La réplica alemana del reconocido festival americano vuelve este Septiembre con
Foo Fighters, Mumford & Sons y The XX como cabezas de cartel.
Berlín repite como anfitriona donde el pasado verano cerca de
140.000 personas disfrutaron de Radiohead y Kings of Leon.
En cuanto uno cruza las puertas del
Lollapalooza tiene la sensación de que es el primer festival en el que ha estado. Da igual la experiencia que acumules o las veces que te hayas echado una cabezada en la tienda de campaña pese al ruido provocado por los ensayos del grupo de moda. No importa cuántas pulseras de tela luzcas en tu muñeca. En cuanto te ajusten la del
Lollapalooza te va a parecer que estás en otro mundo; que por fin se han escuchado tus plegarias y que ya han creado un parque temático musical. Y de 200 acres, que en kilómetros cuadrados es… ¡Una barbaridad!
La réplica de este festival en Europa repite sede.
Berlín ya tiene fecha para volver a la carga y acaba de anunciar su cartel.
El 9 y 10 de septiembre se pasarán por Alemania Foo Fighters, Mumford & Sons y The XX. Los
abonos pueden comprarse en la web del festival por
139 euros y las entradas de día tienen un coste de 79.
En la lista de treinta confirmaciones que han publicado destacan otros nombres como el del cantautor
Michael Kiwanuka y la banda colombiana
Bomba Stereo. También será una buena oportunidad para disfrutar de los siempre animados
Two Door Cinema Club.
The Vaccines,
Metronomy y
Django Django son otros de los nombres más celebrados. Además, los amantes de la electrónica tendrán la oportunidad de marcarse unos bailes con
Galantis,
Hardwell,
Marshmello y
Oliver Heldens, entre otros.
Lollapalooza 2016 fue un fiestón
Aprovechando que el
Lollapalooza ya no es solo cosa de los yankees, decidimos echarnos la mochila al hombro y viajar a
Berlín para vivir en primera persona una experiencia musical de las que dejan huella. Billetes de avión en mano, empezamos a fantasear con cómo sería ver en directo a
Radiohead y a
Kings of Leon, los cabezas de cartel de la pasada edición. Aunque todas las expectativas se quedan a un lado en cuanto llegas. Es todo a lo grande. Masivo.
De hecho, cuando llegamos a
Treptower Park nos dimos cuenta de que, durante un buen rato, la música iba a pasar a un segundo plano. Una lástima que el festival dure solo dos días porque apenas da tiempo a recorrerse todo el recinto. Fue obligado subirse a la noria, ver un espectáculo de circo y volver a ser niños en la zona infantil. Y sí, el evento es apto para todos los públicos. Los más pequeños tienen talleres, disfraces, camas elásticas y todo tipo de juegos para pasárselo en grande mientras sus padres alegran los oídos. Una pena haber dejado de medir un metro hace unos añitos...
Es imposible poder moverse por el recinto sin un mapa. Nos convertimos en
boy scouts por unas horas y en seguida nos dimos cuenta de que no íbamos a tener tiempo de aburrirnos. ¡Daban hasta consejos para cuidar un huerto! Asistimos a un espectáculo de magia en una pequeña carpa que parecía sacada del circo de cualquier película americana y hasta nos sacamos fotos en un fotomatón, algo muy típico en
Berlín.
Aunque aún seguimos impactados con el recinto del
Lollapalooza, lo cierto es que el cartel también estuvo a la altura. El plato fuerte, como era de esperar, fue
Radiohead. El despliegue visual del grupo británico fue increíble y la traca final de la actuación, espectacular. La banda sorprendió a todos tocando un tema que decidieron desterrar hace años porque estaban hartos de que la gente solo fuera a sus conciertos por ‘
Creep’. Enmendaron su error -al menos a nuestro juicio- y nos regalaron magia. Eso sí, consumidas casi dos horas de concierto y en el segundo bis.
Kings of Leon se repartió al público con
New Order, que tocaba al mismo tiempo en otro escenario. Lástima el solapamiento porque los antiguos
Joy Division siguen en un buen estado de forma tal y como demostraron en el
BBK Live. Nostalgia sobre el escenario. En nuestro caso nos decantamos por el trío de hermanos de
Tennessee, que desgranaron uno a uno sus éxitos hasta estallar con ‘
Use Somebody’. Dijimos definitivamente adiós a nuestras gargantas con ‘
Sex on fire’.
Ir a un festival en el extranjero da la oportunidad de conocer a grupos interesantes que de otra manera nunca llegarían hasta ti. Nos apuntamos los nombres de
Trocotronic y
Paul Kalkbrenner para futuras escuchas.
Pero la lista de grupos internacionales no acabó con los cabezas de cartel. Regresamos a la adolescencia con los estribillos pegadizos de
Years & Years, un grupo que solo acepta melodías animadas. Los bailes de
Olly Alexander son dignos de ver.
Kaiser Chiefs, por su parte, pusieron el festival patas arriba con ‘
Everyday I love you less and less’ y ‘
Ruby’, un subidón de adrenalina. La fiesta se vino muy arriba con los rompepistas
Major Lazer que fueron los encargados de que el público alemán -que no es especialmente movido- lo diese absolutamente todo. Y no hay que olvidarse de que los españoles
L.A. tuvieron un hueco en el cartel. Eso sí, una verdadera pena que tocasen a las doce del mediodía, momento en el que todos los guiris estábamos disfrutando de la ciudad. ¡No son horas!
Y este año más. Nuevo cartel, nuevas actividades y otro macrofestival para no dejar indiferente ni a los más exigentes. Ya estamos contando los días que quedan para volver.
Ergo
Fotos: Oihana Harrobi