Crónica+ViñaRock 2014
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Viñarock 2014

Nos levantamos cantando Kualkier Día porque nos hemos acostado gritándola. La garganta se resiente algo y el cuerpo sabe que hoy es el último día de Viñarock y que no puede fallar. Notas cómo las fuerzas se van recolocando para aguantar las 24 horas que nos quedan por delante de intendencia, conciertos y quién sabe si alguna prórroga.

Así que cuando vemos el cartel que anuncia Masaje Gaélico, me lo pienso durante un momento, pero luego me acuerdo de que tengo hora a las 13h para ducharme en el baño de un chalet y ya he pagado así que dejamos la investigación de qué tipo de masaje es el gaélico para otra ocasión.

Lo primero duchar, lo segundo cargar el móvil, lo tercero....ejem, luego salir del chalet suave como una nube, como el vapor, un ave que sube y sube sin motor dispuesto a tomar el cielo por asalto y afrontar la última maratón. Preparados, listos, ya. 

Emeterians, Viñarock 2014 Después de que los seguratas nos quitaran a la entrada una linterna que llevábamos para poder ver en la oscuridad a la vuelta (¿por qué nos quitáis las linternas? No lo entiendo, son linternas para verte los pies, no sables láser!!), empezamos calmaditos y nos vamos a ver a Emeterians que están despidiendo buenas vibraciones con su reggae puro y elegante. Un ratito muy bueno que nos dieron estos chicos, con esas mezclas vocales y ritmos lentos que crearon una atmósfera muy bonita. El flow nos lleva hasta el concierto de Tremendo Menda, suave, distinto y siempre controlando los tiempos. Rap de kilates para degustar como un gourmet.

Con el buen rollo en el cuerpo cambiamos totalmente de tercio, y de katxi, para meternos de lleno en el concierto del Reno Renardo. Me sorprendieron porque me esperaba un concierto de risas y cachondeo y la verdad es que dan bastante más que eso con su estilo que, como otras bandas carne de mundo idiota, no deja de lado la calidad musical. Un momento friki y muchas risas para continuar la tarde ligeros. Además consiguieron arrastrar a un montón de gente, curiosos y auténticos fans cantando cada letra.

Benito Kamelas, Viñarock 2014
Volvemos a cambiar para dejarnos sintonizar por los Benito Kamelas, siempre con el cariño de la gente en el aire, en la emisora del rock. Y así les cantamos a esos abuelos republicanos que lucharon por la libertad de todos, o de casi todos, en 'Fue mi abuelo', que fuera de una mejor o peor interpretación, siempre pone los pelos de punta.

Entretanto, unos vamos a hacer fotos, otros a pillar priva, otros al baño, otros charlan con todos...y al final unos pa'quí y otros pa'llá, te encuentras con alguien, te echas un baile, ahora vengo, nos vemos allí... ratitos Viñarock.

Con el buen sabor de boca de los Benito, la siguiente parada son otros valencianos, La Raíz que salían a escena, se ponían de 'El lado de los rebeldes' y desde el principio dejaron claro que ese no iba a ser un concierto más.
 
El momento fue de estos en los que confluye todo y encaja a la perfección. El atardecer (esos atardeceres viñarockeros que tengo muy alto en el ranking de atardeceres, con música de fondo, gente corriendo porque llegan tarde a sus conciertos pero con la sonrisa en el rostro), la hora perfecta, las ganas del público, el dinamismo que le da al concierto la variedad de voces y maneras de cantar, mezclando rap, con melodías, con guitarras, con vientos..., las letras que identifican a público mayoritariamente muy joven y banda, la luna 'Borracha y callejera', asomándo en el cielo, Pablo, uno de los cantantes, anima: 'Levantad esas banderas, bien altas para que caigan los fascistas!', se hacen acompañar por Toni "el sucio" de los Chikos del Maíz que entra perfecto en el tema 'Donde duerme el Chamán'...  y el viña adquiere cada vez más y más intensidad hasta que entra en resonancia, tanto que una de las puertas que cierran la vallas seguridad no aguanta más, salta el cerrojo y se abre un hueco en la valla, dejándo algún momento de tensión entre la gente de las primeras filas y la gente de seguridad, que no pasó a mayores. 

La Raíz, Viñarock 2014No son los que mejor cantan ni los que mejor tocan pero fueron los que encontraron la conexión perfecta con el público para regalar un concierto para el recuerdo, tanto nuestro como creo que suyo también. Ha sabido hacer las cosas bien desde la autogestión, pulir cada detalle y han tenido la pizca de suerte necesaria para enganchar. Son La Raíz, el grupo de moda y uno de los mejores conciertos de Viñarock 2014, sin duda.

Después de este alarde, La Fuga recoge el testigo y la intensidad rítmica y sonora se rebaja un tanto. Empezaron con un sonido que no daba el empujón que ellos parecían estar dando sobre el escenario y tardó alguna canción en sonar realmente bien. Las canciones de siempre son buenísimas, y están instaladas entre la gente del rock, son patrimonio de todos las cante quien las cante y son las que sostienen el concierto. 

Hubo distintos momentos, emotivos con 'Heroína', para el baile con 'Pedazo de morón', para la sorpresa con una rabiosa versión de 'Txus' de La Polla Record, para "simplemente" rock con 'Trampas al sol' o para el recuerdo incluso algo nostálgico con canciones como 'Por verte sonreír'. Con todo esto la nota es alta y las canciones nos las cantamos todas. La Fuga me sigue volviendo 'Majareta'.

Viñarock 2014


Y de un cariño especial a otro, nos volvemos hacia el escenario de la izquierda, en el que Juantxo Skalari tira de manual, apoyado en la Rude Band, para darnos una buena ración de buen ska con algún toque latino y su inconfundible voz. Las canciones de Skalariak predominan en un concierto donde se escuchan himnos que compiten muy alto en el "himnódromo"  viñarockero como 'Puto alcohol', 'Skalari Rude Klub' o la mágica 'Despídeme': 'desde el corazón del pueblo'.

Los cacharros voladores con cámaras que graban conciertos (ahora llamados drones) andaban por ahí volando y no se quisieron perder uno de los conciertos más esperados en cualquier viña.

El de Soziedad Alkoholika es el concierto de más presencia del Viñarock desde hace años aunque este año probablemente esté empatado por arriba con otros porque era imposible meter más gente. La brutalidad de un concierto de S.A. y más en uno como este, corto (algo más de una hora), es algo que no varía. Tienen la fuerza del acero recubriendo la precisión de un reloj, con un recorrido que nos lleva desde los ritmos sincopados con saturación máxima de guitarras y amplis como en 'Palomas y Buitres', sin contemplaciones, hasta el habitual final divertido con el 'Motxalo' y cierre bestial con 'Nos vimos en Berlín'. Un recorrido no por muy transitado, menos efectivo.

Mientras S.A. salían con el rodillo al escenario rock, Violadores del Verso se preparaban para sentar cátedra en la universidad del rap del escenario rapero. Una pena que a nadie se le haya ocurrido o nadie haya conseguido convencer a ambos para hacer un concierto juntos como aquel que hicieron algún año en fiestas del Pilar en Zaragoza. Se complementan muchísimo pero arrastran ambos a tanta gente que sería inmanejable seguramente la masa en ese recinto.

Violadores del VersoHace unos años vi cómo Violadores del Verso anunciaban precisamente en el viña (creo recordar de 2010) un parón temporal del grupo, proyectos personales y un respiro. Aquel fue el último concierto que vi de ellos. Tras dos años sin tocar por la península, Doble V volvieron para convocar en Viñarock uno de los conciertos de mayor afluencia de todo el festival. Emergieron como grandes colosos del Rap, se les quedó pequeño el escenario, salieron a comérselo, orgullosos y reinvindicándose como los mejores. Con pocas sorpresas en el setlist, estuvieron muy comunicativos con el público, fieles al rap por norma, aquella noche los maños dejaron claro por qué la universidad del rap se llama Rap Solo Universidad y por qué en ella han estudiado ya varias generaciones. Con el flow retrabajado, compenetración perfecta y a la gente ganada de antemano, quemaron el Viñarock, reventaron la carpa sin carpa del viña. Una guinda perfecta a un pastel de muchos pisos.

Violadores del Verso, Viñarock 2014 Violadores del Verso, Viñarock 2014












Violadores del Verso está en la casa y la casa fue enorme.

Y de costa a costa, pasamos de la calle rap a la calle rumba. Muchachito, Viñarock 2014Un gran Muchachito de blanco nuclear, por rumbas eléctricas, sin bombo y acompañado por Diego "el Ratón" y Santos de Veracruz, se presentó con show eléctrico mucho más funky y rockero de lo que nos tiene acostumbrados y en el que se pierde un poco la esencia garrapatera de las canciones pero se gana en contundencia ante las decenas de miles de personas congregadas. No dejaron de sonar clásicos como '40 forajidos', 'Tu y yo' o 'Carreta sideral' o uno de sus últimos éxitos, la preciosa 'Mi Estrella'. Personalmente creo que la guitarra española le hace más justicia pero a él se le veía cómodo como en casita aunque un poco más alejado del público de lo que acostumbra, y tan simpático como siempre el Muchachito.

A Porretas y a The Locos nos los saltamos esta vez y nos fuimos por derroteros menos conocidos y algo más arriesgados para encontrarnos con el indescriptible concierto de Skip & Die. Si ya su música es difícil de catalogar, todavía descoloca más cuando los ves dos veces (les vi en el Sziget Festival del año pasado) y no tiene nada que ver un concierto con el otro. 

Al Inicio Skip & Die sorprendieron con su pop orgánico e intergaláctico y la presencia de la voz y el contoneo de gata salvaje de la cantante Cata Pirata. Una de las aristas musicales de un viña donde cada escenario es un territorio de género bastante acotado (rock guitarrero, trompetero, metalero y rapero + el bonus track del reggae de este año). La electrónica cuadraba bien con la hora pero no acabó de enganchar y la gata se fue un poco por el tejado dejando a más de uno con la boca abierta sin saber muy bien qué decir. 'Qué, ¿te han gustado?'. 'Pues no lo se muy bien, la verdad'.

Apuramos la noche haciendo una visita a la mezcla de electrónica y rap de Dremen que contaron con la colaboración de Iván Nieto, y cantando luego a los trasquilones de dormirse entre tu pelo  junto a La Patera, grupo tributo a Marea.

Y así, entre el lapicero de comerse las historias y el calabobos de las nubes de tabaco, damos por finalizado Viñarock. No hay prórroga. No podemos más. Cada mochuelo a su medio de transporte. Algunos pillan el bus, otros el coche, a otras les vienen a buscar su padre (si, también hay de esas). Nosotros nos sentamos a ver el viña implosionar, desaparecer y fagocitarse a sí mismo... para volver a explotar como las flores, con la primavera, el año que viene. Nos vemos viñarockeros!

kboy

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La Raíz poniendo el Viña patas arriba
Viñarock 2014

Viernes.

Amanece en el campo de refugiados de Viñarock. Los vecinos murcianos discuten en el capítulo de esta mañana sobre la conveniencia de comprar lechuga en pequeñas cantidades o comprar un bolsón entero. Antonio sigue sin aparecer y hay quien le sigue buscando a grito pelao. También hay quien continua desde anoche dando vueltas por el campamento en busca de su tienda mientras alguno en algún lugar se abre una cerveza sin tener muy claro si es de desayuno o de mañaneo. Los menos duermen o lo intentan. El sol ha hecho acto de presencia y no hay quien aguante en la tienda así que asomo la cabeza... Hoy el desayuno de los campeones se compone de un poco de queso y una birra bien fresca.

El segundo día siempre es el más difícil. Pero empezando así, el día ya va rodado. El siguiente paso es soñar con ducharse. Eso no debería ser un problema hasta que alguien dice que en el camping hay cola de 3 horas para entrar en los barracones comunitarios apodados "duchas" y que chalet tras chalet en el que preguntas el precio (3€ fría, 5€ caliente) ves que la cola de gente tampoco es mucho menor. Los chalets que casi no tienen cola, lo que tienen es truco. A alguien se le ocurrió empezar a apuntar turnos en una lista y nos dan para las 6 de la tarde hora viñarockera (es decir, las siete en el resto de la península). Alguno lo toma... otros lo aplazamos a mañana a la una para que la ducha se lleve también lo que acumulemos hoy. Hechos esos deberes, a comer. El menú: paella y macarrones, una mesa a la sombra y musiquita garrapatera. La siesta no se perdona pero enseguida el deber llama.

Forraje, Viñarock 2014
Forraje  se están aplicando bien desde primera hora de la tarde, lanzando al viento Quejidos que no escucha nadie, al no demasiado público que sí quería escucharlos. Hoy la gente no ha madrugado tanto como ayer para entrar al recinto pero los que estamos disfrutamos de un concierto en el que Lulu y Kuervo se emplean con simpatía para mantenernos enganchados. Mención especial al público a los coros de 'Las torres de tus lamentos' y a la versión de 'La quiero a morir', original de Francis Cabrel, con ascendencia de Manzanita.

Bohemian Betyars, Viñarock 2014La aparición de los jovencísimos Bohemian Betyars en escena de entrada no te deja indiferente. Un violinista con pinta de tocar por los tejados, un cresta-máxima al bajo, un bohemio trompetista con sombrero, descalzos y mezclando punk y ska con música popular zíngara y simpatía. Una mezcla loca en la que la diversión y la fiesta prevalecen sobre la precisión musical. Bailamos danzas húngaras, ponemos cara de gypsy y le cantamos al 'Palinka' en idioma Obudiano. Perfecto momento.


El solecito empezaba a abandonar el recinto después de que Segismundo Toxicómano convenciera una vez más con un directo potente y sin fisuras que apisonó al creciente público. A esas horas la fiesta regresaba al escenario trompetero.

El título del nuevo disco de Trashtucada, Nada Nos Puede Parar (2014)  no puede ser más acertado. Después de más de 10 años de 'Volante, Culo y Carretera' nos alegra ver que ya son un grupo que tienen el éxito asegurado en el Viña. Mestizaje con sello propio, ska trompetero, guitarras pesadas, letras que enganchan, el modo de cantar de Eli y Juanmi, el buen rollo que desprenden, momentos para la denuncia (y que se oiga!) y bueno, esa canción... 'De Festi ¿Vale?' convertida ya en himno oficioso del viña y que los Festivaleros! también hemos adoptado como nuestro. Si metes todo eso en la viñadora  mezclado con un recinto crecientemente lleno y con ganas de pasarlo bien, la combinación es difícil de superar. Fue brutal, como pudieron observar las cámaras volantes que andaban grabando conciertos ese día desde helicópteros de radio-control. Enhorabuena a Trashtucada.

Después del ciclón de Chiclana, el viaje nos lleva a un reposado Carabanchel. En el escenario apareció la figura de Rosendo con ese aire quijotesco del que lleva años y años luchando contras los molinos de la industria musical. Empieza calmado, gustándose, mirando y mimando la guitarra y conteniéndola como si le dijera... 'suave, suave que luego ya nos aceleramos'. De menos a más. Algo frío al principio y poco a poco meciéndonos en el vaivén de los clásicos. Lo mejor para nosotros, los momentos de rock-chotis, fusionando lo mejor de cada casa. Fusion is Beautiful.

Historia viva del rock y del viñarock, en el que ha estado 'la mitad de las ediciones' y por el que ha visto pasar a muchísima gente y ha sabido permanecer (casi) inalterable, haciendo conciertos para disfrute del personal y disfrutando él mismo. Eso si que son Maneras de Vivir.

Y como el viernes estaba de giros de estilos, la cita con la Mala Rodríguez era ineludible. Reconozco que tras algunos altibajos, la última vez que la vimos en la Sala El Sol nos ganó de nuevo para su causa. Pero aquí, por el escenario que igual se le hizo algo grande para ella sola, por el sonido o por el ambiente, la Mala se diluyó. No es que estuviera mal, ni mucho menos, pero es que no acabó de conectar. Algún ramalazo electrónico que desenganchaba, un tío del público que subió a cantar y no se sabía la canción... Eso si, sigue teniendo esa presencia hipnótica, sensual que te deja clavado, esa sensación de dominar la situación y ese aire provocativo que gusta y mucho. Y un buen dj detrás como Dj Swet. Pero pese a todo, digamos que su concierto pegó en el palo y el balón salió fuera.

La Mala, Viñarock 2014
Una sensación que tuvo su continuidad después con Alborosie. Primero por la disposición de los escenarios reggae y rap, que hace que ambos se formen tapón de gente entre sí y sea complicado llegar siquiera a ver el escenario, y luego por una conexión con el público algo limitada supongo que por el idioma. Aun así el del siciliano fue para mí el mejor concierto que vimos en ese escenario, y muchas (todas) de las ganas que teníamos de verlo se quedaron saciadas aunque sólo a tres cuartos. Un poco de buen reggae para el cuerpecito.

La idea del nuevo escenario reggae creo que fue buena pero el tener que atravesar la cabecera para llegar al fondo creo que no es la mejor manera de situarlo. Ocurre lo mismo con el de rap y como digo, al bloquearse el uno al otro, resulta muy complicado incluso llegar al fondo del público, con lo que mucha gente está obligada a quedarse en un lateral sin ver, ni escuchar bien, a los artistas.

Mientras algunos seguían fieles al reggae y coqueteaban más tarde con el rap sobre electrónica de Foreign Beggars, otra parte de los Festivaleros! calentábamos los tobillos.

Era el turno de Canteca de Macao. Otra vez a la hora V, es decir la hora a la que la explanada central está a reventar. Y allí apareció Anita, el Txiki y sus secuaces para hacernos sudar. El concierto está más que trabajado, la gira #unadecada nos ha dejado momentos antológicos y fiestas como la de este viernes de Viñarock que sin llegar a ser tan intensa como la que vivimos en la sala Cats de Madrid, nos hizo bailar, dar palmas, reir y brindar. Y sobre todo, pasarlo bien, que para eso hemos venido... Pusieron el toque más flamenco, latino y jazzero del viña, y liaron una buena en el tramo final, sacando a Rayden a cantar con ellos '¿Qué pasa?', encontrándose con Juankar de Boikot a berrear 'Si quieres que te cante... la Gallina por delante...' y acabando con una 'Alternativa Libertaria' para soñar.

Si quieres que te cante... la Gallina por delante...

Repitiendo ese lema volvimos a vernos las caras con Boikot. Hay fórmulas que funcionan siempre y los madrileños la tienen. Los que ya los habíamos visto alguna vez, el concierto ya lo conocemos, pogos, gritos y sobre todo himnos que nos hemos hartado de cantar noche canalla tras noche canalla. Himnos que no tienen por qué tener muchos años como 'Gasolina, vidrio y mecha', 'Sin tiempo para respirar' o 'Naita Na' del último disco y automáticos a la primera escucha.

La banda estuvo engrasada a la perfección, con Txikitín a la trompeta y me pareció ver a Xabi Arakama de Obrint Pas a la trikitixa. Golpe tras golpe, salto tras salto, viña tras viña, alegría tras alegría, recuerdo tras recuerdo... Inés, Inés, Inesita Inés...

Y para los que los veían por primera vez (que alguno había) fue descubrir un directo capaz de dejar mucha huella. El aire balkan de 'Ska-lashnikov', el aire caribeño de 'Hasta siempre Comandante' y al final la apoteosis cada día mayor con 'Kualkier Día'. En el popurrí a la mitad de canción completaron los tradicionales homenajes a 'Marihuana' y 'Vicio' con un sorprendente 'Todos los días sale el sol (Chipirón)' con Uri Giné, cantante de los Bongo, acompañando al micro.

A los primerizos se les quedó el concierto en lo más hondo de sus cabezas y dos semanas después todavía siguen levantándose diciendo aquello de Kualquier díaaaaaaa...



Los italianos Talco cerraron el viernes en los escenarios grandes con más ganas de saltar y golpear, de buenrri, al que tienes al lado. Empieza a ser ya una tradición encontrarse con los amigos cacereños en Talco cantando 'St. Pauli' o 'Bella Ciao', y mientras alguno de ellos daban por cerrado el día de círculo en círculo, los Festivaleros! todavía estiramos la cuerda (y la garganta) para la guinda... Karkoma. ¿Cómo nos vamos a perder un tributo a Extremoduro? Eso ni se pregunta. La respuesta fue una hora de vasos de cerveza elevados al cielo de Villarrobledo, de abrazos para cantar frase por frase y de celebrar que es más bonito ver cien pájaros volando que tener uno apretujado en la mano. Y de comprobar que, les guste o no, hay toda una generación que respira los poemas del Robe, los versione quien los versione.

Y así, entre princesas que echaban carreras a la luna por ver quién era más puta, nos esperaba ese Viñarock paralelo que son las raves. Donde las princesas ganan esa carrera, donde la luna tiene que huir cuando el rey sol aparece sobre las cúpulas de las tiendas de campaña. Donde surge esa ola del último suspiro de un segundo que te transporta mecido hasta la tienda. En busca de otro día, del día que ya es. Del sábado.

kboy
J&B


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Enormes Trashtucada



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Bohemian Betyars @ Viñarock 2014
Betagarri, Viñarock 2014
La llegada a Villarrobledo como festivalero raso, sin plaza de parking, sin hotel y a horas algo intempestivas por culpa de tus labores diarias, puede resultar algo estresante. Si por H o por B o por GC, resulta que llegas de noche la cosa se complica. Largas colas de luces rojas traseras de coches se veían el miércoles por la noche en la avenida de Cervantes (?). Una vez aparcados, buscar un sitio para las tiendas tampoco es fácil porque todo el mundo está guardando sitio para sus colegas que probablemente estén todavía retenidos en el atasco. Pero todo se supera, al tercer hueco fallido, tu tienda parece decir 'no puedo más' y se despliega por si misma (incluso los iglús) en las campas viñarockeras junto con la cervecita de la llegada, y la empanada de carne, mientras Betagarri empieza a sonar de fondo. Sonrisas, ya estamos instalados en Viñarock 2014, que empiece el baile.

Tocar en el autobús de Redbull en medio de una marabunta de gente se les debe hacer raro incluso a los músicos. Y si eres una banda de ska de 7 músicos como Betagarri pues no te digo. Veíamos al siempre bailongo Iñaki contenido intentando no comerse el trombón (ni caerse del bus) y al resto de la banda bastante divertidos. Y veíamos a la rabia de Envidia Kotxina salir por los barrotes como si estuvieran enjaulados. A ver si el año que viene podemos verlos a ambos en los escenarios principales.

Nos quedamos con ganas de ver a GOMAD & Monster  pero por 'problemas técnicos' que nunca más supimos ni siquiera tocaron, emplazando la noche de rave'n'nroll para futuras ediciones. Nosotros por nuestra parte nos fuimos a buscar la rave'n'birra por otros lares.

Pero esto sólo era el aperitivo y el menú degustación comenzaba al día siguiente.

Viñarock 2014


Acampar de noche y levantarse de día te da una perspectiva interesante. Abres la tienda y estás en otro planeta. El planeta festivalero, donde el que no está buscando a Antonio, está desayunando cerveza o chapurreando con una guitarrita bajo la sombre de una jaima (o pérgola o como se llame).

Una vez en situación, pulseras en la muñeca brillando al sol, reconocido el terreno, es la hora de entrar en el recinto y abandonarse a la música. Lo primero que nos damos cuenta entre ayer, esta mañana y ahora avanzando hacia el escenario rockero es que este viña iba a petarlo de gente. Y no nos equivocamos. El más multitudinario que recuerdo tanto dentro como fuera.
 
Cuando llegamos Sínkope ya está sobre el escenario. Se me antoja un grupo perfecto para ir calentando el corazoncito de Viñarock 2014. Empezar cantándole a la Luna Gitana a pleno Sol Poeta de las 17:30 (hora de Albacete) es toda una declaración de intenciones. Allí Donde la poesía y el rock se funden sin fisuras, nos encontramos a Sínkope con Vito al frente en un lugar bien visible. 'Humo de Contrabando' y 'En Tarros de Miel' suenan como los himnos que son.

Sínkope, Viñarock 2014
Del rock de toda la vida hacemos la primera incursión en el escenario metal para ver a los trasheros Ktulu, que se dejan la voz y nos dejan los primeros tirones en el cuello.

A la misma hora coinciden Ciclonautas, uno de esos grupos a los que tenía muchas ganas de ver. Una inclusión arriesgada en el cartel, que se sale del himno, el pogo o el bailoteo de desfase para ponerse algo más serios, en una vertiente más densa del rock, con acento argentino. Trío de calidad indiscutible, banda quizá un poco desubicada en el cartel, quizá un poco para sibaritas. No me pareció que enganchara demasiado el nuevo grupo de Alen Ayerdi, también batería de Marea. Eso sí, el disco Qué tal? (2014) os lo recomiendo, acompañado de unos cascos bien grandes.

Con Kaótiko vamos a por el cuarto estilo musical de la tarde, para disfrutar de su punk accesible y fresco que llama al alboroto y a la denuncia. Creo, además, que ganan calidad y adeptos a cada paso, la gente se lo pasó muy bien con ellos durante todo el concierto y lo dio todo en el momento del remate de la jugada, la versión de 'No Somos Nada' de la Polla.

Kaotiko, Viñarock 2014Poco a poco se va llenando el recinto y el primer gran reventón y los primeros pogos de la tarde llegaron con la Gossa Sorda, que tomaron con gran acierto y mejor recibimiento el testigo de los separados Obrint Pas. La batalla continúa, al abordatge!  Suenan las trompetas, se encienden tracas y bengalas, hay torres humanas entre el público... Quizá el tema de sonido no estuvo muy a la altura, la dulzaina no sonaba como en los discos y se notó un poco. Aunque por supuesto no dejó de ser toda una festa. No había coincido nunca con ellos y me encantó escuchar 'De Matinada' y 'Entre Canuts' en directo.

Banda Bassotti, Viñarock 2014La tarde va cayendo sobre el recinto de conciertos y apenas hay tiempo para acercarse a la barra para aclararse la garganta ya que, sin descanso, le tocaba el turno a una de las formaciones más esperadas de la noche. Con Banda Bassotti me suele pasar siempre lo mismo. Me resultan a ratos algo flojos y a ratos memorables y esta vez no fue una excepción. Desde que Picchio salió a escena con una hoz y un martillo en la mano, hasta que acabó junto con el batería nadando sobre los brazos del público, los momentos más celebrados fueron los habituales 'Stalingrado', 'Bella Ciao', por supuesto, 'Luna Rossa' y esa descarnada versión de 'Ellos Dicen Mierda' también de la Polla Record (que tuvieron una ristra de versiones durante todo el festi).

Fanfare Ciocarlia, Viñarock 2014Y de una de las bandas más esperadas por el público bailongo y combativo, a una de las más desconocidas del cartel. De ahí que hubiera mucha gente que aprovechó para irse y cenar algo. Nosotros no teníamos dudas de que Fanfare Ciocarlia iban a triunfar a lo grande. La magia gitana de los rumanos, consiguió convertir el recinto en una plaza y al viña en una fiesta de un pueblo de los Balcanes en el que los asistentes no pueden dejar de bailar. Los pies se movían sin que sus dueños supieran muy bien por qué, las palmas echaban humo y la gente cantaba en rumano, en serbio, en semi-inglés y en caló, abandonados a las tubas, trompetas y trombones. El ambiente conecta con esa parte musical y primitiva que todos llevamos dentro, que va más allá del rock o del pop o del rap y llega casi al pasodoble. Faltaron la escalera y la cabra.

Fuera de esa versión suigeneris del 'Born to be Wild' canciones como 'Bubamara' o 'Mesecina', recurrentes entre los grupos balcánicos como Goran Bregovic o Emir Kusturica, sonaron todavía más "populares" tocadas por la Fanfare Ciocarlia y me pusieron una sonrisa automática en la cara mientras las manos se agitan y las danzas eslavas toman el control  yo brindaba un poquito por los que no estaban. En resumen: grandes! Aunque cierto es que quizá el horario no fuera el mejor y algo antes hubiera enganchado más gente sin tanta hambre...

Entonces cometimos el error de irnos a ver a Morodo en vez de quedarnos a ver a Reincidentes que sonaban a lo lejos mientras nos adentrábamos en la marabunta instalada en los escenarios del piso de arriba. Y digo error porque creo que ha sido el concierto que menos me ha gustado del viña y de Morodo, y le he visto unas cuantas veces. Sin punch, como la pera conferencia, muy parado, como falto de ritmo, sólo alguna canción como 'La Hierba Del rey' nos dio un respiro a disfrutar. Una pena perdernos a los reinci a los que volvimos para ver el final con 'Jartos D'Aguantar'.

Y era el momento de 'La Pegatina'. En todos los sentidos. En el recinto no cabía un alma, desde el escenario se sólo se veía gente, nada de cemento, hasta atrás del todo. Y entonces... pum!! Fuera los confetis, todos a bailar. A estos si que no les falta ni punch, ni ganas ni saber hacer para poner a mover a decenas de miles de personas.

El final del show tiene una mezcla de un montón de cosas, canciones conocidas versionadas con una mezcla de samples pregrabados e instrumentos donde no falta la rumba ni el perreo, como 'Sarandonga', 'Dame más gasolina', el 'Borriquito' del querido Peret, y los currantes del grupo entre bambalinas intentando encestar en una canasta sostenida por Axel mientras todo el mundo aplaude...acabado el intermedio una rapidísima 'Lloverá y yo veré' acaba con truenos y oscuridad para volver y finalmente rendirse todo el público ante 'Mari Carmen' y 'Tomasín' antes de salir muchos camino de las raves. Tres palabras: La-Pe-Gatina!! y un grito: 'Nos vemos en el Babylon!'.

La Pegatina, Viñarock 2014



Al que le faltó fuerza fue al sonido, un problema recurrente durante todo el festi. En cuando la afluencia de público iba más allá de la segunda barra, el sonido no llegaba con potencia y los conciertos perdían un montón de fuelle. Una pena. Esperemos que la organización tome nota y en próximas ediciones meta una potencia de sonido regulable y acorde con el número de personas que hay en el recinto.

Mientras El Último Ke Zierre, cuyo nombe parece condicionar su posición en los carteles de muchos festis, repasaban a altas horas la banda sonora de muchas vidas, nosotros necesitamos un respiro en forma de kebab para acabar la jornada dando botes ante Dj Trabubu que sacó de la chistera una sesión de lo más variado. Mención especial para 'Cantando' de Kase.O coreada a grito pelao por los que allí estábamos y los que iban saliendo del recinto.

10 conciertos, muchas horas y todavía muchos momentos por delante nos hacen retirarnos y no quemar las naves el primer día. Aunque algunos dirían que siempre lo hacemos y siempre encontramos naves nuevas al día siguiente.

kboy


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La Pegatina en concierto @ Viñarock 2014

Los Viñarockeros, esas gentes que completan a la música y que hacen del Viñarock algo único y especial en todos los sentidos. Una especie forjada en el tiempo, en el barro, bajo el sol, en tiendas de campaña copando los campos de Villarrobledo entero. Aquí os dejamos este adelanto fotográfico con muchos de ellos con los que nos cruzamos en el pasado Viñarock 2014.

La semana que viene empezaremos con las crónicas viñarockeras. Permeneced atentos a Festivaleros!.

kboy



Viñarockeros al frente!   (Aquí puedes ver el álbum completo)