos de todo el mundo.

Su nombre, AYOM, hace referencia al "Señor de la Música" de la mitología afrobrasileña, simbolizando una conexión con las tradiciones musicales y culturales. La banda está compuesta por la brasileña Jabu Morales, conocida por su voz y habilidades virtuosas en percusión; Alberto Becucci, acordeonista italiano; Timoteo Grignani, percusionista italiano e investigador de ritmos; Ricardo Quinteira, guitarrista angoleño; Walter Martins, músico y DJ angoleño; y Francesco Valente, bajista italiano especializado en música brasileña y afro.

Tuvimos una charla con Jabu Morales, la cantante y compositora, quien se presentará con AYOM este miércoles 6 de noviembre en el Paral·lel 62 Club, Barcelona, para la presentación de su disco Sa.Li.Va.



F: ¡Hola, Jabu! Para quién aún no te conocen ¿podrías contarnos un poco sobre ti y tu trayectoria musical?

Jabu Morales: Hola, soy Jabu, es un placer hablar con vosotros. Soy de Minas Gerais, llegué a España en 2008 y vine a estudiar música en el conservatorio Liceu y mi escuela de vida siempre ha sido la cultura popular de Brasil (ahí llamamos “brincadeiras populares”).

Desde muy joven empecé con la capoeira, después en 2000 conocí el Maracatu, una manifestación muy potente de Noreste de Brasil, que es como la coronación de los reyes negros, que tiene una percusión muy potente que acompaña las salidas que hacen en el carnaval.
 
Siempre ha sido esta mi herramienta de comunicación, las manifestaciones con su oralidad, con su cuerpo muy activo y con la integración entre los que escuchan y los que cantan como si fuera un baile, un circuito que se tiene que cerrar.

En 2010 grabé mi primer disco con mis composiciones, en 2015 el segundo disco y siempre estuve en proyectos con mucha gente y me encanta coordinar y dirigir.

Entonces, llegué a España y fundé un grupo de maracatu: Maracatu Mandacaru, y con esta gente hemos traído maestros para impartir talleres y conocí mucha gente, mis alumn@s se convertirán en mis amig@s. Estoy también en un grupo de mujeres que estuvimos activas por algunos años que se llamó Tambor de Saia, que era percusión y voces, haciendo un recorrido por las culturas populares de Brasil.

Y también en 2015-2016, fundé un cuarteto de forró, que es un género de Brasil, también con mujeres, que se llama Madame Baião , con estas chicas trabajamos hasta hoy. En 2018 conocí a un grupo de músicos multiculturales, italianos, griegos y angolanos, y empezamos a componer juntos y con esta gente fundamos Ayom, que es el proyecto que trabajo actualmente,

Con Ayom viajo muchísimo por Europa, es mi actual familia, empresa, terapia, toda la vez. Actualmente estamos con Ayom estrenando el segundo álbum, que se llama Sa.li.va, producido por un grandísimo artista de Brasil que se llama Kastrup, que también se ganó un Grammy por el disco que produjo Elza Soares, se llama Mulher do fim do mundo.

Estamos trabajando los conciertos de release del disco Sa.Li.Va en Barcelona, Madrid, Tarragona, Lisboa y Firenze.

Ayom : nuevo disco Sa.Li.Va

F: En Festivaleros hemos seguido tu carrera desde los inicios de Ayom. ¿Podrías compartir cómo fueron los comienzos de la banda y cómo ha evolucionado tanto musical como personalmente con los miembros actuales?

J.M: Me alegra mucho que habéis seguido el camino y los pasos de Ayom desde el principio. Ayom fue como un fruto de los encuentros, que Barcelona tiene este magnetismo, es una ciudad que crea encuentros así muy inusitado y muy potentes, entonces nos conocimos ahí.

Yo tenía una noche semanal en Diobar, que es una sala de world music en Barcelona, y los chicos estaban de paso por la ciudad. Tenían un proyecto de forró y nos conocimos porque vinieran tocar en Diobar. Ahí nos encontramos y hubo ya un buen rollo desde el principio y seguimos hablándonos. Yo antes componía sola y desde entonces empezamos a componer juntos.

Yo buscaba un proyecto, una banda para mis canciones y mis composiciones y ellos buscaban una compositora y una vocalista para su proyecto. Ellos tocaban antes forró y querían ampliar un poco el repertorio, muy empapados y enamorados de la musicalidad de Lisboa, que son músicas afro lusitanas, músicas de Angola, Cabo Verde y Brasil. 

Esto para mí resultó muy fascinante porque hay una similitud tremenda de esta sonoridad y conocía poco. Entonces, he podido profundizar más en estos nuevos colores que los veía muy, muy afines, de la música brasileña, pero tenían otros matices, que es la música de Cabo Verde y Angola

Ellos me han traído esta oportunidad y ahí empezamos a componer y decidimos grabar para tener, como sí, muchas pretensiones, para tener una idea de lo que podía ser este encuentro. Salió el primer disco "Ayom" y tuvo un reconocimiento muy impresionante. Luego, conocimos gente que estuvo dispuesta a ayudarnos, como agentes, managers y todo esto, y de ahí nació el Ayom.

Ahora pensando en lo que fue para cómo está el segundo disco, cómo evolucionamos musicalmente y a nivel de estructura, hemos visto que al principio la cosa cogió fuerza muy instantáneamente, sin pretensiones, y hemos avanzado mucho sin darnos muy bien cuenta del camino que hacíamos.

Ahora es como haber organización y ahorro de energía y percibir dónde se optimiza más la energía que se tiene que poner entre componer las músicas, los arreglos, organizar las ideas...

La estructura hay que tenerla, para que esto se convierta en algo concreto y que logremos alcanzar en los países y comunicar bien y que los esfuerzos para hacer conciertos y tocar en festivales se puedan poner en una cadena en que esto siga avanzando y que podamos seguir comunicando con los públicos locales, con los periodistas.

Como todo, tiene que entrar en una estrategia más a corto plazo, a largo plazo, y para organizar todo esto hace falta una expertise que los artistas van ganando con los años en los escenarios

Los agentes y managers tienen más claro estas estrategias. Hemos visto con los pasos de los años, cómo poco a poco vamos enterándonos de cómo aprovechar mejor la energía para que podamos dejar la gran parte de la energía fresca, mental, artística, para la parte musical, que es lo que hacemos de mejor.



F: Han estado de gira por Europa, tocando en diversas salas y festivales. ¿Tienes alguna anécdota especial o algún momento memorable que te gustaría compartir con nosotros?

J.M: Bueno, después de haber girando tanto y haber tocado en salas y festivales, hubo una historia muy curiosa cuando era el momento de la pandemia, todo el mundo encerrado con mucho miedo y incertidumbre.

Recibimos una invitación para tocar para la nochevieja en un isla privada en las Maldivas. Pensamos al principio que era en broma, que era un timo o algo absurdo, y al final no, fue algo real. El organizador nos encontró por internet,  le pareció curiosa nuestra música y nos invitó. Toda la organización fue impresionante, hubo muchas pruebas de Covid antes, los billetes a Maldivas eran absurdamente caros, pero ellos se encargaron de todos los gastos.

Finalmente fuimos, tocamos en un restaurante para treinta personas, con medidas de distancia Covid del escenario hasta el público, Tocamos el primer día, y la noche del 31. Decidimos además, de hacerle una fiesta para el staff, porque estábamos en una parte reservada de la isla, sin contacto con los huéspedes, y había unas cuatrocientas personas del staff para atender a cien personas invitadas.

El concierto para el staff  fue muy divertido, lo pasamos genial,  fue increíble, nadie se podía creer lo que estaba pasando. 

Una de las cosas bonitas de haber tocado tanto es de darse cuenta que el público llega a un punto de emoción y de catarsis. Sobre todo los que no entendían las letras, sentían muy tocados y muy conmovidos por la carga emocional que allí compartíamos, y tocados por la fiesta y la celebración que tenemos en los conciertos y esto desde el principio.

Hemos visto que al entender el background cultural de cada uno de nosotros en el escenario se crea una empatía hacia nosotros. Esta complicidad que tenemos con el público es la emoción. A raíz de esta emoción nació el segundo álbum Sa.li.Va. 

Ayom : nuevo disco Sa.Li.Va

F: Vuestro nuevo álbum Sa.Li.Va, acaba de salir. ¿Cuál es su historia y cómo han sido las colaboraciones en este proyecto?

J.M: Pues, el Sa.Li.Va surge de esto que compartí, justo antes. Hemos visto que la gente se conecta y se emociona mucho, y no es como las miradas y los que vienen al final del concierto, no es algo distinto es como una luz.

Cuando tocamos en sitios donde hace frío, la gente dice que los llenamos el alma de esta experiencia, os vamos a calentar todo el invierno y que ha sido potente, que ha sido muy emocionante.

Personas que nos dicen: "No me entero de la letra, de lo que has cantado, pero me invadió una emoción muy fuerte, o sea, cosas muy profundas. Entrarán las ganas de que el lenguaje no nos apartara de la gente, pero que pudiéramos entender cómo conectar antes del lenguaje, que fuera como la emoción, el gran punto de comunicación, y de ahí surge Sa.Li.Va.

El agua desde el primer álbum es un elemento muy significativo para nosotros, pero el agua del Atlántico que conecta los pueblos y conecta a la gente y las culturas que nos inspiran.

Sa.Li.Va sería como este agua primordial, el agua anterior que todos tienen, que está presente en la comunicación. Y aparte de esta organicidad y que sea anterior al lenguaje, también Sa.Li.Va es un acrónimo de las pulsiones y de las emociones que nos inspiran a crear y a componer y hacer música,

Son canciones para el sagrado, el etéreo, el más allá del palpable, canciones para la libertad, el amor, el disfrute y la catarsis, y canciones para el valiente y lo que tiene que ser recontado,  reajustado tiene que ser como de la protesta. Entonces, el Sa.Li.Va trae estas tres almas y la intención de comunicar más allá del lenguaje.



F:Vives en Barcelona desde hace tiempo y próximamente presentaréis vuestro disco en la sala Paral·lel 62. ¿Qué representa esta ciudad para ti en el plano musical y qué significa esta fecha para vosotros?

J.M: Ahora haremos la presentación del disco en Barcelona, en la sala Paral.lel 62 , también en Madrid, en Temple Club, y el 10 de noviembre en Tarragona, en un festival lindo de world music, que se llama Festival Sereia. Será en un convento en el medio de la naturaleza, en una instalación preciosísima por la mañana. Nos hace mucha ilusión todo esto y todas estas fechas en España.

Pues, tocar en Barcelona para mí es como volver a casa. La consagración en casa con mi familia, con mi gente. Es como presentar el diploma de formación para nuestros padres, así como cerrar el ciclo de haber tocado en todo el mundo, haber recibido los aplausos y el calor de todo el mundo, es lindo y en el alma, pero vivir esta experiencia en casa creo que nutre una parte muy profunda del artista, que es esta mezcla potente del reconocimiento profesional, cuando se combina también con una carga afectiva muy potente. Y esto significa tocar en Barcelona.

Musicalmente también poder compartir con gente que de verdad hizo parte de todo el recogido silencioso, este recogido duro, que no es lo que solemos compartir públicamente y poder compartir también musicalmente, es algo muy completo.

F: Por último, ¿qué planes tienen para el futuro? ¿Hay algún concierto o proyecto próximo que te emocione especialmente?

J.M: Ahora trabajamos en el estreno y toda la campaña de promover el Sa.Li.Va y, mientras tanto, vamos componiendo el tercer álbum que nos hace ilusión también. Y ahí tenemos previstas algunas relecturas, algunos clásicos que nos inspiran de canciones de Brasil, de Angola, Cabo Verde, canciones también de compositores de América Latina. Queremos ampliar un poco y hacer canciones también que canto en español. En este álbum Sa.Li.Va hay una canción en italiano y también queremos tener más canciones para los discos siguientes, para el tercer precisamente, y estamos trabajando en esto.

Es muy estimulante para nosotros sentir que nuestra música no cabe necesariamente en una etiqueta,  que extrapola un poco los géneros predefinidos y tenemos hasta libertad artística para exprimirnos.

Entonces, esta situación es muy confortable, a la vez es muy desafiador encontrar maneras de definir el proyecto, explicar qué tipo de música hacemos. O sea, no hay estilo, es como un Ayom.

Entonces, volver a hacer un trabajo y un disco en que ya tenemos esta sonoridad de referencia, de cómo hacer lecturas de grandes clásicos, nos da mucho respeto para como no defraudar una expectativa de una escucha que ya tienes muy definida y crear algo absolutamente libre. Es muy emocionante y muy desafiador porque es como puede ser sorprendentemente para la escucha de los que conocen los antiguos clásicos, puede ser super lindo, pero también puede tocar en la sensibilidad de los que respetan los clásicos. Se tiene que mantener una expectativa, y esto tiene sus dos movimientos.Gira completa de Ayom para su nuevo disco

Entrevista  Vincent
con la colaboración de Adriana

Lenny Kravitz

El Colours of Ostrava 2024 no solo nos ofreció una gran variedad de géneros musicales y culturas, sino que también nos dejó con momentos inolvidables. Entre nuestros conciertos preferidos, que se destacaron por su energía y calidad artística, hay que resaltar la actuación explosiva de Gogol Bordello, que una vez más demostró por qué su "gipsy punk" es un verdadero imán para el público.

 

Eugene Hütz - Gogol Bordello

Lenny Kravitz también dejó su huella con un show cargado de clásicos que resonaron en los corazones de muchos presentes. A lo largo de casi 3 horas, Kravitz y sus tremendos músicos nos regalaron un directo lleno de emoción y virtuosismo. 

Khruangbin

Khruangbin llevó al público a un viaje sonoro único con su mezcla de funk, soul y psicodelia. Hacía tiempo que queríamos ver al trío de Texas en directo y valió muchísimo la pena aunque bajo el sol intenso. Su música pega más con el atardecer.

Derya Yıldırım & Grup Şimşek fascinó con su fusión de música folk de Anatolia con grooves contemporáneos, y a menudo toques psicodélicos y de rock progresivo. El pop fresco y moderno de la banda combinado con la voz aterciopelada de Derya Yıldırım y su bağlama conquistó a un público curioso y abierto a nuevos sonidos. 

Derya Yıldırım & Grup Şimşek

Mercedes Peón aportó un toque de autenticidad gallega, cautivando con su poderosa presencia en el escenario acompañada de otras diez mujeres, tan impresionantes como ella musicalmente. Fue toda una experiencia entre polifonía, variedad de instrumentos tradicionales, efectos electrónicos y visuales elaborados.

Onipa

Los ritmos afrobeat de Bixiga 70 y Onipa hicieron vibrar a todos con su contagiosa energía. Además los brasileños Bixiga 70 llevaron un poco del Carnaval para tierras checas animando todos a bailar a ritmo de samba, frevo y maracatu. 

Colours of Ostrava

Fat Dog sorprendió con su emocionante mezcla de electro-punk, garage rock, techno, pop industrial y euforia rave. Todo un descubrimiento para nosotros. NTO, por su parte, cerró su set con una magistral combinación de techno melódico con elementos orquestales. 

Colours of Ostrava 2024

No podemos olvidar las actuaciones de Tom Morello, quien llegó al festival para salvar la primera jornada tras la cancelación de Queens of the Stone Age, regalándonos un set cargado de potencia y reivindicación con canciones de algunas de sus bandas como Rage Against the Machine, Audioslave, Prophets of Rage... 

Colours of Ostrava 2024

También destacaron las actuaciones de Sutari con su folk experimental de Europa del Este, Tankus the Henge y su gonzo rock'n'roll con carisma circense, la legendaria banda de música electrónica Tangerine Dream, y la creatividad desbordante de los barceloneses Mainline Magic Orchestra.

Tankus the Henge

Hubo espacio para todos en Colours: para niños que tuvieron una zona cuidadosamente diseñada con variedad de actividades y juguetes, y para los mayores con derecho a paseo de tirolina delante de un escenario, debates, teatro, películas, talleres y actividades artísticas.  

En resumen, Colours of Ostrava 2024 no solo fue una experiencia musical diversa y rica, sino que también demostró que la calidad artística no tiene límites, uniendo a miles de personas en una celebración inolvidable de la música y la cultura. 

Hasta el año que viene. 

¡Děkuji Colours!

Colours of Ostrava

Adriana

* Fotos: Adriana, Zdenko Hanout, Michal Augustini, Eugene Zhyvchik, Martin Straka, Filip Kůstka










Eugene Zhyvchik
Si alguna vez has sentido la urgencia de bailar como si no hubiera mañana al ritmo de un violín frenético y un acordeón desenfrenado, probablemente ya has escuchado a Gogol Bordello. Esta banda neoyorquina, liderada por el carismático Eugene Hütz, lleva desde 1998 fusionando punk, folk, dub, ska y mucho más, creando un sonido único que es tan caótico como contagioso.

El gipsy-punk, que según Hütz es tan solo una etiqueta para ayudar a los críticos, es algo que trasciende a un estilo de música, se refiere más a una actitud con la que enfrentarse al hecho artístico.

Con raíces que se extienden desde Ucrania hasta Ecuador, pasando por muchos rincones, Gogol Bordello es más que una banda; es un colectivo multicultural que lleva la bandera de la rebeldía y la fiesta por donde pase. Sus conciertos son experiencias catárticas y únicas, donde cada canción es una celebración de la vida.

En el universo de Gogol Bordello, la música es la mejor herramienta para derribar fronteras y construir puentes entre culturas. 

Aquí os dejamos nuestra charla con Eugene Hütz antes del concierto de Gogol Bordello en el festival Colours of Ostrava. 

Eugene Zhyvchik

FESTIVALEROS!: Solías ser DJ y organizar unas especies de cabarets punk en Mehanata por aquel entonces, supongo que fue donde Gogol Bordello se formó como banda. ¿Puedes hablar un poco de aquellos tiempos?

EUGENE HÜTZ: Sí, estás hablando de los años de formación en los que empezamos una especie de escena muy nueva en la ciudad de Nueva York. Era una escena muy cosmopolita, diferente de la típica escena de Nueva York, pero al mismo tiempo fue acogida por una especie de escena icónica de Nueva York. Porque fue una época muy interesante y fue un cambio de siglo y eso no son sólo palabras vacías y números vacíos. Cuando eso sucede, creo que los siglos cambian de manos, algo consciente y subconscientemente sucede con las personas cuando están listas para acoger algo realmente nuevo y dejar ir algunas cosas. Así que fue una especie de portal de la suerte de romper juntos algunos átomos que nunca fueron realmente aplastados antes. Por lo tanto, fue un gran momento para inventar algo casi nuevo. Quiero decir, seamos realistas. En la música es casi imposible hacer algo nuevo. Un montón de gente está haciendo música y un montón de caminos de la música se han recorrido. Pero de vez en cuando, un grupo de talentos, una nueva sinergia de personas creará algo así. Y hubo una época así en Nueva York, en la que había bandas como Gogol Bordello, Yeah Yeah Yeahs, Liars, Chk Chk Chk. Y las bandas que estaban haciendo algo, que llegó a ser muy distinto y casi nuevo como nosotros. Y resisten la prueba del tiempo. Aquí estamos, de gira, predicando nuestro gospel. Así que, fue un poco así. Creo que depende mucho de ese portal mágico del tiempo. No creo que se pudiera hacer algo así ahora.

F!: Difícil, ¿no?

EH: Sí, es posible, pero es menos probable. La cabeza de la gente está en otro sitio. Ahora está muy cerrada.

Eugene Zhyvchik

F!: Sigo a Gogol Bordello desde hace bastante tiempo y he ido a muchos conciertos en diferentes ciudades. La energía del concierto es siempre super potente, es explosiva, pero cada vez es diferente. Y una canción que tocáis y siempre me pone la piel de gallina es “Immigraniada”. No sólo porque el videoclip es muy chulo, pero la canción me toca. Quizás porque tengo un poco el sentimiento de  inmigrante. Llevo 20 años fuera de Brasil, y ahora entre España y Turquía. ¿Podrías hablar un poco sobre “Immigraniada”?

EH: El título, “Immigraniada”, sugiere que es una palabra híbrida, obviamente relacionada con la antigua lengua griega, con palabras como olympiada. La canción es poética y política al mismo tiempo. La consideramos una auténtica pieza poética, porque cuando escribo, no escribo necesariamente sobre mi historia. También conozco a mucha gente con historias de inmigración diferentes, así que es una especie de collage de los sentimientos de mucha gente al respecto. Como mi historia y la de Sergei, nuestro violinista, y la de Pedro. Para que se perciba como esta visión poética elevada de nuestra trayectoria, pero sin que sea como una exageración donquijotesca. Es una línea muy fina entre la poesía y la senilidad en cierto sentido. Creo que la línea es bastante fina para captar que la inmigración es una experiencia dura. Es traumática, pero también está ahí para superarla, y eso es posible y la vida puede volver a empezar de cero. Creo que ese es el mensaje inspirador que le transmite a la gente, que a veces es necesario dejarlo todo atrás. Y es muy traumático para la gente hacerlo, pero es posible volver a empezar y puede ser mejor que antes.

F!: ¿Podrías hablar un poco de tu experiencia en Brasil? Porque has estado allí casi 7 años, ¿no?

EH: Sí, quiero decir, a temporadas porque estuve sobre todo de gira. Fue una duración de 7 años, pero yo estaba de gira hasta 8, 9 meses del año en ese momento, haciendo como 150 conciertos al año. Pero fue un oasis muy especial para mí y conocí a gente con la que siempre me sentí como en familia. Pasé un tiempo realmente auténtico en Brasil, algo muy natural y terrenal sobre la cultura de Brasil que es instantáneamente encantadora. Pero, al mismo tiempo, cuando llegué allí por primera vez, fui al programa de Jô Soares y salí en todos los periódicos, pero esa no fue mi parte favorita de estar en Brasil, ni mucho menos. En realidad, esa fue una especie de experiencia de tu gringo favorito, que forma parte del espectáculo. Pero el Brasil más interesante y con más alma llegó más tarde, cuando ya a nadie le importaba que yo estuviera allí, cuando ya no había bombo. Y pude relajarme y ser uno con mis amigos y los brasileños y formar parte de la cultura e ir a lugares brasileños. Vivir el estilo de vida brasileño y pinchar en fiestas brasileñas y ser amigo de la gente y de varias partes de la cultura de Brasil. Viajar por Brasil, ir a Recife, Porto Alegre y São Paulo, por supuesto, y conocer a artistas, pintores, cineastas y jóvenes con talento que estaban surgiendo y estaban realmente interesados en lo que ocurre en el mundo. Hubo mucho diálogo interesante. Y luego tuve mis cumpleaños en Brasil con mi familia brasileña. Así que nunca olvidaré esos momentos. Fueron momentos realmente hermosos. La gente siempre dice, oh, es tan difícil entrar en la música brasileña si no eres brasileño. Lo es porque es una cosa tan propia. Pero una vez que entras en ella, nunca la dejarás. Siempre estarás predicando el gospel de Brasil. Tocamos mucho allí, toqué en Carnaval varias veces, participando como invitado con todas las bandas increíbles de Brasil como Mundo Livre S/A, DJ Dolores... ¡Sí, fue genial!

Zdenko Hanout

Adriana

Fotos: Eugene Zhyvchik & Zdenko Hanout